.... algunas recomendaciones para dar ese paso tan importante en tu vida.

 

Por Paco Calderón

 

Tu Nuevo Departamento…

A pesar de que estamos ya en los inicios del nuevo milenio, la familia mexicana es aún muy conservadora y hay ocasiones en que nuestros padres parecen traer de plano ideas del siglo XIX cuando se les habla de los nuevos estilos de vida que los jóvenes de hoy buscamos y practicamos. Esto lo digo porque todavía persiste en muchos núcleos familiares la vieja tradición que dicta que cuando un hijo (¡¡y no se diga una hija!!) se va de la casa, lo tiene que hacer sólo en el momento en el que haya matrimonio o vaya a conformar una nueva familia. ¡Vaya!, o sales de blanco de tu casa…, o no sales. De otra manera, casi siempre hay molestas recriminaciones o se nos acusa de querer abandonar el seno familiar por desear una vida llena de ligerezas y libertinaje; nada más alejado de la realidad. Y no digo que así sea en todos los casos o con todas las familias mexicanas…, pero estoy seguro que para muchos jóvenes que se han querido ir a vivir fuera de la casa paterna esto suena como un discurso bien conocido. Digamos que una vez superado este trago, para algunas personas ciertamente muy amargo, te tienes que enfrentar entonces a la cruda realidad y hacerte cargo tú mismo o tú misma de todas las cosas que en la casa de tus papás estaban resueltas de manera cotidiana (muchas veces para los chicos es más difícil que para las chicas, pues los patrones de educación tradicional no consideran que los varones deban resolver cuestiones básicas como la alimentación, la limpieza de su ropa o incluso de sus espacios). En este artículo queremos darte algunas recomendaciones generales para que este paso sea lo más natural posible, y las lógicas complicaciones de hacer un cambio de casa sean menos pesadas.

Cuestiones legales de tu nuevo departamento.- Si tienes la fortuna de que tu nuevo espacio sea de tu propiedad, ya sea porque te lo han heredado tus padres, tu novia o novio millonario te lo haya regalado o que tú lo hayas adquirido, son relativamente pocos los asuntos legales que debes tener muy en cuenta. Antes que nada, asegúrate de tener en orden tus escrituras y guardarlas en un lugar seguro, de contar con copias fotostáticas de éstas y de tenerlas muy a la mano en el caso de algún siniestro. Siempre es bueno contar con uno o dos juegos de copias fotostáticas de estos documentos, pues además posiblemente te serán requeridas para llevar a cabo algunos trámites importantes relacionados con tu nuevo domicilio. También, asegúrate de llevar un archivo bien ordenado donde guardes todos los documentos relacionados con los asuntos de casa; por ejemplo, la boleta del predial (que puedes pagar bimestral o anualmente) es un documento muy solicitado para diversos trámites relacionados con tu propiedad, y siempre es recomendable tener todas las boletas a la mano. Es conveniente que tu contrato de servicio de energía eléctrica esté a tu nombre; de no ser así, puedes hacer el cambio de nombre fácilmente en las oficinas de la compañía de luz de tu localidad. Muchos otros trámites que realices en adelante requerirán de un “comprobante de domicilio” en el que aparezca tu nombre, y el recibo de la luz es –junto con la boleta predial– uno de los documentos más aceptados por muchas empresas de servicios para la realización de trámites certificados. Lo mismo debes procurar hacer con el contrato del servicio telefónico, del gas y del agua. Si tu propiedad está dentro de un condominio en el que se paga una cuota por concepto de mantenimiento de áreas comunes, es importante que también este recibo aparezca a tu nombre, pues muchos de estos pagos es posible deducirlos de tus impuestos en tus declaraciones trimestrales o anuales.

Si lo que harás será rentar un departamento o una casa, es conveniente que estés muy bien informado de las condiciones generales que establece la legislación en la materia en tu país o localidad. En el caso de México, la ley establece muchas garantías para que las relaciones entre el arrendatario y el arrendador de la propiedad sean justas y armónicas. Lo más importante si vas a rentar es que haya un claro contrato de arrendamiento; léelo con mucho cuidado y detenimiento, y aquellas cosas en las que tengas dudas o no estés de acuerdo, pregúntalas y déjalas muy claras antes de imprimir tu firma sobre cualquier papel. El contrato de arrendamiento es un escrito legal que especifica cuáles son las condiciones generales en las que recibirás la propiedad en renta, lo que tiene y lo que no tiene el espacio por el que vas a pagar una cantidad mensual, que también se estipula ahí. Así mismo, establece las condiciones y fechas de pago de la renta, las condiciones y monto del posible incremento anual de la renta, las sanciones aplicables en caso de que no pagues, las obligaciones del dueño de la propiedad para contigo (sobre todo referentes a las reparaciones que deben correr por su cuenta), la duración del período de renta (que en México es de un mínimo de un año obligatorio para ambas partes), así como las responsabilidades que tienen arrendador y arrendatario en caso de que alguno incumpla las condiciones del contrato, entre otras cosas. Si aún después de leer cuidadosamente tu contrato de arrendamiento tienes dudas, es conveniente que te asesores con algún amigo que sepa de leyes o acudas con un abogado especialista en la materia. Debes tener en cuenta que prácticamente en todos los casos, para poder rentar un departamento o casa vas a necesitar de un aval, es decir, de la firma de alguna persona que tenga alguna propiedad o bien raíz (y copias de sus escrituras) con la que pueda responder en caso de que tú llegues a fallar con la renta. También en todos los casos se te solicitará dejar un depósito en garantía, mismo que puede ser de dos o tres meses de renta por adelantado.

Una vez que tu contrato sea aceptado y firmado, tienes todo el derecho de hacer un contrato de luz o de teléfono a tu propio nombre para el domicilio que estés rentando; ello es muy recomendable a fin de que cuentes con un documento que te sirva como comprobante de domicilio. Lo único a lo que no tendrás derecho si estás rentando, es a hacer modificaciones a la construcción o accesorios del espacio (sólo si el propietario te autoriza expresamente a hacerlo); fuera de eso, tienes toda la libertad de hacer lo que gustes porque al rentar un espacio se convierte automáticamente, y mientras no incumplas los términos del contrato, en tuyo.

Aditamentos básicos para tu mudanza.- Cuando llegas a un espacio completamente vacío, sin muebles ni cuadros…. ni nada, la primer pregunta que te harás será “¿cómo voy a llenar esto?”. No te preocupes, poco a poco irás conformando tu espacio y este es siempre un proceso muy gozoso mediante el cual nos vamos apropiando del lugar, de tu propio lugar. Si no tienes muchos muebles, cuadros o cachivaches con los que puedas decorar el sitio, organízate una ida a comprar plantas (en el Distrito Federal puedes ir a Xochimilco o a los Viveros de Coyoacán), y verás qué bien visten las plantas cada rincón de tu nuevo espacio. Desde luego que tendrás que preguntar al encargado del vivero cuáles son las plantas más adecuadas para los interiores y sobre todo para el tipo de luz que hay en tu nueva casa, pues así garantizarás que te duren las plantas y que luzcan siempre muy bien. Es muy recomendable que pienses bien en el tipo de decoración que tendrás antes de comprar alguna planta, pues las hay de muchos tipos, tamaños y apariencias. Pero antes de que metas costales de tierra y plantas a tu casa, date una vuelta por el supermercado (o por las tiendas de tu preferencia) para comprar varios aditamentos que nunca se ven, pero que son los más necesarios para mantener tu espacio funcionando: por ejemplo, un balde o cubeta, una escoba y si puedes una aspiradora, un recogedor, algunas jergas para trapear, trapos para sacudir, plumero para el polvo, fibras, cepillos para limpiar lavabos y retretes, jabón…. y todo aquello que sea indispensable para que tu casa siempre esté reluciente. Si no puedes pagar a una persona que te ayude con las labores domésticas, entonces pregunta a alguien con más experiencia al respecto sobre las cosas que necesitarás comprar para no vértelas negras.

Pero no te preocupes, generalmente en los grandes almacenes de autoservicio todos estos aditamentos se encuentran juntos en una sección, lo que te facilitará a deducir qué necesitas para comenzar y qué no. No olvides también llenar tu primer alacena con cosas que se irán haciendo necesarias: alimentos enlatados, focos, detergente, bolsas para la basura, velas, servilletas…., y todo lo que se te ocurra que pudieras llegar a necesitar ocasionalmente.

 Si bien pudieras considerarles como muebles, la estufa y el refrigerador son, junto con la cama, las primeras tres cosas que debes tener en tu nuevo departamento. También es recomendable que comiences a armar tu caja de herramientas, en la que tengas fusibles para la luz, clavos, un martillo, desarmadores, pinzas y muchas de las cosas que en algún momento se hacen necesarias para una reparación menor en casa. Habemos quienes consideramos una barra y unas mancuernas para hacer ejercicio como elementales…., lo que es muy recomendable.

 Tu seguridad es importante cuando vives solo.-  Mucha gente que comienza a vivir sola siente un poco de temor al ya no verse rodeado de otras personas, lo que les hace volverse más cuidadosa con respecto a quién entra y quien no, a quién se le abre la puerta y a quién no; pero lo cierto es que también hay los que se emocionan mucho, y deciden que las cosas no serán como en su casa (donde no dejaban entrar a ninguno de sus amigos… o novios) y se lanzan a meter hasta al chico que lava los carros en la banqueta. Sin duda puede ser muy excitante, pero el peligro es infinitamente más grande que cuando vivías en la casa paterna. No hace falta que te hablemos de las estadísticas o de las experiencias personales, para decirte que las personas que viven solas son objeto del mayor número de robos a casa habitación y agresiones físicas. En ese sentido, te recomendamos extremar tus precauciones y sólo invitar a tu casa a tus amigos o a personas de las que ya tengas una idea más clara de sus intenciones, sus amistades y hasta de su forma de vida y familiares. Desde luego que es muy apetecible cuando comienzas a vivir en tu propio espacio llevarte al ligue a pasar la noche…., pero si tu elección no fue la correcta podrías, en el mejor de los casos, quedarte sin tu televisión, tus discos compactos o tus chamarras preferidas.

 Si cuentas con aparatos costosos, tales como computadoras, equipos de vídeo o audio, u otros cuyos precios son realmente elevados (y además son muy comerciales), es recomendable invertir en una buena chapa para tu puerta. No te confíes si tu edificio o tu calle tiene personal de seguridad, pues en muchos casos éstos han sido vulnerados por los amantes de lo ajeno o ellos mismos son los que perpetraron el robo. Existen en el mercado muchos tipos nuevos de chapas de alta seguridad, y en verdad su costo no es tan oneroso cuando piensas en la posibilidad de que tu inversión en equipo pueda desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. Ahora que si en verdad es mucho lo que tienes en casa y no puedes evitar que algunas gentes lo sepan, un sistema de alarma con aviso a la central de seguridad es lo más recomendable en ciudades como la de México; su costo puede variar desde los 10 pesos diarios hasta 5 mil pesos anuales, lo que realmente vale la pena si deseas estar tranquilo cuando no estés en casa.

 Cuando tienes la fortuna de contar con amigos como vecinos, es muy conveniente que al que más confianza le tengas de ellos cuente con un duplicado de tus llaves, pues además de que puede hacer que tu casa tenga y se vea con movimiento mientras estás fuera de la ciudad o de vacaciones, podría echarte una mano en alguna emergencia. Siempre procura que una gente de confianza tenga un duplicado de tus llaves, pues tampoco falta que las pierdas en una noche de juerga y no tengas deseos de dormir en la banqueta o en la puerta de la calle.

 Siempre ten a la mano los teléfonos de emergencia o de la estación de policía más cercana a tu domicilio. Si en tu localidad existe el servicio de emergencia telefónica (como el 080), no dudes en contratarlo.

Llena tu espacio de cosas agradables.-  Si quieres sentirte en un ambiente confortable y con buenas vibraciones, debes aprender a decorar tu espacio solamente con aquellas cosas que te agradan y que tengan un valor apreciativo muy especial para ti. Ya verás que no faltará el amigo que, con la mejor de las intenciones, te regale para tu nueva casa el típico cuadro al óleo del payasito con una lágrima en la mejilla (uf!).  

Si realmente no te gusta este tipo de pintura, no te sientas obligado a colgarlo ni que éste se vuelva una tortura permanente (“¿qué va a decir Martincito si no lo cuelgo?”); lo más claro es lo más educado, y si ya de plano te sientes muy comprometido a colgar el feo cuadro, colócalo dentro de la puerta de alguno de tus roperos y asegúrale a tu querido amigo que es un rincón íntimo y especial en el que reservas para ti solo su lindo detalle. Tu departamento o tu casa debe reflejar tu personalidad, tus gustos y tu concepto del equilibrio en el espacio; pero si de plano estás negado para ello, acude a un profesional en la decoración de interiores o lee un manual de fen-shui.

 La iluminación es la base de una atmósfera acogedora.-  La manera de iluminar un espacio es determinante para el estado de ánimo de las personas. Aquella idea de las abuelitas de tener un foco en el centro del techo de la habitación para iluminarlo todo y no gastar mucha luz, ya pasó a la historia y no resulta lo más adecuado cuando quieres que tu espacio sea acogedor. Las luces indirectas, dirigidas a un rincón con plantas, a un cuadro o a una pared que refleje la luz, son la tendencia dominante en la decoración de las casas modernas. Las nuevas tiendas departamentales dedicadas a la decoración, como Home Mart, tienen en la actualidad una enorme variedad de sistemas de iluminación muy accesibles y fáciles de instalar por uno mismo. Con realmente poco dinero puedes iluminar estupendamente y hacer lucir muy bien tu casa.

 Por otro lado, una flama encendida en tu casa siempre te traerá buenas vibraciones, por lo que es recomendable iluminar algunas partes con velas o veladoras (las hay incluso aromáticas) que, además, le dan un toque de elegancia al asunto. Sólo debes tener la precaución de colocar tus velas en sitios que no impliquen el riesgo de iniciar un incendio, asegurándote de dejarlas apagadas cuando salgas de casa.

Invita a tus papás a conocer tu casa.-  La relación con tus padres o tus familiares siempre será importante. Sin importar si saliste de pleito o en buena onda de su casa, siempre será un buen detalle invitarles a conocer tu nuevo espacio y ponerlo a sus órdenes. Ya si de plano el pleito estuvo cañón y fue de muerte…., bueno, mejor ni les digas dónde vives, pero de lo contrario siempre es bueno mantener los vínculos familiares vigentes. Así pues, cuando ya sientas que tu espacio está bien montado y te agrada cómo han quedado dispuestos los detalles de la decoración, organiza una rica cena con un buen vino y música agradable, e invita a tus familiares más queridos a conocer tu nueva casa. Dependiendo lo conservadora o liberal que sea tu familia, puedes quitar de la vista las revistas o fotografías de chicos guapos sin camisa, pues realmente no tiene caso hacerles sentirse agredidos con este tipo de detalles.

 

 El Nidito de Amor.-  Muchas personas dan el paso de salirse de la casa paterna y poner un departamento motivados por una relación amorosa que demanda de un espacio en el que la relación pueda darse abiertamente; lo malo es que, en gran parte de las ocasiones, es cuando finalmente están viviendo juntos cuando descubren sus verdaderas personalidades y finalmente la relación truena. Si tal es tu caso, debes entender que el irte a vivir solo debe ser un proyecto individual y no uno que tenga como objetivo construir un nidito de amor. Sólo cuando existe ya una relación en la que ambos se conocen bien, cuando los pros y los contras de vivir juntos han sido pensadas con detenimiento, es cuando es recomendable dar este paso a lado de tu pareja. Quizás lo más civilizado, aunque tal vez no sea lo más antojable, es que cada cual cuente con su propio espacio y se turnen algunos días en tu departamento y algunos otros en el de tu pareja. Hay quienes no estarán de acuerdo con esto, pero esto le funciona a muchas parejas que han permanecido juntas por muchos años.

Recuerda que estos son sólo algunos consejos prácticos para ese momento en el que tomas la importantísima decisión de irte a vivir solo, de hacerte por fin de tu propia casa, y de ninguna manera queremos insinuar que las cosas se darán como las planteamos aquí. Si tuviéramos que destacar alguna recomendación general que te pueda dejar este artículo, es que cuando llegue el momento en que tomes la decisión de hacerte de tu nuevo departamento o tu casa, lo hagas sin apresuramientos y –como dice el guapo de Alejandro Sanz– “pisando fuerte”, con la certeza de que cuentas con los elementos suficientes para darte la calidad de vida a la que has estado acostumbrado siempre o tal vez hasta mejor.