Por Paco Calderón


Sin duda uno de los países del mundo que tiene una activísima vida gay, pero que no la ventila a través del Internet por sus condiciones específicas en los económico, lo político y lo social, es Cuba. Uno podría pasar horas enteras en la Internet buscando una guía o recomendaciones generales para orientarse sobre las actividades sugeridas para la gente gay que viajará a la hermosa Antilla Mayor, y realmente lo único que se encuentra son alarmantes noticias de supuestos ataques contra homosexuales o información tan tendenciosa, caduca o engañosa como la que –desafortunadamente–  aparece en la edición 2001 de la guía gay mundial Spartacus; ahí se dice que la homosexualidad está prohibida en Cuba (lo que fue cierto en alguna medida y durante un tiempo), que muchos sitios meramente turísticos son gays (lo que es falso) o que a las personas a las que se les detecta VIH son separadas de la sociedad y confinadas a sitios alejados de las concentraciones urbanas (lo que es totalmente falso e ignora la existencia de importantes programas de prevención, investigación médica y servicios de atención a personas con VIH). En fin, lo que quiero manifestar es mi sorpresa ante la enorme vaguedad, falsedad e imprecisión de la información que existe en la red con relación a la vida gay en la bellísima Cuba.

 

 

Debo decir que para ser un país en donde supuestamente está prohibido que las personas expresen abiertamente su homosexualidad, la cosa está bastante desinhibida y explícita, y existe un intenso movimiento de la comunidad gay en lo que a divertirse públicamente se refiere, especialmente en su ciudad capital y en el barrio del Vedado. Más recientemente, en el año 2006, la televisión cubana presenta incluso una mini-serie en la que es tocado el tema de la bisexualidad y homosexualidad de manera abierta.

El ambiente gay en La Habana es particularmente divertido, despreocupado y hospitalario, y yo te invito a que lo conozcas en tus próximas vacaciones.

También te invito a que no te dejes llevar por los pleitos mediáticos entre Fidel y Vicente, entre Fidel y el imperio...., pues finalmente lo bello de Cuba es su gente común...., el cálido abrazo de los hombres y mujeres más bellos del Caribe, su música, su clima y paisajes y -en fin- ¡Cuba es hermosa!

 

El Morro, frente a La Habana Vieja

 

Arreglando el viaje a Cuba

Si has decidido tomarte un merecido descanso de tu trabajo y conocer la tierra de los habanos y el ron, entonces es recomendable acudir a una agencia de viajes para hacer todos los preparativos de tus vacaciones en Cuba, pues además de que existen atractivos paquetes con todo incluido, la agencia se encargará de tramitar tu visa o tarjeta de turista para poder cumplir con los requerimientos migratorios para visitar este país.

Si tu vives en la Ciudad de México, podrás comprobar fácilmente que viajar a Cuba es mucho más barato que hacerlo a cualquier otro destino en el Caribe mexicano, a Cancún, por ejemplo; así, el costo promedio de un boleto de avión México – Cancún – México es de aproximadamente 750 dólares, esto sin incluir transportación terrestre, hotel ni desayunos en aquel destino.

En comparación, por esta misma cantidad, o incluso por muchísimo menos, puedes conseguir un paquete vacacional a Cuba que incluye avión viaje redondo, transportación del aeropuerto de La Habana al hotel y del hotel al aeropuerto, hospedaje hasta por siete días y todos los desayunos incluidos. Una gran diferencia, ¿no lo crees? Si cuentas con más presupuesto, puedes incluso sumar a tu viaje destinos como Varadero, Matanzas, Cienfuegos, Camagüey, Pinar del Río e incluso Santiago de Cuba.

 

 

Una vez arreglado todo, en tu maleta procura incluir todo lo necesario para un destino de playa y para disfrutar de un clima paradisíaco. Así mismo, no escatimes en llevar contigo todos los artículos de baño que pudieras necesitar (pasta de dientes, desodorante, jabón, ¡condones!, mucho lubricante, etc.) así como tus bronceadores y protectores solares, pues son cosas que difícilmente conseguirás en la isla, pues podría no haberlas o resultar demasiado caras. Lleva ropa ligera estilo playero, pero también algo un poco más formal para visitar los diversos cabarets y centros nocturnos en los que se presentan estupendos espectáculos musicales y de variedad. Desde luego, no olvides tu cámara fotográfica y todos sus aditamentos.

 

Foto de Mauricio Ortega
     
Foto de Mauricio Ortega

 

Cuando llegues a la isla, ya sea desde el aeropuerto o en tu hotel, te recomiendo mucho, si tu presupuesto te lo permite, que rentes un automóvil para moverte con toda libertad por la isla, sus cómodas avenidas y modernas autopistas; lo único que necesitarás para esto es llevar contigo tu licencia para manejar.

Existen diversas agencias arrendadoras de automóviles con tarifas excepcionalmente baratas, y puedes rentar desde un BMW o un Mercedes Benz, hasta un precioso Jeep Suzuki o un auto compacto de manufactura francesa o nipona.

Si te pones a hacer cuentas, te resulta mucho más económico pagar un promedio de 60 dólares diarios por un auto que te permitirá desplazarte con toda libertad por toda La Habana y sus alrededores, que estar tomando taxis que te cobrarán –aproximadamente– un dólar por kilómetro recorrido.

La Habana es una ciudad muy segura y puedes andar con toda la confianza de que nadie te robará el auto, que no serás asaltado y que incluso puedes caminar a cualquier hora del día o de la noche sin ningún tipo de problema. Si caminas y te dejar perder en sus calles, hallarás rincones en verdad fascinantes que hablan de aquella Habana de los años cincuenta, próspera y contrastada, sofisticada y misteriosa, blanca y negra....

 

 

Llegando al corazón gay de La Habana

En toda la isla de Cuba hay una población que apenas rebasa los 11 millones de personas (prácticamente la mitad de los habitantes de la Ciudad de México), y en La Habana se concentra aproximadamente la 5ª parte de este total, es decir, cerca de 3 millones de habitantes. Por lo tanto, la ciudad capital de Cuba presenta un intenso movimiento urbano, industrial, comercial y de servicios.

De igual forma, las actividades de la comunidad gay son múltiples a pesar de la supuesta prohibición de la que hablan algunas guías. En una interesante entrevista realizada por Tomás Borge al Líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, referente a su posición frente a la homosexualidad, éste deja ver cierta tolerancia e insinúa que su gobierno no haría nada por reprimirlo:

Fidel Castro on Homosexuality

Excerpted from Face to Face with Fidel Castro: A Conversation with Tomas Borge, Ocean Press, 1992, 139-141.

Tomas Borge: What is your view of homosexuality?

Fidel Castro: There is still machismo in our people. I believe a much lower level than any other people in Latin America, but there is still machismo. That has been part of the idiosyncrasy of our people for centuries. I won't deny that, at a certain time, this machista thing influenced the attitude toward homosexuality. I, personally, do not suffer from that sort of phobia against homosexuals. I have never been in favor of, nor promoted, nor supported policy against homosexuals. That corresponded, I would say, to a particular stage and is very much associated with that legacy, with machismo.

Tomas Borge: Many people think that their is sexual discrimination in Cuba. What are your views on homosexuality..?

Fidel Castro: We inherited male chauvinism-and many other bad habits-from the conquistadores. That was an historical legacy..We have made a real advance-we can see it, especially in the young people, but we can't say that sexual discrimination has been completely wiped out and we mustn't lower our guard...

For example, men's and women's conduct was judged by different standards. We had that for years in the Party, and I waged battles and argued a lot about it. If a man was unfaithful, it didn't constitute a problem or a worry, but if a woman was unfaithful, that became the subject of discussion in the Party nucleus. There was a double standard for judging the sexual relations of men and women. I had to fight hard, very hard, against those deep-rooted prejudices. There wasn't any doctrine or education in this regard, instead, there were many male chauvinist concepts and prejudices in our society...

I am not going to deny that, at one point, male chauvinism also influenced our attitude toward homosexuality. I, myself, you're asking me for my own opinion-don't have any phobia toward homosexuals. I've never felt that phobia and I've never promoted or supported policies against homosexuals I would say that it corresponded to a given stage and is largely associated with that legacy of chauvinism. I try to have a more humane, scientific approach to the problem. Often, it becomes a tragedy, because of what the parents think-some parents whose son is homosexual turn it into a tragedy. It's really too bad they react this way and make it a tragedy for the individual, as well.

I don't consider homosexuality to be a phenomenon of degeneration. I've always had a more rational approach, considering it to be one of the natural aspects and tendencies of human beings which should be respected...It would be good if the families themselves had another mentality, another approach, when a circumstance of this nature occurs. I am absolutely opposed to any form of repression, contempt, scorn, or discrimination with regard to homosexuals. That's what I think.

Tomado de: http://www.utexas.edu/students/alliance/gaycuba.html

 

Pero ya en el año 2006, la apertura oficial hacia fenómenos como la bisexualidad y la homosexualidad es notable; ello se refleja, también, en la manera en que las autoridades cubanas están abordando la problemática del VIH/sida, la educación y la salud, o los derechos civiles de la población gay de la isla.

 

Foto de Mauricio Ortega

 

A pesar de lo anterior, en La Habana no existen bares, discotecas o establecimientos comerciales identificados tácitamente como gays. No verás, como sucede en muchos países del mundo, una bandera de arcoiris a la entrada de cafeterías o bares. Sin embargo, en el barrio conocido como El Vedado y específicamente en las esquinas que hacen las calles 23 y G, o en el exuberante parque de esta zona (donde están los famosos helados Copelia, que no puedes dejar de probar), en las afueras del Cine Yara, diariamente hay una nutrida concentración de gente gay que busca divertirse, conocer gente e incluso organizar divertidas fiestas en domicilios particulares.

Durante el día y gran parte de la tarde, los alrededores del Cine Yara y las cafeterías aledañas (concretamente La Arcada), son el sitio ideal para conocer a chicos y chicas gays; y durante la noche y ya entrada la madrugada, la cafetería que está en el parque de la esquina de las calles 23 y G se convierte en un enorme antro al aire libre por donde circulan todo tipo de gente gay. 

 

 

Creo que no es necesario hablar de lo bella que es físicamente la gente en Cuba (su fama lo dice todo), donde el 73% de la población es predominantemente blanca (de origen español), el 14% son mestizos y el 12% son negros. Todos ellos, de cualquier raza que se trate, es gente en verdad muy guapa, cálida y plena de sensibilidad. ¡Vas a regresar a tu país enamorado de los cubanos!..., así que prepárate para que tu corazón se rompa, lenta y placenteramente, en miles de pedacitos.

 

 

Noches de La Habana....

Las fiestas gays son el sustituto de lo que en otros países serían las discotecas o los bares. En ellas, conocerás a mucha gente muy abierta y con una magnífica disposición para tratar a los extranjeros (provenientes principalmente de Europa, Asia, Canadá, México y, en menor medida, de los EEUU). Con música de salsa, rock en español o en inglés, espectáculos travestí o drag, podrás tomarte una deliciosa cerveza Cristal, un tradicional “mojito” o un daiquiri (bebidas hechas con ron cubano), desde luego, en compañía de un guapo isleño (o guapa, si eres lesbiana o hétero). Generalmente el costo por entrar a las fiestas no es mayor de 5 dólares, lo que en verdad vale la pena pagar para conocer al ambiente gay cubano desde adentro.

¿Cómo conseguir una fiesta?..., ¡bueno!, caminando afuera del Cine Yara o en las calles 23 y G, seguramente serás abordado por guapos chicos cubanos y ellos te darán el aviso de la fiesta.

 

 

Otra forma de conocer gente gay en La Habana puede ser durante un recorrido diurno por el Centro Histórico de la ciudad (La Habana Vieja), donde seguramente se te acercará algún chico que te sacará plática y te ofrecerá amablemente mostrarte los lugares de mayor interés (la plaza de la Catedral, el Palacio de Capitanes, la calle Obispos, el mercado de artesanías, el Malecón, el Capitolio, el museo de Bellas Artes o el de la Revolución, etc.).  Desde luego que, digamos que por amabilidad, tendrás que invitarle a tomar una copa, y si se entendieron bien podrían ir a comer o incluso a cenar (…), pero te recomiendo que eso lo hagas sólo si el chico te agrada, de lo contrario, mejor sería desentenderte desde el principio y poner cualquier pretexto para rechazar amablemente su compañía.

Existen muchos restaurantes de comida cubana e internacional en todos los sitios turísticos de La Habana, desde el Centro Histórico y hasta la Marina Hemingway; pero también existe la posibilidad de probar la comida tradicional en una amplia red de comedores (instalados en domicilios particulares) o en las playas de la región. La comida cubana es garantía de sabor y buena nutrición..., ¡quizás por ello es que todos los chicos y chicas tienen cuerpos tan estéticos y esbeltos!

 

     
Aspectos de El Capitolio, en la ciudad de La Habana

Los empleos mejor pagados (médicos y policías, según nos dijeron), están en un promedio de 15 o 20 dólares mensuales en toda la isla, por lo que acercarse a los turistas es siempre una opción muy atractiva para cualquier cubano a fin de conseguir ingresos adicionales en dólares, o simplemente para tener acceso a sitios de diversión reservados a los turistas (y a su capacidad de consumo).

En Cuba -al menos en el año 2001- son tres tipos de moneda los que circulan cotidianamente: el peso cubano (aproximadamente 20 por un dólar), el “chavito” (que equivale a un dólar) y el dólar americano. Actualmente -en el año 2006-, sabemos de nuevas restricciones y controles para el uso del dólar americano; sin embargo, ésta sigue siendo aún una divisa muy atractiva y que fluye en el mercado negro con muchas ventajas comparativas.

Puede ser que también se te acerquen otros chicos a sacarte plática y su intención no sea la de seducirte, sino simplemente la de tratar de venderte una caja de puros, discos de música cubana o ron. Toma tus precauciones pero no te asustes pues, en general, los cubanos son gente buena y bien intencionada.

 

Vamos a las Playitas del Este…

Al Este de la ciudad de La Habana, como a unos 45 kilómetros de distancia, están las famosísimas y bellas Playitas del Este, una larga extensión de fina arena blanca y aguas cristalinas a donde los turistas y los guapos lugareños se acercan para tomar el sol y pasar un día frente al mar. Una de estas playas es la conocida como Mi Cayito, y es justamente aquí en donde la gente gay se reúne a disfrutar del mar Caribe y en donde el ligue está a la orden del día. 

   
Aspecto de Mi Cayito, en las hermosas Playitas del Este

 

En lo personal, me parece que el ambiente en esta playa es bastante desinhibido y abierto, aunque cuando llega a pasar por ahí algún policía todo el mundo debe comportarse y soltar al novio. El trato de los chicos cubanos es muy fresco y desinhibido, y seguramente desde tu llegada a la playa serás abordado por alguno o algunos de ellos. Siéntete en confianza y con toda la libertad de escoger, con tiempo y sin presiones, con quién es que te sientes más cómodo y animado.

 

 

En el lugar hay un pequeño establecimiento donde se venden refrescos, cervezas y alimentos rápidos; como en todas las payas del mundo, los precios ahí son un poco más elevados que en los restaurantes o bares de la ciudad. Sin embargo, cruzando la carretera hacia el bello estero de Mi Cayito, hay una marina en donde tienen un restaurante con oferta de todo tipo de comida y paseos.

Te recomendaría probar la comida típica (o criolla) cubana, consistente en cerdo asado en púa, acompañado con congrí (arroz blanco con fríjol negro) y yuca con mojo, pescados, langosta y camarones. También, hay platillos con verduras y frutas típicas de la isla que difícilmente podrás degustar en otro lugar del mundo.

My cuban boyfriend, Alexander

Si lo que buscas es un día en la playa rodeado de servicios de primer nivel y no en un sitio necesariamente gay, al Oeste de La Habana existen otras playas igualmente hermosas que vale la pena conocer.

Concretamente, te recomiendo visitar la Marina Hemingway, ubicada a unos 15 kilómetros aproximadamente del centro de la ciudad y en memoria del famoso poeta norteamericano (Ernest Hemingway), quien es altamente apreciado y hasta venerado por los cubanos. Se trata de un complejo turístico para visitantes que llegan a la isla en yates o en embarcaciones pequeñas, donde encontrarás bares, tiendas y restaurantes de comida internacional.

Por las noches y en temporada de alta afluencia turística, la Marina Hemingway es especialmente divertida, pues hay música viva y un ambiente caribeño bastante animado. Aquí más bien conocerás extranjeros y no a muchos cubanos, pues la entrada al lugar está restringida para los lugareños.

En la ciudad de La Habana no hay prácticamente playas, así que hay que desplazarse fuera de ésta para poder ir a una; por ello, nuevamente te recomiendo muy ampliamente rentar un auto o si no de plano considerar en tu presupuesto traslados largos en taxi.

El Malecón de La Habana es una larga extensión de bordes rocosos, en los que la gente sólo se sienta a conversar, va a pescar o a caminar para disfrutar de los espectaculares  atardeceres, donde el mar se torna en múltiples colores oro y plata.

Ya ligué en La Habana…, ¿ahora dónde?…

La entrada a los hoteles está restringida para los ciudadanos cubanos, y sólo los turistas pueden hacer uso de las habitaciones. Al parecer, el difundido slogan gubernamental de “Patria o Muerte” no aplica en los hoteles; éstos son territorios dentro de la patria donde los cubanos son definitivamente excluidos y discriminados.

Si bien ya en la actualidad los isleños tienen acceso a los restaurantes o a las instalaciones generales de los hoteles, no hay manera de que un cubano te pueda acompañar hasta tu habitación en ningún caso. Creo que el personal de vigilancia es hasta exagerado al respecto y, desde luego, su actitud resulta muy ofensiva, tanto para el extranjero como para el nacional, aunque los segundos ya estén acostumbrados de alguna manera a ello.

Así pues, si tienes un ligue en Cuba difícilmente lograrás invitarle a pasar a tu habitación, sobre todo si tu hotel es de cinco o cuatro estrellas. Se dice que es posible sobornar al personal de vigilancia con unos cuantos dólares y lograr que se hagan de la vista gorda, pero además de difícil lo encuentro bastante bochornoso. Si algo hay que reconocerles a los cuerpos policíacos y sus semejantes en Cuba, es su elevado sentido de la honestidad y el deber.

Debido a lo anterior, es muy común que los chicos cubanos te inviten a ir a la casa de algún amigo para pasar un buen rato, para finalmente estar a solas y hacer lo propio con toda la tranquilidad requerida. Generalmente, y como una cortesía hacia el dueño del sitio, hay que dejarle unos 20 dólares en señal de agradecimiento y como una contribución para la casa de tu parte y del chico; pero si tienes la suerte de que sea el lugar de tu ligue a donde vayas a hacer “cositas”, posiblemente te podrás olvidar de esa formalidad.

Créeme que te sentirás muy bien y relajado teniendo sexo en un lugar así, pues si haciéndote de mañas llegaras a lograr colar al ligue hasta tu habitación del hotel, siempre habría un poco de tensión y nerviosismo que, tal vez, no te dejaría disfrutar plenamente tu encuentro cubano…., que está por demás decirlo, ¡son exquisitos!

 

Lugares de interés en La Habana

La ciudad de La Habana tiene una historia muy rica y es en sí misma la síntesis de las diferentes épocas por las que ha transitado la mayor de las islas Antillanas, Cuba, desde su descubrimiento y colonización en los siglos XV y XVI. Así, hay muestras arquitectónicas y artísticas excepcionales de su período colonial (en la Habana Vieja), de su período independentista (el Capitolio y el Centro) y de la época de la Revolución.

No te puedes perder visitar la Habana Vieja, especialmente la plaza de la Catedral, la Casa de los Capitanes y los alrededores de su parque, la Plaza de la Revolución, la estación San Francisco, la calle de Obispos, el Capitolio, el Museo de la Revolución y el de Bellas Artes, el fuerte del Morro y su faro, la Necrópolis de Colón y el Cristo de la Habana.

Si has rentado un auto para conocer bien La Habana, no dejes de tomar toda la 5a. Avenida y de conocer áreas como Miramar (conocida también como la zona de las embajadas), La Sierra y, en fin, piérdete todo un día por las calles de esta excitante ciudad. Debes saber que los señalamientos viales y los nombres de las calles no es algo que esté en muy buenas condiciones, al menos no lo estaban en el año 2001, así que preguntar por las calles y rutas será un buen pretexto para acercarte a los guapos y acomedidos cubanitos.

En fin, en estos días en los que la paridad del peso con el dólar está increíblemente estable (y -en el caso mexicano- sólo Fox sabe hasta cuándo), mi recomendación es que aproveches para darte una escapada a la bella isla caribeña. Te prometo que no te arrepentirás y, en cambio, regresarás con una gran sonrisa en la cara y -muy seguramente- con nuevos amigos e inolvidables amantes, como sólo los cubanos saben serlo.

¡¡Anímate!!... y escápate a La Habana.

A great friend.... and better lover, Michael

Agradezco a mi compañero de viaje y colega fotógrafo Mauricio Ortega, CARONTE 41, por permitirme publicar la foto de nuestro amigo Michael y otras para ilustrar este artículo, y a Michael le agradezco su hospitalidad y, claro, el haberme presentado con Alexander, quien hizo de este viaje inolvidable.....


Más fotos de La Habana, su gente y sus alrededores.

 

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