Por Julio Román y Paco Calderón (año 2002)

 

La cercanía de las elecciones intermedias del 2003, que renovarán al total de diputados a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal; al total de los legisladores de la Cámara de Diputados y en las que también habrán de elegirse a los nuevos titulares de las Delegaciones políticas del Distrito Federal, comienzan a perfilarse como un factor que amenaza seriamente con transformar el profundo sentido ciudadano de la celebración de la XXIV MARCHA DEL ORGULLO GAY, LÉSBICO, BISEXUAL Y TRANSGÉNERO.  Sin duda, ésta será una oportunidad inmejorable para simular liderazgos que no existen, para que -echando mano de la representatividad a ultranza y abusando de la nobleza y pretendida ingenuidad de la comunidad gay- anquilosados personajes que datan del movimiento gay setentero, busquen cumplir sus sueños de abundancia material, sus egoistas ambiciones políticas y sus oscuras e inconfesables  vanidades personales. 

La Marcha del Orgullo GLBT, este año coincidirá casualmente con el perído de sesiones durante el que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal votará el dictamen de Ley de Sociedades de Convivencia. Ello nos da a la Comunidad GLBT, no sólo de la Ciudad de México, sino del país entero, la oportunidad única para manifestar nuestra aceptación a la aprobación de la Ley; así como también, buscar que la sociedad entienda la importancia que tiene dentro de nuestro ámbito social particular, el que podamos contar con determinados derechos ciudadanos. La Ley de Convivencia ha sido promovida intensamente por la Diputada Enoé Uranga, quien ha buscado el consenso de las diferentes fracciones políticas al interior de la Asamblea para su aprobación.

¿Quién mejor que ella, la diputada Enoé Urnaga, para exponer los beneficios que la aprobación de esta Ley nos traería como grupo social y, sin duda, como sociedad en general?  Y ¿qué mejor momento para declararlo ante la sociedad, que durante el acto final de la Marcha del Orgullo GLBT, que es el momento anual más importante para el movimiento gay en México? Las respuestas son obvias y contundentes, sobre todo porque la iniciativa de Ley de Sociedades de Convivencia ha sido un punto de acuerdos, de consensos y coincidencias, para una comunidad diversa y -hay que decirlo- dispersa.  A la pregunta "¿En México durante la Marcha del Orgullo GLBT se debe exigir la aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia, próxima a ser votada?", el 85% de un total de 1,197 gays encuestados estuvieron por el sí.

La concentración humana -que este año se espera reúna a casi 50,000 gays, lesbianas, bisexuales, travestis y transgéneros- a lo largo de las más importantes avenidas y plazas públicas de la zona centro del Distrito Federal, nos da espacios en los medios de comunicación y una presencia política privilegiada, al presentarnos como una "minoría" organizada y con la capacidad de actuar colectivamente (aunque el tono de los medios sigue conservando su cara burlona hacia el homosexual).

En preparación a esta vistosidad que los gays alcanzamos durante las marchas, algunos sombríos y anquilosados personajes de la comunidad gay están ya montando su escenografía para presentarse ante los medios y ante sus partidos políticos como nuestros legítimos representantes. Incluso, aquellos que ni siquiera participaron en las mesas de discusión, en las consultas, en los debates y en la elaboración de la multicitada iniciativa de Ley, están buscando montarse en ella para hacernos creer que son los principales promotores; ¡qué cómodo!, ¿no?, ya que pasó el trabajo difícil y el texto de la Ley está listo, ahora se atribuyen el éxito y quieren cobrar las regalías del reconocimiento.

La ex diputada federal por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), la señora Patria Jiménez, actualmente encabeza -al menos visiblemente- al grupo Coordinadora de la Diversidad Sexual (Codisex), agrupación que reúne a  31 organizaciones de activismo gay, mismas que casualmente no han hecho acto de presencia durante las reuniones del Comité Organizador de la Marcha del Orgullo GLBT. Sin embargo, esta supuesta representatividad que le da Codisex a la ex legisladora Patria Jiménez, le ha permitido mayoritear la votación en las asambleas del Comité de la Marcha y, así, modificar a su antojo y conveniencia los resolutivos de ya varias reuniones.

El interés de Patria Jiménez es echar abajo la intervención de la Diputada ENOE URANGA durante el acto final de la Marcha (en la Plaza de la Constitución), relegando la participación de la promotora de la Ley de Sociedades de Convivencia a la categoría de simple “oradora invitada” y restringiéndole el tiempo para su exposición a sólo tres minutos. Es decir, Patria Jiménez pretende sacrificar la importante convocatoria que ha significado la iniciativa de Ley de Sociedades de Convivencia para la gente gay, a cambio de que la escuchemos gritonear en el Zócalo su ya desgastado discurso y venderle al que reparte las candidaturas en el PRD, su escasa iniciativa y su falsa representatividad de la gente gay.

Con la voluntad de "reventar el acto", Patria Jiménez logró (también mediante el mayoriteo tramposo) cambiar la decisión sobre la hora programada para la salida o el arranque de la 24° Marcha del Orgullo Gay: de la 1 de la tarde hasta las 3 PM; seguramente lo hizo con la esperanza de que el impredecible clima de junio arruinara el acto final, con la eventual y puntual presencia de la lluvia.

Algunos integrantes de los grupos que Patria Jiménez dice representar, dieron la luz de alarma y advirtieron al resto de los grupos que tradicionalmente participan en esta fiesta sociopolítica respecto de las siniestras intenciones de quien maneja al grupo CODISEX; así, asistieron en grupo a una nueva asamblea con la finalidad de poner orden dentro del Comité Organizador, reimplantando finalmente los horarios tradicionales y confirmando que Enoé Uranga sería la oradora principal en el acto del Zócalo.

 Durante esta asamblea, el Comité de Finanzas, a cargo del empresario David Rangel, pidió públicamente a Patria Jiménez entregar cuentas del dinero recaudado a través de una fiesta organizada por ella y con el supuesto fin de recaudar fondos para la 24° Marcha del Orgullo Gay. La negativa de Patria Jiménez a dar cuentas y a entregar lo recaudado al Comité, y el accidentado proceso para restablecer los acuerdos, desató finalmente la ira de la ex legisladora perredista, quien finalmente se desligó del Comité Organizador, que en lugar de disolverse se fortaleció.

 De esta manera, se acordó que la 24° Marcha del Orgullo Gay saldrá, como ha sucedido durante 23 años, desde los Leones de Chapultepec, a las 13 horas del sábado 29 de junio; avanzará sobre el Paseo de la Reforma, pasará por la Alameda Central y llegará hasta la Plaza de la Constitución (o Zócalo), y la oradora principal será la Diputada ENOE URANGA.

Atrás de todo lo sucedido en las asambleas del Comité Organizador se encuentran inimaginables intereses personales, que deseaban atribuirse la representación pública de la Comunidad GLBT, aunque fuera de manera aparente, y así obtener incluso utilidad monetaria al lucrar con el evento; pero, ¿quién posée realmente dicho liderazgo?, ¿a quién  le hemos otorgado el privilegio los tan diferentes grupos de gays organizados?, ¿quién, por la vía del voto popular, se ha ganado tal prerrogativa?, y finalmente, ¿quiénes son nuestros líderes?

 No podemos permitir que quienes son identificados erróneamente por la prensa y los medios informativos como líderes del movimiento GLBT, ahora sean legitimados por la inercia y la indiferencia de la masa humana que se reúne para la marcha; serviremos, una vez más, como títeres para la simulación de una representatividad que es falsa y que sólo beneficia a quienes cobrarán jugozas dietas del presupuesto en cualquiera de las cámaras legislativas. Ser líder no sólo es apoderarse de las curules o de los micrófonos de la prensa, sino fundamentalmente poseer influencia sobre la Comunidad, tener la capacidad de convocarla, de conocer sus necesidades y de impulsar sus derechos, de movilizarla para actuar colectivamente hacia el logro de metas con propuestas definidas. Ser líder es darse a la tarea de trabajar por lo que reporte beneficios a sus representados, en este caso a los homosexuales, lesbianas, bisexuales y transgéneros de México. Desafortunadamente, los liderazgos de esta talla no son aún visibles en nuestro país, pero en cambio sí podemos hablar de desgastantes protagonismos.

La MARCHA ES DE TODOS, y sobre todo es una gran fiesta ciudadana; ha tomado a personas y grupos 24 años construirla, consolidarla y darle vida propia. Quienes asisten lo hacen como una manera individual y colectiva de ganar visibilidad frente al resto de la sociedad, porque la MARCHA siempre se lleva a cabo por las mismas fechas (el último sábado de junio) y bastaría con que CUALQUIERA la convocara para que tuviera éxito. Es nuestro 2 de octubre y nuestro 1° de mayo. Es por ello que no es válido que en la guerra de protagonismos entre los integrantes de dos grupos, la finalidad última de MARCHAR POR NUESTRO ORGULLO se desvirtúe y prevalezcan los intereses personales de quienes, en su tiempo y cuando se les dio la oportunidad, no hicieron más que aprovecharse del fuero y la posición política para demostrar una representatividad que sólo existe en sus afiebradas mentes, alimentadas de izquierdismos ortodoxos y beneficiadas por la representación proporcional de un corporativismo machista y homófobo.

Que quede claro que no defendemos desde aquí la posición política de la Diputada Enoé Uranga; independientemente de las intenciones de la diputada local para plasmar en la ley un derecho que se nos niega injustamente a los homosexuales y a las parejas afectivas no convencionales, por otra parte no ha tomado para su lucha otras banderas que son igualmente importantes para la defensa de los derechos de los miembros de la Comunidad.

Hay que decirlo, para los empresarios y consumidores gays de la ciudad fue lamentable la ausencia de Uranga cuando se desató el conflicto entre la delegada de la Cuauhtémoc, DOLORES PADIERNA, y los bares y discotecas gays establecidos en esta demarcación. Mientras Padierna, en un ataque de explícita homofobia, clausuró 42% del total de establecimientos comerciales y de encuentro para los miembros de la comunidad gay, allá en 2001, Uranga mantuvo un silencio devastador.

"Que nos diga Enoé -dijeron algunos inversionistas gays- por qué no estuvo presente durante las jornadas ciudadanas de protesta por el cierre de nuestros lugares, a las afueras de EL TALLER..... ¿cuándo medió Enoé entre las arbitrarias autoridades político-administrativas, encabezadas por Dolores Padierna, y los dueños de los lugares afectados por estas acciones?, ¿cuándo levantó su voz en favor de los sitios de reunión gay frente a los medios de comunicación?".

Y es cierto, tanto los gays que asisten a los bares y discotecas a divertirse como quienes invierten legítimamente su dinero para hacerlos funcionar, no vieron entonces la utilidad de tener una aliada lesbiana en el poder legislativo local. No había poder alguno que frenara por fin los esquizofrénicos ataques por parte de la perredista "distinguida", Dolores Padierna. Lamentablemente, el de Uranga tampoco es un liderazgo completo, pues se mostró desentendido de la compleja pluralidad política y la diversidad social que configuran al colectivo gay en México. ¡Ojo Enoé!, reconocemos tu entusiasta lucha en favor de las sociedades de conviviencia, pero sabemos que la negociación política y la construcción de alianzas exigen trabajar en espacios más allá de la sola vida parlamentaria.

Sin duda que, en este momento de la historia del movimiento gay en México, tenemos la oportunidad de reiterar nuestro sentir durante la 24° Marcha del Orgullo GLBT con relación a la aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia (que quedó atrapada en un momento difícil del calendario político, pues a partir de hoy los partidos políticos se concentrarán en la lucha por las elecciones intermedias); seguramente, y reconociendo el conservadurismo y mojigatería del electorado mexicano, los partidos políticos verán en la aprobación de esta iniciativa de ley una piedra en el zapato que les puede restar votos en el 2003.

¿Nuestros pronósticos respecto a la aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia? No creemos que la ultraderecha -que representa al PAN y que hoy es "el gobierno en turno"- permita la promulgación de un ordenamiento jurídico de tan avanzada, ni que la hipocresía del PRD le dé luz verde a semejante empresa, ...ni que el tradicionalismo, machismo y desprestigio del PRI puedan lograr el consenso para sacar la Ley adelante. No obstante, la oportunidad está ahí, y sólo la esperanza debe de alentarnos para exigir que el tema permanezca sobre el tapete y que ENOE URANGA cumpla con su deber moral de continuar promoviéndola, sin descuidar las otras aristas de la lucha, a veces muy filosas.

Es una lástima que muchos de los que se consideran líderes de la comunidad estén negociando ya, en lo obscurito, con partidos como el PRD por candidaturas para la próxima legislatura de la Asamblea del Distrito Federal, que pretendan obtener favores de autoridades que nos han atacado arteramente en beneficio únicamente de sus intereses económicos. ¡Basta de los Judas en tiempos en que tenemos que pensar en la unidad y en el bien común!

¡Retomememos para nosotros la Marcha del Orgullo GLBT!, hagamos de esta fiesta lo que siempre ha sido para nosotros: un festejo ciudadano, y dejemos que la voz que se escuche sea la de la diversidad y el respeto, y no la de la eterna pugna por la representatividad y la simulación!

Mayo de 2002