Desde su aparición, el Síndorme de Inmunodeficiencia Adquirida ha cobrado un sinnúmero de vidas, convirtiéndose en una pandemia que debe de preocupar no sólo al individuo, sino a la humanidad entera.

Primero se pensó que era una enfermedad exclusiva de los homosexuales: sin embargo, poco tiempo pasó para que niños, mujeres y hombres heterosexuales, de todas las clases, razas y con diferentes gustos y preferencias en su vida sexual, fueran infectadas también por el virus.

El SIDA empezaba a causar pánico entre la población, mientras que los conocimientos y la información eran verdaderamente escasos, incrementando el rechazo y el aislamiento que sufrían los infectados.

Rápidamente, la enfermedad alcanzó prácticamente cada rincón del planeta, las grandes ciudades del primer mundo fueron atacadas en gran medida, y lentamente la proporción de contagios fue cambiando. Los países del Primer Mundo empezaban a disminuir el número de infectados, mientras que en las naciones del Tercer Mundo y en vías de desarrollo aumentaba el número de enfermos. Actualmente, aproximadamente 36 millones de personas están infectadas y 22 millones han muerto víctimas de esta terrible enfermedad.

A lo largo del tiempo, la información se ha ido incrementando y llega a mayor cantidad de lugares. Del mismo modo, organizaciones gubernamentales y civiles se han encargado de hablar del tema y recaudar fondos para continuar con la lucha y la investigación; afortunadamente este gran esfuerzo está dando resultados.

EL GEN DELTA - 22

Uno de los más recientes descubrimientos, encabezado por un científico norteamericano llamado Stephen O´Brian, promete pasar a la historia, pues según una serie de investigaciones, un porcentaje de aproximadamente 1% de la población caucásica total, es inmune al sida, lo que significa que a pesar de estar expuestos al virus en varias ocasiones, no contraen la enfermedad, ni se vuelven seropositivos.

Aparentemente, esto se debe a la presencia del gen delta-22 en duplicidad, lo que significa que fue heredado por parte del padre y de la madre. Dicho gen impide que el virus penetre en los glóbulos blancos, pues éstos carecen de receptores CCR-5, mediante los cuales el virus entra a las células encargadas de defender al organismo. En pocas palabras, el virus no infecta al individuo.

LA PESTE NEGRA, ¿UNA CURA?

Esta pecularidad se trata de una mutación que supuestamente fue heredada por algunas personas que sobrevivieron la Peste Negra, que mató a un tercio de la población europea a mediadios del siglo XIV.

Las personas que nunca contrajeron la enfermedad, aparentemente tenían el gen delta-32 en duplicidad, mientras que algunos otros después de caer enfermos, se recuperaban milagrosamente, ellos tenían sólo uno de estos genes. Lo mismo sucede con el SIDA, pues las personas que tienen únicamente un delta-32, aunque son infectados con el virus, no desarrollan fácilmente la enfermedad.

La mayor importancia de este descubrimiento radica en la posibilidad de encontrar una vacuna contra el virus que ha desconcertado a tantos investigadores, pues partiendo de la teoría de la mutación genética del delta-32, si se logra bloquear el receptor CCR-5, es probable que el virus no infecte las células del organismo. La firma Pfitzer Inc. ya está trabajando con este descubrimiento, y aunque se encuentra en etapas experimentales, parece prometer grandes resultados.

Hay otra serie de propuestas para combatir el SIDA; una de las más sobresalientes es la desarrollada por Inmune Response Corp. y es un medicamento llamado Remune, que es una vacuna en etapa experimetal con una forma inactiva de VIH, cuyo ADN se modifica para que estimule al sistema inmunológico. Aunque algunos resultados han mostrado la posibilidad de que, al largo plazo,  se desarrolle la enfermedad.

El que ya se hable de vacunas es un hecho que hace algunos años parecía muy lejano, tanto por la aparición de la enfermedad, que aún no se ha comprobado qué la originó, hasta una posible cura.  Ahora, las posibilidades de encontrar una están a la vuelta de la esquina. Sin embargo, si no se toman las medidas pertinentes, las probabilidades de contagio serán también cada vez mayores.

Por eso, es necesario informarse y cuidarse.

 

Tomado de la revista Contacto Digital; Febrero del 2003.