El
ronquido se produce por una vía aérea estrecha. Esto sucede
porque el aire viaja más rápidamente por un tubo delgado que
por uno ancho. Este aire que pasa con rapidez causa que los
tejidos blandos de la garganta (amígdalas, paladar blando y
úvula) vibren. Es esta vibración la que produce el ruido del
ronquido.
Los
ronquidos son un fenómeno acompañante que puede contribuir a
agravar la apnea del sueño, pero en ningún caso la produce.
El ronquido por sí mismo puede ser inocuo, sin embargo puede
transformarse en, o ser un síntoma de apnea obstructiva del
sueño.
Recientemente se ha demostrado que el 34% de las personas
roncan, el 19% lo hacen diario o casi a diario. La apnea se
presenta en el 9% de los hombres y en el 4% de las mujeres,
siendo más frecuente conforme avanza la edad.
El
ronquido habitual (más de 4 veces por semana) es el primer
indicador de un desorden mayor. Este problema se hace más
común en personas mayores de 45 años.
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Roncar habitualmente
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Excesiva somnolencia diurna.
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Dolores de cabeza por las mañanas.
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Dificultad para levantarse por las mañanas.
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Falta
de concentración y memoria.
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Baja
de rendimiento en el trabajo.
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Pérdida o disminución del interés sexual.
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Garganta seca al despertar.
Factores de riesgo
La apnea
del sueño provoca problemas en la circulación sanguínea, en
especial la cerebral. Al no recibir el cerebro el oxígeno
suficiente durante la apnea, -en pausas de respiración de
diez segundos y hasta dos minutos en algunos pacientes-, se
presenta una baja en el rendimiento físico e intelectual del
afectado, y si el padecimiento persiste, se produce
entonces, la pérdida de funciones básicas como la
concentración llegando hasta el olvido.
Conforme
se agrava este mal, se ocasiona un daño cerebral
intermitente que puede complicarse y tener graves
consecuencias. Sin embargo, debidamente controlado este
padecimiento, se pueden evitar.
Los
expertos en la materia, manifiestan que este síndrome es una
condición relativamente común y más notable en las personas
que tienen exceso de peso.
Según la
Revista Jama, de la Asociación Médica de los Estados Unidos,
la apnea del sueño está relacionada con la hipertensión
arterial (presión sanguínea elevada) en los adultos de edad
media y avanzada.
Estudios
como los realizados en la Escuela de Salud Pública de la
Universidad John Hopkins en Baltimore, Maryland,
determinaron que quienes sufren de apnea, con más de 30
pausas por hora de sueño, tienen dos veces más
probabilidades de presentar hipertensión que las personas
sin problemas en su respiración.
En opinión
de los científicos, es muy importante la conexión entre la
hipertensión y la apnea debido a que la alta presión
arterial puede llevar a consecuencias muy graves para la
salud, como es el caso de un ataque cardíaco, Hemorragia
cerebral, arritmias, cardiopatía congestiva, infarto al
miocardio o cerebral.
Tratamiento
El
ronquido suave y ocasional y los síntomas de la apnea del
sueño pueden aliviarse con las siguientes recomendaciones.
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Perder
peso excedente.
-
Practicar algún ejercicio con regularidad.
-
Evitar
el alcohol, alimentos pesados y medicamentos que
produzcan sueño, por lo menos tres horas antes de
dormir.
En el caso
de que los síntomas sean más severos y las medidas ya
expuestas no resuelvan el problema, otras opciones de
tratamiento incluyen lo siguiente:
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Cirugía de la nariz, mandíbula, lengua o garganta.
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Un
sistema de Presión Positiva Continua Nasal, en el cual
un aparato compresor de aire y una máscara nasal se usan
para forzar la apertura de la vía aérea y así ayudar a
la respiración durante el sueño.
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Aparatos intraorales antironquido. Este sistema ha
resultado un efectivo medio para tratar el ronquido y la
apnea en numerosos pacientes.
¿Qué es un aparato intraoral antironquido?
Es un pequeño dispositivo de
plástico similar a un retenedor de ortodoncia o a una guarda
deportiva. Se coloca en la boca a la hora de dormir para
prevenir que los tejidos blandos de lengua y garganta se
colapsen y obstruyan la vía respiratoria.
Un dentista con el
entrenamiento especial en la terapia de aparatos intraorales,
puede diseñar, construir y ajustar el dispositivo
(personalizado)
para
resolver las situaciones y condiciones individuales cada
paciente.
Los aparatos
intraorales funcionan de tres maneras: como prótesis para
avanzar la mandíbula hacia delante, para mantener la lengua
ligeramente afuera y para levantar el paladar blando laxo.
Un buen aparato
puede reducir en más de un 90% el ronquido y por lo tanto
aliviar significativamente los síntomas de la apnea
obstructiva del sueño.
Efecto
correctivo.
Asimismo,
en la hipótesis de que este guarda no sólo reduce los
síntomas de esta enfermedad, sino que también la corrige, ya
que en las radiografías del seguimiento que se ha realizado
a uno de los pacientes pudo comprobarse que la vía aérea se
había ensanchado después varios meses, gracias, seguramente,
a que los músculos de las paredes, al dejar de vibrar, se
han desinflamado