Los condilomas anales son una condición
relativamente común que afecta el área alrededor del
ano. Pueden afectar también la piel alrededor del
área genital. Primero aparecen como pequeñas
verrugas, tan pequeñas como la cabeza de un alfiler
y pueden crecer hasta aproximadamente el tamaño de
un chícharo o guisante. Usualmente no causan dolor o molestias
a los individuos afectados y los pacientes pueden
desconocer la presencia de los condilomas.
¿DE DÓNDE VIENEN ESTAS LESIONES?
Se piensa que estas lesiones son causadas por el
virus del papiloma humano (VPH), el cual es
relativamente contagioso. El virus es transmitido de
persona a persona generalmente por contacto directo.
¿ES
NECESARIO SIEMPRE REMOVER LOS CONDILOMAS?
SI, ya que si no son removidos los
condilomas generalmente crecen y se hacen más
numerosos. Además hay evidencia que algunas de estas
verrugas pueden convertirse en cáncer si se dejan
sin tratamiento por un largo tiempo. Asimismo, si el
paciente presenta afectación de las defensas
inmunológicas, como por ejemplo, las personas
infectadas con virus de inmunodeficiencia humana
(VIH), el riesgo de transformación a cáncer de ano
es mayor que el de la población en general.
¿CUÁLES SON LOS TRATAMIENTOS DISPONIBLES?
Si las verrugas son muy pequeñas y localizadas
alrededor del ano, pueden ser tratadas con
medicamentos, los cuales son aplicados directamente
a la superficie de la verruga. Sin embargo, la
presencia de condilomas alrededor del ano obliga a
determinar la presencia de ellos dentro del ano, por
lo que la evaluación por el Coloproctólogo es
imprescindible para descartarla y disminuir la
posibilidad de que reaparezcan las lesiones una vez
tratadas.
Los condilomas dentro del canal anal no pueden
ser tratados con medicamentos y por tanto se
requiere tratamiento quirúrgico. Para ello se usa
electrocauterio, y/o extirpación quirúrgica
lográndose la destrucción inmediata de las verrugas.
Estos procedimientos deben ser realizados en
quirófano ya que ello permite al Coloproctólogo
realizar un tratamiento adecuado y sin dolor para el
paciente.
La cirugía con láser puede también ser usada, pero
no ofrece absolutamente ninguna ventaja sobre los
métodos convencionales.
¿DEBO SER HOSPITALIZADO(A) PARA EL
TRATAMIENTO?
NO, casi siempre el procedimiento
se realiza de manera ambulatoria y el paciente
regresa a la comodidad de su casa el mismo día. En
el Centro Medico Docente La Trinidad disponemos de
médicos anestesiólogos y personal paramédico con
amplia experiencia en cirugía ambulatoria, lo cual
permite a la Clínica de Coloproctología ofrecer a
los pacientes con condilomatosis anal un manejo
perioperatorio actualizado y completo.
¿CUÁNTO
TIEMPO DEBO DESCANSAR DESPUÉS DE LA CIRUGÍA?
Esto depende de la situación individual y de la
cantidad de lesiones removidas. La mayoría de las
personas sienten un malestar moderado por algunos
días el cual es fácilmente tratado con medicamentos
analgésico-antiinflamatorio por vía oral.
Dependiendo de la magnitud de la enfermedad algunas
personar retornan al trabajo el día siguiente
mientras otras permanecen en reposo por varios días.
¿UN SOLO TRATAMIENTO QUIRÚRGICO RESUELVE
EL PROBLEMA?
Desafortunadamente no. A pesar del tratamiento
quirúrgico muchos pacientes desarrollan nuevas
verrugas después de la extirpación en quirófano.
Esto ocurre ya que el virus que causa las lesiones
puede vivir escondido en los tejidos que
aparentemente son normales, hasta que se desarrolle
una nueva lesión. Sin embargo las nuevas lesiones
tienden a ser más pequeñas y pudieran ser tratadas
en el consultorio, por lo que es importantísimo
acudir a los controles posteriores para evitar una
nueva vuelta a quirófano. Sin embargo, algunas
veces, nuevas lesiones aparecen tan rápido que el
tratamiento en el consultorio puede ser muy
incómodo; en estas situaciones una segunda y
ocasionalmente tercera extirpación quirúrgica es
recomendable.
¿QUÉ PUEDO HACER PARA EVITAR QUE ME
SALGAN ESTAS LESIONES DE NUEVO?
Las siguientes son recomendaciones para evitar la
recurrencia y/o reinfección:
Continuar los controles con el
Coloproctólogo por varios meses después de que
la última lesión ha sido tratada.
Abstenerse de contacto sexual con personas
que tienen lesiones anales y/o genitales y dado
el caso, utilizar preservativo.
Debido a que muchos individuos desconocen
que sufren de esta condición, al evitar la
promiscuidad sexual se reduce la exposición a
estos virus contagiosos. Como precaución, la
pareja debe ser chequeada aún cuando no presente
síntomas.