Los problemas
gastrointestinales son algo muy común en la mayoría de la población, y prácticamente
en el 60% de las visitas al gastroenterólogo son causadas por la llamada "colitis
nerviosa" o colon irritable. Bájale al estrés e infórmate de esta enfermedad tan
común y no grave, típica de los tiempos modernos.
¿Qué es el
colon irritable?
Es un disturbio de la función
del intestino grueso (o colon) caracterizado por la presencia de uno o varios de estos síntomas
visibles: malestar
abdominal, dolor en la parte baja de la pelvis, espasmos abdominales, exceso de
gases, náuseas ocasionales y cambios en el ritmo
evacuatorio (períodos de estreñimiento y otros con diferentes grados de
diarrea).
¿Por
qué se llama irritable?
Porque las terminaciones
nerviosas del intestino grueso son hipersensitivas y los nervios que controlan los
músculos de este órgano son hiperactivos. Un simple pasaje de gas u otro fluido a
través de su extensión, produce una inapropiada actividad muscular que puede
momentáneamente interrumpir el normal movimiento peristáltico. Todo esto ocurre sin
evidencia de enfermedad intrínseca del colon.
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Criterios
de Manning para diagnosticar el SII:
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* Dolor abdominal que mejora con la
deposición.
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* Heces más blandas con el inicio del
dolor.
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* Deposiciones más frecuentes al inicio del
dolor.
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* Distensión abdominal.
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* Eliminación de moco por el recto.
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* Sensación de evacuación incompleta.
En estudios más específicos, como la colonoscopía o los
enemas para hacer radiografías del intestino grueso
pueden, además de brindar criterios físicos para
diagnosticar diversas patologías (como la enfermedad
diverticular y los pólipos), llevar al diagnóstico
específico del Síndrome del Intestino Irritable o "colon
espástico".
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Síndrome
del Intestino Irritable (SII) Introducción:
Datos y textos extraídos de Fast
Facts, (J&C Ediciones Médicas).
Mucho se ha aprendido sobre las
características clínicas del SII, su diagnóstico y, en particular, su epidemiología.
Actualmente sabemos que el SII es la causa más importante de síntomas intestinales en la
comunidad, la razón más habitual de consulta al médico de cabecera por dolor
intestinal y el diagnóstico más habitual en pacientes enviados a un gastroenterólogo. Pese a ello, los
especialistas siguen intentando comprender la patogenia del SII y encontrar el modo de
curar este síndrome "de una vez por todas".
Una cosa está clara: el SII se manifiesta
clínicamente de múltiples formas. No solamente varían los síntomas en cada paciente,
sino que los síntomas de cada individuo también varían con el paso del tiempo. Además,
el SII se percibe de forma distinta por aquellos en la comunidad que tienen los
síntomas pero que no se quejan y por el personal sanitario en
contacto con los pacientes -médicos de familia, gastroenterólogos,
internistas, cirujanos, ginecólogos, psiquiatras y administrativos
de la salud. Junto a estas perspectivas tan variadas ha surgido una
plétora de creencias sobre la naturaleza del SII, ninguna de las cuales es totalmente
cierta.
¿Qué es el
SII?.
El Síndrome del intestino irritable
(SII) constituye una constelación de síntomas que los médicos reconocen cuando hacen
una historia clínica. Los síntomas parecen ser debidos a una disfunción del intestino y
por ello se dice que son "funcionales". Consisten en dolor abdominal, hábitos
intestinales alterados y -de forma variable- otros síntomas como hinchazón o distensión
abdominal visible, una sensación de evacuación incompleta y mucosidades en las heces. Es
típico que el hábito intestinal sea caótico ( a veces hay diarrea, otras estreñimiento
o incluso a veces ambos en un mismo día).
A diferencia de una enfermedad
"orgánica", como la úlcera péptica, no existe una lesión estructural que
cause los síntomas que, cuando se observan, orienta el diagnóstico. No existe tampoco
una explicación fisiopatológica clara. El intestino del paciente no está funcionando
bien y la tecnología actual no puede determinar de forma precisa la anomalía, ni existe
prueba alguna que ayude al médico a hacer el diagnóstico.
Así pues, sólo conocemos la existencia
del SII a través de las descripciones de los síntomas por parte de los
pacientes. El reto del médico es analizar los síntomas del paciente
y reconocer el patrón que identifica el SII. Nuestra habilidad para
hacer esto es bastante primitiva y está basada
en un estudio realizado en 1977-1978 por Kenneth W Heaton y W Grant Thompson,
(ver
links y agradecimientos). En dicho estudio se realizaron cuestionarios a los pacientes
enviados por los médicos de familia y se encontraron que seis síntomas eran más
prevalentes en el SII que en las patologías abdominales orgánicas. Esto se llegó a
conocer como los "criterios de Manning".
Cuantos más criterios
estén presentes, más probable es que el paciente tenga el SII. Estos criterios de
síntomas han sido validados por otros y se utilizan en todos los estudios
epidemiológicos y clínicos del mundo , además de en la práctica diaria. En los
últimos años, diferentes grupos de expertos, usando un método consensuado y reunidos en
Roma, desarrollaron una serie de definiciones y criterios de síntomas para todos los
síndromes gastrointestinales funcionales reconocidos, desde trastornos del globo
histérico,hasta los trastornos anorrectales. Los trastornos relacionados estrechamente
con el SII incluyen: * distensión abdominal funcional. *
estreñimiento funcional. * diarrea funcional. Las definiciones
relacionadas con el SII aparecen en la siguiente tabla. Entre estos trastornos, el SI es
con mucho el más frecuente y el más estudiado. Los criterios de Roma II para el SI
están basados en los criterios de Manning. Al igual que sus predecesores, los criterios
de Roma I se generaron usando un procedimiento consensado por un grupo internacional de
gastroenterólogos interesados en trastornos funcionales.
Definiciones
relacionadas con el SII.
Trastorno
gastrointestinal funcional:
* Síntomas
gastrointestinales crónicos o recurrentes no explicables por alteraciones estructurales o
bioquímicas.
* Síntomas atribuibles a: -
orofaringe - esófago - estómago - vías biliares - intestino delgado - intestino grueso
- ano -Trastorno intestinal funcional
* Un trastorno
gastrointestinal funcional con síntomas atribuibles al tracto intestinal grueso.
* Los síntomas pueden ser: -
dolor
abdominal - distensión o flatulencia - síntomas varios de defecación irregular
-Síndrome del intestino irritable
* Un trastorno intestinal
funcional en el que el dolor abdominal está asociado con la defecación o con un cambio
en los hábitos intestinales, siendo característico la alteración en la defecación y la
distensión.
*
Síndrome del dolor
abdominal funcional (denominado también dolor abdominal crónico idiopático o dolor
abdominal funcional crónico)
* Dolor abdominal durante al
menos 6 meses, con pérdida del funcionamiento diario, sin estar relacionado el dolor con
la actividad fisiológica en el intestino e inexplicable estructuralmente o por otro
trastorno gastrointestinal funcional.
Criterios
diagnósticos * para el SII ("criterios de RomaII")
Doce semanas o más ** en los últimos 12
meses de malestar o dolor abdominal que tiene al menos dos de estas tres características:
* mejoría con la defecación, * asociación con un cambio en la frecuencia de las
defecaciones, * asociación con un cambio en la forma (aspecto) de las heces.
Uno o más de los síntomas
siguientes, en al menos una cuarta parte de las ocasiones o días, están casi siempre
presentes y se pueden emplear para identificar subgrupos distintos del SII. No son
esenciales para el diagnóstico, pero dan confianza al médico para decidir que el dolor
abdominal es de origen intestinal. Cuántos más síntomas estén presentes, más seguro
será el diagnóstico: * frecuencia anormal de defecaciones (> 3 / día o <3 / semana) *
forma anormal de las heces (caprinas/duras o sueltas/acuosas) * ritmo de defecación
anormal (urgencia o sensación de evacuación incompleta) * eliminación de
mucosidad * hinchazón o sensación de distensión abdominal
* En ausencia de
anomalías estructurales o metabólicas que expliquen los síntomas.
** No es
necesario que sean las 12 semanas consecutivas.
Según Thompson et al. 1999
Estos criterios fueron diseñados en
un principio para la investigación , pero sirven de ayuda a los médicos de familia para
reconocer las características esenciales del SII y para diagnosticar con confianza.
Es importante reconocer que existen
otros síndromes intestinales funcionales. Si bien algunos de ellos pueden solaparse con
el SII, tienen sus propios problemas terapéuticos y diagnósticos. Aquí nos
concentraremos en el SII, pero si resulta apropiado también nos referiremos a otros
trastornos.
El SII es un problema importante en
términos de escala, pero no constituye necesariamente un problema de diagnóstico.
Creemos que puede identificarse de forma fiable con una historia cuidadosa, empleando los
criterios diagnósticos publicados junto con una exploración física apropiada. Los
médicos de familia pueden diagnosticarlo con seguridad con pocas pruebas, o con ninguna,
sobre todo en gente joven. El diagnóstico positivo y seguro es un tema fundamental.
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Definición
de Algunos Trastornos más frecuentes
Cómo ya se dijo anteriormente, algunos de
los trastornos funcionales del tracto gastrointestinal inferior son el dolor abdominal
funcional, el timpanismo abdominal funcional, la constipación funcional y la diarrea
funcional. Entre las situaciones que afectan al tracto gastrointestinal superior se
encuentran la disfagia, el dolor torácico no cardíaco, la pirosis, la dispepsia
funcional y los trastornos biliares funcionales. Puede existir un solapamiento
considerable entre los síntomas producidos por los distintos trastornos de la función
gastrointestinal, requiriéndose realizar más estudios para confirmar si se trata de
distintas enfermedades clínicas o sólo de manifestaciones regionales de un único
proceso fisiopatológico. En la siguiente sección (Síntomas) se describen algunos de los
trastornos más frecuentes y su posible relación con el SII.
Síntomas-Epidemiología
Los síntomas individuales
del SII son tan frecuentes en la comunidad que pueden interpretarse razonablemente como
parte de la condición humana. Difícilmente ningún adulto, hombre o mujer, puede afirmar
que no ha sufrido alguna vez que otra dolores abdominales, alteraciones del hábito
deposicional o haber notado hinchazón o distensión abdominal. Sin embargo, cuando los
síntomas aparecen a la vez como un conjunto y son persistentes o intensos, deben ser
considerados como una enfermedad. Aunque no sea mortal, el SII raramente se cura y tiende
a aparecer y desaparecer a lo largo de la vida. |
Perspectíva
histórica
EL SII no es una
enfermedad de la vida moderna. Fue ampliamente descrita en el S XIX, pero su naturaleza
puede haberse modificado con los años. Por ejemplo, trabajos antiguos señalaban la
importancia de la aparición de moco en las heces, síntomas raramente citado en la
actualidad. El clásico trabajo titulado El colon irritable publicado en 1965 por
Chaudhary y Truelove constituye la primera visión sistemática del síndrome. Ahora
sabemos que además del colon están afectadas otras estructuras, de ahí el nombre moderno de intestino irritable.
Estudios
internacionales
En 1978, sospechando que el SII era
muy frecuente en la comunidad, se interrogó a 301 personas aparentemente sanas en el Sur
de Inglaterra acerca de sus hábitos y síntomas intestinales. Un 14% admitió síntomas
del SII-dolor abdominal en más de 6 ocasiones el año anterior con datos que sugerían
que el dolor era de origen colónico. Resultados similares se observaron en posteriores
investigaciones en EE.UU.,Francia y Nueva Zelanda, estableciendo que el SII era muy
frecuente en los países occidentales. En cada uno de éstos estudios, la mitad o menos de
la mitad de los diagnosticados del SII habían consultado a su médico por estas
molestias. Sin embargo, el SII no es únicamente una enfermedad de los países
occidentales. Se ha descrito en África y Asia, y un estudio realizado en Pequín aporta
resultados similares. Por lo tanto, parece que el SII afecta a toda la humanidad.
Causas y mecanismos
¿Qué funciona mal en el SII y por qué funciona mal?, las
teorías plausibles deben ser compatibles con los datos epidemiológicos y clínicos del
SII.
Estos son:
* Ubicuidad: los síntomas
intestinales afectan a la
mayoría de las personas, ciertamente más a las
mujeres, alguna vez en la vida, y la mayoría no se quejan por ello.
* intermitencia: va y viene, a
veces durante horas o días, incluso durante meses o años.
* solapamiento: con otros síntomas
funcionales, especialmente en el intestino delgado.
Nuestros conocimientos del SII son
aún rudimentarios y se puede argüir que la enfermedad podría realmente denorminarse
"síntomas intestinales de causa desconocida". Su gran variabilidad en el tiempo
hace poco probable que su origen se encuentre en una anomalía fija, como un defecto de un
receptor, cuya liberación determinase una inflamación de bajo grado, como creen algunos.
Pero existen demasiadas ideas sobre dónde reside el defecto.
Durante mucho tiempo se ha creído
que el SII es un trastorno de la motilidad. Ciertamente muchos pacientes tienen un
tránsito intestinal anormal. En algunos, el tránsito es lento (verdadero
estreñimiento), en otros es rápido (verdadera diarrea) y en los casos típicos alternan
estreñimiento y diarrea.
Ahora vamos a describir algunos de los trastornos o
síntomas más frecuentes y su posible relación con el SII, según (Novartis)
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Disfagia.
La disfagia se describe como la
sensación de dificultad en el tránsito de los alimentos desde la boca hacia el
estómago. Puede incluir una dificultad para iniciar la deglución (disfagia alta) o una
sensación de que el transito de los alimentos se ha quedado detenido tras haber sido
satisfactoriamente deglutidos (disfagia baja). Este último tipo de disfagia puede
asociarse a dolor torácico. Aunque a menudo los pacientes con disfagia temen tener un
cáncer, la mayoría de las veces
es benigna.
Dolor
torácico no cardiaco.
El dolor torácico no cardíaco
presenta unas características similares respecto a su sensación y distribución al dolor de origen cardiaco. Se
diferencia de este último en que no existen signos de su origen cardiaco, y en la
mayoría de los casos se debe a un trastorno esofágico primario.
La
pirosis.
La pirosis o indigestión ácida se
caracteriza por una sensación de quemazón torácica que irradia hacia arriba desde el
esternón hasta llegar a la mandíbula. Esta causada por el reflujo de ácido gástrico
contenido en el esófago. La
pirosis tiende a empeorar tras la ingestión de alimentos, especialmente cuando se ha
ingerido chocolate, menta, café, alcohol y comidas con un alto contenido en grasas o
especias. Los síntomas también pueden aparecer al tumbarse o inclinarse hacia delante.
Dispepsia
funcional.
La dispepsia funcional (o no
ulcerosa), es un término general, no específico, utilizado para describir un grupo de
síntomas entre los que se encuentran la hinchazón y la distensión abdominal, los
eructos y el dolor abdominal superior y que habitualmente aparecen tras las comidas.
Diagnóstico
El secreto del éxito con el SII es
reconocerlo de forma rápida y segura. Esto se consigue principalmente con la historia
clínica, lo que a primera vista no es fácil porque la enfermedad no se presenta de forma
uniforme. El dilema está en adivinar si el síntoma que se presenta va acompañado de
otros que, en conjunto, nos explican primero que el problema está en el intestino y,
segundo, que el problema es probablemente funcional, más que orgánico. Así pues, lo que
hay que saber es el grupo de síntomas que indican estrés intestinal, y las
características de la historia y la exploración que sugieren que se trate de un problema
funcional. Para conseguir esto, se necesita saber las palabras y frases que usan los
pacientes para estos síntomas, así como la definición correcta de cada uno de ellos.
Existen cuatro grupos de síntomas: * dolor
* hinchazón * síntomas relacionados con la defecación * síntomas no
intestinales
Los tres primeros están en los criterios
de Manning, que son prácticos y fáciles de usar.
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Criterios de Manning y su interpretación
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Síntoma |
Interpretación |
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Dolor
abdominal que mejora con la defecación
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El
dolor proviene del intestino grueso
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Cuando
hay dolor, las evacuaciones son más frecuentes
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La
función intestinal está alterada
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Cuando
hay dolor, las heces son más blandas
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La
función intestinal está alterada
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Hinchazón
o distensión |
La
enfermedad no es probable que sea orgánica
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Sensaciones
rectales de evacuación incompleta
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El
recto esta irritado |
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Eliminación
de moco por el recto |
El
recto está irritado |
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¿Cómo
diagnosticar el SII?
Una exploración física, una
sigmoidoscopia y pruebas para detectar enfermedades intestinales orgánicas, todas ellas
negativas,pueden ser de ayuda, pero generalmente la historia clínica es suficiente. El
síndrome del intestino irritable se equipara con la migraña, la depresión e incluso con
la angina al diagnosticarse principalmente por el modelo de síntomas. Cuantos más de
estos síntomas estén presentes, más probable es el diagnóstico.
Datos
claves en la historia clínica
* Síntomas múltiples * Síntomas
variables e intermitentes * Defecación alterada * Hinchazón/distensión abdominal (en
especial si es intermitente) * Ausencia de síntomas de alarma (fiebre, pérdida de
peso, hemorragias, diarrea que no remite).
Los signos físicos
no han sido investigados científicamente por su valor diagnóstico. Pero muchos pacientes
tienen dolor abdominal a la presión. Con frecuencia se refiere como un dolor por encima
del colon, pero la posición del colon transverso y del colon sigmoide es tan variable
que, en la práctica, el dolor a la presión puede hallarse en cualquier sitio. El canal
anal también puede ser sensible a la exploración digital.
Sigmoidoscopia.
Pocos médicos de familia realizan una sigmoidoscopia, pero, para aquellos que la
practican y para los médicos de hospital, puede ser útil para reproducir el dolor del
paciente. Ayuda cuando al insuflar el aire, el paciente reconoce el dolor como el que
padece habitualmente.
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Enfoque
del tratamiento
Una vez el médico está
razonablemente seguro del diagnóstico, el paciente debe recibir la explicación sobre
qué le pasa y el médico debe dejar bien claro que los síntomas no son un cáncer o de
otra enfermedad grave. También es importante averiguar lo que el paciente piensa sobre
sus síntomas y corregir sus aprensiones equivocadas, haciendo hincapié en que el SII no aumenta el riesgo de
desarrollar cualquier otra enfermedad. Cuando se encuentran divertículos en el colon, hay
que explicar su falta de relevancia, ya que la mitad de la gente mayor tiene
divertículos, casi siempre asintomáticos y sólo algunos sufrirán de
divertículos.
Estas buenas noticias deben inducir a un pronóstico
cierto, explicando que los síntomas del SII tienden a ser crónicos o ser recurrentes a
lo largo de la vida. A pesar de estas explicaciones, los pacientes posiblemente
consultaran a otros médicos y se someterán a pruebas y tratamientos innecesarios e incluso peligrosos.
Algunos médicos comparan al SII al dolor de cabeza:
una molestia más que una enfermedad que no causa daño físico.
El paciente y el médico juntos revisarán el estilo
de vida del paciente en busca de factores agravantes. preguntas sobre las horas de trabajo
y las obligaciones familiares pueden ser reveladoras. Algunos pacientes parecen no estar
nunca relajados. Otros recelan y eliminan alimentos, pero pocas veces son culpables
algunos alimentos aislados. Las comidas irregulares y con prisas, como trabajo de aquí
para allá, comidas de trabajo o incluso sólo el trabajo doméstico excesivo, es más
probable que
trastornen la función intestinal que un alimento
específico.
Los pacientes con diarrea como síntoma principal
deben conocer los efectos laxantes del sorbitol, del azúcar artificial de muchos
caramelos blandos, de los dulces y mermeladas sin azúcar. Estos efectos no son bien
conocidos. Al contrario muchas personas creen que son intolerantes a la lactosa, no lo son
(al menos si son blancos), e incluso, si lo son, pueden tomar pequeñas cantidades de
leche sin desarrollar síntomas.
No olvidar los fármacos, ya que muchos alteran la
función intestinal y causan distensión y dolor como efectos
secundarios. Obviamente, se debe recomendar la moderación con el alcohol, tabaco,
cafeína.
Algunos
fármacos que alteran habitualmente la función intestinal.
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Fármacos que causan estreñimiento
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Fármacos que causan diarrea
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* Opiáceos (codeína, morfina,etc.)
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Fenotiacinas (clorpromacina,etc.)
* Antidepresivos tricíclicos (amitriptilina)
* Antagonistas 5-HT3 (ondansetron)
* Bloqueadores de los canales de calcio
* Anticolinérgicos
* Carbonato de calcio
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* Misoprostol
*
Cisapride
* Antiácidos que contienen hidróxido de
magnesio
* Tés de hierbas que contienen senna
* Alcohol
* Cafeína |
Tratamiento dietético
La evidencia
científica del papel de la dieta en el tratamiento del SII es poco consistente. Esto no
significa que el consejo dietético esté de más. Los pacientes lo esperan e incluso lo
piden y existen razones de sentido común para responder.
Síntomas
relacionados con la comida
A muchos pacientes, comer les
provoca dolor abdominal o urgencia imperativa de evacuar. Si la evacuación es blanda, el
paciente puede pensar que ha pasado "de un tirón". El médico deberá explicar
al paciente que esto es simplemente la demostración de un fenómeno fisiológicamente
normal (el peristaltismo posprandial del intestino sensible), dándose una reacción exagerada. Cuando el intestino
reacciona de esta forma exagerada, lo importante no es lo que se ha comido, sino la
cantidad que se ha comido. Hay que evitar las comidas abundantes, sobre todo las comidas
grasas. Esto puede aportar un beneficio incidental, ya que ayuda al paciente que desea
perder peso. Otra cosa a destacar es que las comidas rápidas o con angustia pueden
aumentar la respuesta gastrocolónica.
Historia
o registro de la dieta
Los médicos no suelen ser expertos
en nutrición y dietética y muchas veces se resisten a entrar en el tema, pero hacer una
historia dietética breve, o un registro de la dieta de 5-7 días puede revelar algunos
problemas. No tomar desayuno podría explicar un estreñimiento,así como una dieta exenta
de frutas y vegetales. Tomar mucho café no solo estimula directamente el intestino, sino
que también contribuye a la tensión nerviosa y consecuentemente a la tensión intestinal. La diarrea puede estar causada
o exagerada por la ingesta rica en fibra o de productos endulzados con fructosa o
sorbitol. Esto también es verdad en caso de la cerveza y -sobre todo en los que no son de
raza blanca y no tienen la cantidad suficiente de lactasa- de la leche y derivados
lácteos. Investigaciones recientes sugieren que la lactosa en cantidades moderadas , como
un vaso de leche, no desencadena los síntomas del SII en los sujetos alactásicos.
Razones
para dar consejos dietéticos
* Comer provoca síntomas en muchos
pacientes, así pues "la dieta es importante" * Los comentarios
dietéticos tienen efecto placebo, mostrando que el médico "se preocupa"
* Es una oportunidad para promover hábitos alimenticios saludables * Algunos productos alimenticios pueden agravar los síntomas
del SII
Preguntas
para formular en una historia dietética breve
* ¿Qué toma para desayunar?
* ¿Cuántas tazas de café (o té o bebidas con cola) toma al día? * ¿Cuántos
caramelos o dulces come diariamente? * ¿Cada cuánto consume frutas y verduras? *
¿Qué tipo de pan come y cuántos trozos come al día? * ¿Cuánta leche bebe? *
¿Evita comer algún alimento? Si es así, ¿Cuál?
Tratamientos
alternativos
Hasta una tercera parte de
los pacientes buscan terapias alternativas o complementarias. Aunque ninguna ha demostrado
su eficacia, en general son inofensivas y tienen éxito porque explotan el efecto placebo.
Los médicos deben tomar nota de las terapias alternativas de sus pacientes, no para
criticarlas, sino para estar informado y conocer si son dietas extremas, si son dañinas o
si se trata de suplementos a precios exorbitantes. El médico debe estar orgulloso de evitar repetir pruebas, de
no hacer terapias inútiles y consultas extras. El objetivo final debe ser un paciente que
percibe sus síntomas no más que como una molestia y que forma parte de la mayoría
silenciosa de personas con el SII que no buscan ayuda médica.
VÍNCULOS / FUENTES:
http://www.colonirritable.com.ar/
http://www.ecilde.com/
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