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La Disfunción Eréctil,
¿Cómo Tratarla? |
Artículo tomado de http://www.siquierespuedes.com y publicado en http://www.gaymexico.com.mx
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¿Qué es la Disfunción Eréctil? ¿Cómo
sucede la erección? Para entender el problema
de la disfunción eréctil, hay que conocer primero el funcionamiento de
la erección. El pene es un órgano
formado por tres estructuras cilíndricas de tejido esponjoso que contiene
muchos vasos sanguíneos. Estos cilindros comienzan dentro de la pelvis y
corren paralelos hasta alcanzar la punta del pene. Uno de los cilindros
contiene la uretra, conducto por el que pasan la orina y el semen. Los
otros dos cilindros intervienen en el proceso de la erección, actuando
como globos que se llenan de sangre. Cuando
hay un estímulo sexual, se liberan desde las terminaciones nerviosas
ciertas sustancias químicas que desencadenan el proceso de la erección.
Estas sustancias son las responsables de que suceda la relajación de las
fibras musculares, y de esta forma se produce el llenado de sangre. Las arterias son los vasos encargados de llenar estas estructuras de sangre, y las venas colaboran para que esta sangre quede almacenada dentro del pene, produciéndose así la erección. La duración de la erección varía de unas personas a otras y según el momento. Comienza con el estímulo sexual y termina con la eyaculación o con el cese del estímulo. ¿Qué es la Disfunción
Eréctil? La Disfunción Eréctil se
define como la incapacidad de lograr o mantener una erección suficiente
para permitir una relación sexual satisfactoria. Disfunción Eréctil e
Impotencia son dos términos que significan lo mismo, pero los
profesionales de la salud prefieren utilizar el término de Disfunción Eréctil
porque define de una forma más clara la naturaleza de la alteración, ya
que el término impotencia puede ser entendido como debilidad o puede
tener una connotación más negativa para mucha gente. Al hablar de Disfunción Eréctil
no nos referimos a la falta de apetito sexual, ni a la falta de placer u
orgasmo en la relación. Tampoco son sinónimos de Disfunción Eréctil la
eyaculación demasiado rápida o retardada, ni curvaturas en el pene
cuando está en erección. Se trata única y exclusivamente de un
trastorno de la rigidez del pene. La Organización Mundial de
la Salud (OMS) define la Disfunción Eréctil como una enfermedad, y la
salud sexual como un derecho humano básico. La Disfunción Eréctil es un
trastorno médico que conlleva graves consecuencias para quien lo padece y
su pareja, de ahí la necesidad de abordar el problema cuanto antes. |
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¿Qué
tipos existen? Existen muchos factores,
tanto físicos como psicológicos, que pueden alterar el normal
funcionamiento del pene y provocar una Disfunción Eréctil. Por motivos
de simplicidad, la Disfunción Eréctil se clasifica como:
Según sea su presentación
en el tiempo, se puede clasificar también como:
En relación a las
situaciones:
Según el grado de rigidez
o erección:
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¿A
quién afecta? La mayoría de los varones
experimenta en alguna ocasión aislada dificultades para conseguir la
erección. La prevalencia global de cualquier grado de disfunción eréctil
entre los varones españoles de 25 a 70 años es del 12,1%. Es, por lo
tanto, una enfermedad muy frecuente, que afecta a más de 100 millones de
hombres en todo el mundo y a unos 2 millones en España, aunque se estima
que solamente el 16% de los hombres afectados consulta alguna vez al médico.
Los motivos más frecuentes
por los que los varones con Disfunción Eréctil no buscan tratamiento son
diversos, incluyéndose entre ellos la creencia de que los problemas de
erección son una consecuencia inevitable de la edad, o la de que no hay
tratamiento eficaz y cómodo, así como la tendencia a no aceptarlo por la
falta de masculinidad que parece implicar y la dificultad que conlleva
tratar temas tan íntimos como la vida sexual con un médico. Es normal sentirse incómodo
al hablar de la salud sexual, sin embargo, es importante dejar atrás la
incomodidad que se puede sentir e intentar obtener respuestas a sus dudas
a través de su médico. |
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¿Por
qué se produce? Para entender cuáles son
las posibles causas de Disfunción Eréctil, es necesario entender cómo
se produce la erección. Una erección es el resultado de un proceso
complejo en el que intervienen el sistema vascular, sistema nervioso y
hormonas. La anatomía del pene está diseñada específicamente para que
ante un estímulo sexual (táctil, visual, auditivo…) los músculos se
relajen y permitan que entre sangre y que ésta se vaya acumulando. Esto
hace que el pene se expanda y aumente de tamaño. Existen muchas
alteraciones, tanto físicas como psíquicas, que pueden afectar el normal
funcionamiento del pene y provocar una Disfunción Eréctil. El deterioro
de los tejidos (arterias, nervios, tejido eréctil del pene) es la causa más
frecuente de Disfunción Eréctil. Enfermedades crónicas
Entre las enfermedades
asociadas a la DE se encuentran: Hipertensión arterial, diabetes,
enfermedades cardiovasculares, aumento del colesterol, insuficiencia hepática
y renal, depresión, trastornos psicóticos. Cirugía
y traumatismos Entre los
traumatismos asociados a la Disfunción Eréctil, se incluyen los que
lesionan la columna vertebral, traumatismos craneales y fractura de
pelvis. La disfunción se produce porque se interrumpe la conexión entre
el sistema nervioso y el tejido eréctil. Las cirugías más
asociadas a la aparición de la DE son las intervenciones quirúrgicas del
area pélvica como las que se realizan por cáncer de próstata, vejiga o
recto. En estos casos no sólo se pueden ver dañados los nervios, sino
también los vasos de la zona. Fármacos
y otros factores Algunos fármacos pueden
causar como efecto secundario no deseado Disfunción Eréctil. Entre ellos
se encuentran medicamentos que se utilizan para tratar la hipertensión
arterial, exceso de colesterol en la sangre, depresión, insomnio, ulcera
de estómago, fármacos para el tratamiento del cáncer y radioterapia. A
veces no es posible retirar el medicamento ni sustituirlo por otro, o bien
no es suficiente su retirada para que la función eréctil se restablezca.
En estos casos la utilización de un tratamiento sintomático para la
disfunción eréctil es algo apropiado. No debe retirar la toma de un fármaco
prescrito por su médico sin consultárselo, aunque usted sospeche que es
el causante de su Disfunción Eréctil. De la misma manera, el
consumo de tabaco, alcohol y drogas de abuso (cocaina, heroína…) pueden
también producir Disfunción Eréctil. Factores
psicológicos Se estima que de un 20 a un
30% de las disfunciones eréctiles tienen un origen psicológico. Hay
situaciones tempranas que pueden facilitar la aparición de Disfunción Eréctil
a medio o largo plazo: una educación moral o religiosa restrictiva, una
información sexual inadecuada, experiencias sexuales traumáticas o
relaciones deterioradas entre los padres. Otras situaciones en
cambio, pueden condicionar su aparición a corto plazo: disfunción eréctil
previa, problemas en la relación de pareja, fallos esporádicos de erección,
infidelidad, el cambio en la respuesta como consecuencia de la edad…
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Causas
más frecuentes
Hay determinadas
enfermedades y cirugías que se asocian con frecuencia con la aparición
de problemas de erección. En otras ocasiones, son diversos factores
psicológicos como la ansiedad y el estrés los responsables de la aparición
o bien del mantenimiento de la Disfunción Eréctil. El exceso de trabajo
y preocupaciones, una excesiva autoexigencia por parte del varón, una
mala educación sexual, son algunos ejemplos. Afortunadamente, la mayoría
de los casos de Disfunción Eréctil tiene solución, independientemente
de cuál sea la causa que la esté produciendo. Para comprender el
problema de la Disfunción Eréctil, es importante el apoyo y participación
de su pareja. Comparta con ella sus preocupaciones e inquietudes. Diabetes La diabetes es la
enfermedad crónica que con más frecuencia da lugar a una disfunción eréctil.
En los varones que padecen diabetes, la Disfunción Eréctil es una
complicación más de la enfermedad, al igual que la hipertensión, cifras
altas de colesterol, etc. Hasta un 35-75% de los diabéticos pueden llegar
a padecer este problema en algún momento de la enfermedad. Un buen control de la
diabetes disminuye la probabilidad de aparición de la Disfunción Eréctil.
Recuerde que es importante:
Por fortuna, la mayoría de
las personas diabéticas que padecen Disfunción Eréctil, encuentran un
tratamiento efectivo independientemente de que la aparición de su
disfunción esté relacionada con la afectación de los vasos sanguíneos
o de los nervios que pueden condicionar esta enfermedad, o bien sea causa
de la medicación prescrita. Hipertensión La
hipertensión arterial es un problema frecuente que afecta aproximadamente
al 20-40% de la población. Hasta un 25-30% de los varones que padecen
hipertensión, manifiestan trastornos en la respuesta sexual, siendo el
problema más frecuente la disfunción eréctil. Un buen control de la tensión
arterial disminuye la probabilidad de aparición de Disfunción Eréctil.
Recuerde que es importante:
Por fortuna, la mayoría de
los pacientes hipertensos que padecen este problema, encuentran un
tratamiento efectivo, independientemente de que la aparición de su
disfunción esté relacionada con el problema vascular o la medicación
prescrita. Problemas
de corazón Entre un 38-78% de los
varones afectados por infarto de miocardio, presenta problemas de erección
tras el mismo. Si se le diagnostica una cardiopatía, no dude en preguntar
a su médico todas sus dudas y preocupaciones sobre su futura vida sexual.
Las principales causas físicas
de Disfunción Eréctil en los pacientes con problemas de corazón, son la
aterosclerosis, porque produce dificultad en la llegada de sangre al pene,
y algunos fármacos. En numerosas ocasiones el miedo a sufrir una recaída
durante el acto sexual, conduce a una Disfunción Eréctil e incluso a
querer evitar la relación sexual. Es fundamental que el paciente pregunte
al especialista acerca del nivel de esfuerzo que puede realizar. Recuerde
que es importante:
Por fortuna, la mayoría de
los varones con problemas de corazón que padecen Disfuncíon Eréctil,
encuentran un tratamiento efectivo independientemente de que el origen de
esta disfunción sea su patología cardíaca o la medicación prescrita. Trastorno
hormonal El origen hormonal no
representa más del 5% de los casos de Disfunción Eréctil a pesar de que
durante muchos años se han prescrito hormonas sexuales a los varones
aquejados de problemas de erección. El mecanismo considerado responsable
de la Disfunción Eréctil en la mayoría de las causas endocrinas es el
descenso de los niveles de testosterona en sangre, que habitualmente se
acompaña de una reducción del deseo sexual o libido. Un exceso de otras
hormonas como la prolactina, el cortisol o las hormonas tiroideas entre
otras, puede provocar también el descenso de hormonas sexuales
masculinas. Por todo ello, siempre que se diagnostique un descenso de
testosterona, antes de iniciar cualquier terapia se debe estudiar la
posible existencia de un cuadro más complejo que sea el último
responsable de la disfunción sexual y que por sí mismo requiera un
tratamiento. Actualmente el tratamiento con suplementos hormonales
(testosterona) no está indicado en aquellos casos en los que no se ha
encontrado un descenso de las concentraciones de testosterona. Es más, en
estos casos, no sólo no es beneficioso sino que puede llegar a ser
perjudicial. Lesión
medular Muchas personas con
lesiones medulares se sienten muy preocupadas por cómo su lesión puede
afectar a su capacidad para participar y disfrutar de una relación
sexual. En el hombre, la forma más común de alteración de la función
sexual es la Disfunción Eréctil. En estos varones, el grado de repercusión
de la lesión sobre la función eréctil depende de la gravedad y
localización de la misma. Aunque el 75% de los varones con lesión
medular puede experimentar erecciones, éstas sólo permiten mantener
relaciones sexuales satisfactorias en el 25% de los casos.
Afortunadamente, la mayoría de los casos de Disfunción Eréctil tiene
tratamiento, independientemente de que estén asociados con traumatismos o
con medicamentos. Cirugía
prostática La probabilidad de Disfunción
Eréctil aumenta después de una prostatectomía radical. Se calcula que
entre un 24% y un 68% de los varones sometidos a este tipo de
procedimiento quirúrgico desarrolla Disfunción Eréctil. Este porcentaje
varía en función del tipo de técnica quirúrgica utilizada. Por ello,
si ha observado algún cambio significativo en su capacidad para alcanzar
o mantener una erección después de someterse a una prostatectomía
radical o a una resección transuretral de próstata, su situación es
bastante habitual. Por fortuna, la mayoría de los casos de Disfunción Eréctil
tiene tratamiento, independientemente de que estén o no relacionados con
una intervención quirúrgica o la medicación prescrita. Depresión La depresión puede anular
la capacidad de la persona para disfrutar de los placeres de la vida. No sólo
afecta a su mente, también a su cuerpo, en ocasiones de forma inesperada.
Como consecuencia, muchos hombres a los que se les ha diagnosticado
depresión, sufren además otro problema: Disfunción Eréctil. Los
estudios demuestran que la probabilidad de que se produzca algún grado de
Disfunción Eréctil en el hombre deprimido, oscila entre el 60% y el 90%
dependiendo de la gravedad de la depresión. Aunque superar la depresión
puede ser una tarea lenta y difícil, la recuperación no tiene por qué
verse complicada por los problemas de erección. Por este motivo es
fundamental que ambos componentes de la pareja estén bien informados
sobre la Disfunción Eréctil, de forma que puedan tratarla si llega a
producirse. Por fortuna, la mayoría de los pacientes con depresión que
padecen Disfunción Eréctil, encuentra un tratamiento efectivo,
independientemente de que el origen de esta disfunción sea su patología
o la medicación prescrita. Tabaco
y alcohol El tabaco y el consumo
excesivo de alcohol, son dos hábitos nocivos que tienen efectos negativos
sobre numerosos tejidos y funciones del organismo, entre los que se
encuentra la respuesta sexual y más concretamente la función eréctil.
Se ha observado un aumento en el número de casos de Disfunción Eréctil
entre la población fumadora. El tabaco es un factor de riesgo
cardiovascular y puede alterar también los niveles hormonales normales.
Por su acción directa sobre los vasos sanguíneos y por facilitar el
desarrollo de aterosclerosis, reduce el flujo sanguíneo en el pene
dificultando así el proceso de la erección. La ingesta abusiva de
bebidas alcohólicas provoca cambios en la respuesta sexual. Tanto el
consumo crónico como la ingesta aguda ocasional de alcohol, pueden
producir trastornos en los mecanismos de la erección. El consumo crónico
tiene efectos nocivos sobre el hígado, los testículos y la transmisión
del impulso nervioso, por lo que es un factor de riesgo que se asocia en
muchas ocasiones a la Disfunción Eréctil. Trastornos
emocionales La ansiedad, el estrés, el
exceso de trabajo o preocupaciones, son causas frecuentes de Disfunción
Eréctil. Las situaciones de alerta o estrés hacen que los niveles de
ciertas sustancias químicas como la adrenalina, no sean los adecuados
para que suceda la vasodilatación de las arterias que irrigan el pene. De
este modo la afluencia de sangre se ve dificultada y se ve impedida la
erección. Con frecuencia, suele haber problemas emocionales que pueden
afectar tanto a la autoestima como a las relaciones del individuo y pueden
perpetuar la Disfunción Eréctil. Miedo de actuación y
actitud del espectador: sea la causa de la Disfunción Eréctil orgánica
o psicógena, siempre se establece lo que se denomina ansiedad de
rendimiento y anticipación al fracaso. El hombre permanece demasiado
atento a la respuesta eréctil, se autoobserva, no centrándose en las
sensaciones eróticas agradables que influyen positivamente en la
consecución de la erección. Esta situación, contrariamente a lo
esperado, conduce a sucesivos fracasos erectivos. De esta forma se entra
en una espiral fallo-miedo-fallo que suele ser dificil de superar por uno
mismo. En estos casos la ayuda temprana de un profesional puede ser
determinante. Hay una causa común en nuestra sociedad actual que es la
“inactividad sexual”. Sin que exista ningún trastorno orgánico ni
psicógeno, el individuo por razones diversas va distanciando
progresivamente su actividad sexual, lo que va a afectar a las distintas
fases de la respuesta sexual: deseo, excitación, orgasmo y satisfacción,
causando frecuentemente anorgasmia femenina o impotencia masculina.
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¿Cómo
abordar el problema?
Si tiene
problemas de erección, lo más adecuado es indagar las posibles causas de
la Disfunción Eréctil para que pueda ser tatada. ¿Cómo hablar con su
pareja? La Disfunción Eréctil no
sólo afecta al varón, sino que también tiene un efecto negativo sobre
su pareja. Aunque la Disfunción Eréctil no es causada generalmente por
problemas de pareja, sí puede conducir a dificultades si la situación no
es entendida y manejada con sensibilidad. Puesto que la Disfunción Eréctil
les afecta a ambos, quizás a su pareja le gustaría ir con usted a la
consulta médica. Así, juntos tendrán una idea clara de las opciones de
tratamiento disponible y entonces podrán elegir el mejor camino para su
relación. Si cree que su pareja sufre Disfunción Eréctil, discuta cómo
su condición le está afectando a él, a su relación y a su intimidad.
Intente darle todo el apoyo posible mientras su pareja se encuentra en
proceso de decidir qué hacer con respecto a su situación. Recuérdele
que la Disfunción Eréctil es frecuente, dígale que no es necesariamente
verdad que el problema está sólo en su cabeza y finalmente recuérdele
que la Disfunción Eréctil se puede tratar. ¿Cuándo
llega el momento de consultar con el médico? Muchos
hombres se preguntan en qué momento deben empezar a considerar que tienen
un problema de erección y cuándo deben tomar la decisión de acudir a su
médico. Los fallos esporádicos en la erección son normales en el
hombre, es algo que sucede a la mayoría de ellos en alguna ocasión por
diversas circunstancias. Sin embargo, cuando se producen de forma
repetida, y el hombre comienza a tener una sensación de insatisfacción
por ello y se establece un conflicto personal o de pareja, se puede decir
que ha llegado el momento de plantear que existe un problema que hay que
consultar con un profesional. Abordar los problemas de
erección de una forma temprana, ayuda en gran medida al hombre. Hay
factores psicológicos que afectan a la mayoría de los varones que
experimentan esta situación, y que contribuyen a agravar y/o mantener el
problema. Se puede crear una espiral fallo-miedo-fallo que es difícil
vencer. Evitar que estos factores hagan que la disfunción eréctil se
instaure de forma definitiva, es de gran importancia para la consecución
de una solución exitosa. ¿Cómo
hablar con el médico? Recuerde
que no hay por qué sentirse incómodo o avergonzado cuando esté
discutiendo el tema de la Disfunción Eréctil con su médico.
Sencillamente sea honesto y abierto, no guarde en secreto ninguna
información sobre el problema. Cada vez los médicos están más
acostumbrados a recibir a pacientes como usted en sus consultas. Su médico
le proporcionará apoyo y lo que es más importante, información. Le hará
algunas preguntas específicas, así como un examen físico rutinario, lo
cual le ayudará a realizar el diagnóstico. En base a esta información,
usted y su médico podrán decidir qué tratamiento será el más
adecuado. |
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Diagnóstico
y Evaluación
Durante muchos años, el
diagnóstico de la Disfunción Eréctil se ha pasado a menudo por alto
debido a la reticencia de los pacientes y de los profesionales sanitarios
a comentar temas que afectan a la sexualidad. Sin embargo, el interés en
abordar la Disfunción Eréctil está aumentando con los avances en el
conocimiento de la fisiología de la erección del pene y de la
fisiopatología del proceso, así como con el desarrollo de nuevos
tratamientos. Los varones, sus parejas y los médicos, cada vez se
encuentran más cómodos al hablar de sus problemas de erección y sus
posibles soluciones. Se sugiere la realización
de una evaluación diagnóstica minuciosa en todos los varones con
Disfunción Eréctil. Historia clínica Es una herramienta
importante para descubrir los factores que pueden estar involucrados en la
aparición o desarrollo de la Disfunción Eréctil. Deben tenerse en
cuenta factores de riesgo específicos como factores vasculares,
endocrinos, neurológicos, psicológicos, otros trastornos médicos,
consumo excesivo de alcohol o tabaco, abuso de sustancias de prescripción
y drogas ilegales, y evaluación de tratamientos previos por disfunción
eréctil u otros medicamentos. Historia
sexual Siempre
que sea posible debe obtenerse la historia sexual del paciente y de su
pareja mediante entrevista personal con un médico. También podría ser
útil la realización de un cuestionario sexual por escrito, aunque éste
nunca debe sustituir a la entrevista personal. Para ayudar a definir la
naturaleza de la Disfunción Eréctil y diferenciarla de otras formas de
disfunción sexual, se requiere información sobre: percepciones del
paciente y su pareja de la Disfunción Eréctil, incluido el modo de
aparición, el grado de afectación, la presencia de erecciones matinales
o nocturnas, la frecuencia y la duración de las erecciones y la consecución
de satisfacción sexual. Exploración
física Debe
incluir valoraciones de los caracteres sexuales secundarios, una exploración
genital, estudio de la función neurológica, toma de tensión arterial y
de los pulsos de los vasos sanguíneos. Evaluación
psicosocial Se
realiza con el objetivo de determinar si hay factores psicosociales
relacionados con la Disfunción Eréctil del paciente que puedan requerir
consulta o tratamiento psicológico. Los temas que se deben cubrir son: la
ansiedad con respecto al rendimiento sexual, la naturaleza de la relación
del paciente con su pareja y las motivaciones y expectativas con respecto
al tratamiento. Pruebas
de laboratorio Se recomiendadan estas
pruebas para excluir una diabetes no diagnosticada u otras enfermedades
sistémicas. Probablemente sea necesario
realizar análisis de sangre para medir los niveles de colesterol, la
glucosa para detectar la presencia de diabetes, y en ocasiones medir
niveles hormonales, y comprobar como funcionan el hígado y los riñones. La necesidad de realizar
pruebas diagnósticas más especializadas, depende de los resultados de
estas evaluaciones y de las motivaciones y deseos del paciente, así como
de las opciones terapéuticas. |
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Tratamiento
Durante siglos, el
hombre ha buscado un remedio que mejorase sus erecciones, pensando que el
envejecimiento era el máximo responsable del "descenso de la
potencia sexual". Así lo expresa el Dr. Abraham Morgantaler en su
libro "The male body" (1993): "Lo ideal sería que hubiese
una simple pastilla o, mejor aún, un encantamiento mágico, que
devolviera al pene la gloria de sus días de juventud" En la actualidad, los
avances en el conocimiento de la fisiología de la erección, han
permitido que se disponga de distintos tratamientos efectivos para
solucionar la disfunción eréctil. Ahora, cuando un hombre plantea en la
consulta que tiene problemas de erección, el médico tiene más confianza
en que va a poder poner un remedio a este problema. Los tratamientos existentes
se clasifican habitualmente de la siguiente manera: 1. TRATAMIENTO DEL SÍNTOMA
(o tratamientos sintomáticos) Tratamientos de primera
línea
Tratamientos de segunda
línea
Tratamientos de tercera
línea
Los que se utilizan como
primera opción son los de primera línea, debido a su eficacia y
comodidad de administración para el paciente. Los tratamientos de segunda
línea se utilizan por lo general cuando fracasan o no pueden utilizarse
los de primera línea. Los de tercera línea representan la última opción,
al ser los más agresivos para el paciente. Todos estos tratamientos en
general han de ser acompañados por un consejo sexual. Tratamientos
de primera línea Medicación oral Estos medicamentos pueden
ser recetados por todos los médicos. Son medicamentos orales, es decir,
pastillas. Para obtener la erección tras la toma del medicamento, es
necesario que exista un estímulo sexual previo. Citrato de Sildenafilo Es un fármaco, que por su
seguridad, eficacia y sencillez de uso se utiliza como medicamento de
primera elección para el tratamiento de la disfunción eréctil. Fue
comercializado en España en Noviembre de 1998. Produce una erección de
forma natural, restableciendo la respuesta normal del organismo a la
estimulación sexual. Actúa a nivel del pene donde da lugar a un aumento
del flujo de sangre, lo que facilita que se alcance y mantenga una erección
rígida. Ha demostrado ser eficaz en
el tratamiento de la disfunción eréctil originada por causas muy
diversas, tanto de origen psicológico (estrés, ansiedad, depresión),
como orgánico (por ejemplo en diabetes, hipertensión, enfermedades del
corazón, cirugía de extirpación de la próstata en el tratamiento del cáncer
de próstata, lesión en la médula espinal- sobre todo en accidentes
laborales o de tráfico-, enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple,
radioterapia, diálisis y personas que reciben trasplantes) Actualmente, otros fármacos
que comparten el mismo mecanismo de acción que Sildenafilo, están en
fase de investigación. Clorhidrato de
Apomorfina Este fármaco se administra
de forma sublingual. Actúa a nivel del sistema nervioso central, de forma
que amplifica la señal que se inicia en el cerebro tras el estímulo
sexual y que llega hasta el pene. Dado que su comercialización es muy
reciente (Junio 2001), no existen datos de eficacia en los siguientes
grupos de población: varones que tienen la médula espinal dañada, los
que padecen esclerosis múltiple, los que han sufrido una cirugía de próstata
o de la zona pélvica, así como en diabéticos. Cualquier otro tipo de
remedio utilizado en forma de pastillas, tendrá una eficacia dudosa o
bien por sus efectos secundarios se habrá considerado que no es apropiada
su utilización, por lo que la comunidad médica no los incluye dentro del
protocolo actual de tratamiento de la disfunción eréctil. Dispositivos de vacío y
anillos constrictores Los aparatos de succión o
vacío consisten en un tubo de plástico en el que se introduce el pene.
Tras activar un mecanismo que produce un vacío, se produce un efecto de
succión del pene que hace que éste se llene de sangre. Una vez
conseguido esto, se coloca un anillo de goma en la base del pene, lo que
impedirá que la sangre se escape, manteniéndose así en estado de
seudo-erección. Aunque pueden restar
espontaneidad a la relación, son utilizados de forma satisfactoria por
algunos hombres. Se pueden encontrar en ortopedias y establecimientos médicos
especializados. Tratamientos
de segunda línea Estos medicamentos son
recetados exclusivamente por especialistas en urología o andrología. El
tratamiento consiste en la inyección de fármacos en los cuerpos
cavernosos del pene. Alprostadil Actúa relajando el músculo
liso del pene, de modo que la sangre pueda llegar de forma adecuada a los
cuerpos cavernosos. Sus resultados son buenos y fue el tratamiento que más
se utilizó hasta la llegada del Sildenafilo. No es necesario que exista
un estímulo sexual para que se produzca la erección, por lo que en
ocasiones puede resultar un método poco espontáneo. Aun así, algunos
hombres siguen utilizándolo de forma satisfactoria en la actualidad. Es
el propio paciente quien se autoinyecta tras ser entrenado por el
especialista. En ocasiones, se administra combinado con Papaverina y
Fentolamina. Tratamientos de tercera
línea Prótesis de pene Es la última opción terapéutica,
ya que es la técnica más invasiva, y además es irreversible porque se
destruye el tejido eréctil del pene. No obstante, puede ser una solución
para muchos varones que no han tenido éxito con otros tratamientos. Las técnicas
son cada vez más avanzadas y cómodas para el paciente. 2.
TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD DE BASE En algunos casos -pocos- se
puede intentar realizar un tratamiento de la causa que ha dado lugar a la
disfunción eréctil. Este es el caso de algunos problemas de erección
que tienen sólo una base psicológica, aquellos en los que se detecte un
déficit hormonal y aquellos en los que exista una lesión en el pene que
se puede corregir con cirugía. Psicoterapia La psicoterapia también
puede llegar a solucionar un problema de erección en los casos en los que
no hay factores orgánicos causantes de la disfunción. Sin embargo, en
ocasiones se acompaña inicialmente de un tratamiento sintomático con fármacos
orales, que puede ayudar al paciente a superar la situación de bloqueo
que le genera el miedo a no obtener la erección durante la relación
sexual. Al introducir estos medicamentos, se intenta que el hombre
recupere la confianza en sí mismo y se eliminen las causas psicológicas
que hacían imposible la obtención de erecciones adecuadas. Entonces
llegará un momento en que no será necesario seguir con el tratamiento
para conseguir erecciones que permitan unas relaciones satisfactorias. Déficit hormonal Sólo cuando la disfunción
eréctil ha surgido como consecuencia de bajos niveles de testosterona, y
se ha comprobado este descenso con un análisis de sangre, se recurre a
este tipo de tratamiento. Sin embargo, son muy pocas las ocasiones en las
que la disfunción eréctil es debida a este motivo. 3.
INTERVENCIONES BÁSICAS Además del tratamiento
específico de la disfunción eréctil, existen una serie de
intervenciones básicas que son comunes en todos los casos, y que hay que
tener siempre en cuenta. Consejo sexual Dado que en la mayoría de
las ocasiones la disfunción eréctil se debe a diversos factores, es
importante tratar tanto los aspectos físicos como los psicológicos, por
lo que todo tratamiento debe ir acompañado de un consejo sexual. Modificación de hábitos
de vida De igual forma, la
recomendación de modificar estilos de vida poco saludables como el hábito
de fumar y beber alcohol, y seguir una dieta equilibrada, debe acompañar
siempre al tratamiento. Llevar una vida sana puede ser beneficioso para la
función eréctil. El control de las
enfermedades asociadas, como la diabetes o la hipertensión, ayuda a
minimizar todos los síntomas propios de ellas, y del mismo modo, favorece
que se pueda controlar mejor la disfunción eréctil. Finalmente podemos decir
que en la mayoría de las ocasiones el tratamiento de la disfunción eréctil
es sintomático, necesitándose la toma del medicamento siempre que se va
a mantener una relación sexual. Esto no debe suponer un problema para el
varón que desea seguir manteniendo una actividad sexual normal. Muchos
otros medicamentos se utilizan de modo prolongado y no por ello la persona
se plantea que depende de un medicamento. Es más, cuando nos duele la
cabeza nos tomamos una aspirina y no se nos ocurre pensar que somos débiles
por tener que recurrir a este remedio. Recuerde que la disfunción eréctil
es un problema de salud como cualquier otro. |