Editorial GAY MÉXICO / Enero 2008

 

Muy seguramente has escuchado hablar de una práctica llamada fisting o fist-fucking, ya sea en la sección de Anuncios Clasificados de éste u otros portales gay, en un mensaje clandestino en la pared de algún retrete público en un café de tu ciudad o por las pláticas que has tenido con los amigos sobre el tema.

Como quiera que sea, es oportuno decir que, por lo delicado de el tema, hay que abordarlo de manera abierta y desprejuiciada, ya que los mitos alrededor de esta práctica sexual de altísimo riesgo podrían estar escamoteando realidades de cuidado y las precauciones que debes de tomar si eliges probar. Vamos por partes y en orden, si te parece.

 

Qué es el fist-fucking.-

En inglés fist significa puño, y al añadir la palabra fucking es un termino que refiere a una practica sexual consistente en  introducir el puño ya sea en el ano o -en el caso de las mujeres- en la vagina de tu pareja. Ya sea de forma parcial o total que se realice la penetración de la mano, es imprescindible realizarlo con extremo cuidado porque es una práctica muy peligrosa aún cuando se tenga el conocimiento detallado de cómo realizarla.

No parece haber antecedentes claros de esta práctica en la antigüedad clásica, sajona, oriental o mesoamericana, lo que no quiere decir que no se haya llegado a practicar ocasionalmente la penetración anal y/o vaginal con la mano. Pero eso no lo sabemos, ni parece estar documentado históricamente. Muchos parecen coincidir en que no es sino hasta los años setenta, con el movimiento de liberación gay en los EEUU y con la llamada Revolución Sexual, cuando se "inventa" esta práctica que involucra la penetración de la mano y el antebrazo por el ano y el recto de un hombre. De hecho, existe consenso en asegurar que la sexualidad de los hombres gays modernos, no tiene antecedente histórico con el que se le pueda conectar.

 

Quiénes lo practican.-

Quién no recuerda la película norteamericana Cruising -del año 1980-, dirigida por William Friedkin y con la soberbia actuación de un entonces joven y guapo Al Pacino. En esta polémica cinta de temática gay se recrea una escena en un bar leather, en la ciudad de Nueva York, donde un hombre colgado en un columpio de cuero, extasiado por el efecto de los poppers y con sus piernas totalmente abiertas ofreciéndose,  es penetrado con el puño de otro hombre por el ano.

Como también sucede claramente en el filme de Friedkin, el estereotipo del hombre gay leather (aficionado al cuero, a las cadenas y los fetiches de acero) ha estado identificado estrechamente con el llamado "sexo fuerte" o "sexo extremo" (o el sadomasoquismo). Sin embargo, tenemos que reconocer que en el mundo real hay quienes gustan del sexo fuerte y de las prácticas extremas, como el fist-fucking, y su apariencia es demasiado normal y no necesariamente son adoradores de la piel, las cadenas o los juguetes de acero. Esta expresión de la sensualidad y la sexualidad humana tiene componentes muy particulares, determinados por la cultura moderna y por la fisiología que contiene a nuestros instintos básicos. 

 

 

Aún siendo una práctica sexual extrema, intrínsecamente riesgosa e incluso potencialmente mortal, quienes se han adentrado en su experimentación aseguran haber sentido un gran placer al hacerlo. Más que el hecho de ser penetrado, el fist-fucking resulta placentero para el individuo pasivo por la sensación que le provoca la dilatación de los esfínteres anales. La elasticidad y la contracción de los músculos del ano reporta, de acuerdo a quienes gustan de ser fisteados, la mayor sensación de placer.

 

Qué riesgos se corren.-

Al ser una práctica sexual extrema, significa que los riesgos de tener daños físicos y orgánicos son altísimos, y que incluso se considera la posibilidad de perder la vida como consecuencia de una emergencia médica provocada por el fist-fucking (como hemorragias, peritonitis u otra) 

Durante la segunda mitad de los años setenta, en los Estados Unidos, fue publicado un libro -The Joy of Gay Sex- que se consideró entonces como la guía básica de la sexualidad para los hombres gays norteamericanos. En este texto se incorporó el tema del fist-fucking por ser una práctica más o menos extendida entre los hombres homosexuales de los EEUU y, entre otras cosas, explica lo siguiente:

"... Fist-fucking: Es extremadamente peligroso. Una simple uña afilada puede dejar profundas y dolorosas lesiones en el recto, que pueden tardar semanas enteras en sanar. Peor aún, un empujón del puño en el sigmoideo del colon (ver ilustración) -que es la parte del intestino que está justamente al final del colon y que comienza como a ocho pulgadas arriba del ano-, puede llevar a un desenlace fatal. El sigmoideo del colon está formado por un tejido de consistencia y fragilidad semejante a la de una toalla de papel húmeda. 

"Presumiblemente, el sigmoideo podría -en algunos casos- expandirse para permitir acomodar un puño cerrado; sin embrago, si los dedos se abren al interior, fácilmente pueden desgarrar al tejido. Puede en consecuencia haber sangrado interno e infección del peritoneo, que es la membrana que delimita la cavidad del abdomen.

"Esta inflamación, llamada peritonitis, puede conducir a la muerte. Ya que el sangrado es interno, no se produce una hemorragia visible. Algunos hombres que han recibido fist-fucking y que han tenido sangrado interno han identificado los síntomas (calambres estomacales, escalofríos y fiebre) y han tenido que someterse de inmediato a una cirugía.

"Una colostomía (que es redireccionar el intestino hacia una bolsa o saco en un costado del cuerpo) les ha salvado la vida.

 "El daño producido durante el fist-fucking puede empeorar imperceptiblemente, ya que no hay receptores de dolor en los intestinos (aunque hay quienes reportan haber tenido calambres). La persona que está recibiendo el fist-fucking no puede explicar lo que le está sucediendo al interior de su cuerpo. Sumado el hecho de que esta práctica ocurre usualmente cuando la gente está bajo el efecto de las drogas, no ayuda mucho para ponerle atención a los daños.

"A pesar de estos obvios y bien documentados peligros, el fist-fucking se ha venido haciendo más y más popular, frecuentemente como una delicada variante del sadomasoquismo; aunque algunos hombres lo practican suave y gentilmente, casi tan fuerte como si fuese un ejercicio de yoga. Desde luego que, meterse un puño, requiere de tal relajación que después de haberlo hecho la persona siente una gran tranquilidad. Las sensaciones que inundan al cuerpo durante el fist-fucking son tan extremas, que generalmente el punto de atención se aleja del pene y se concentra en el ano, lo que a veces produce incluso la pérdida de la erección (algunos hombres también pierden la erección al ser penetrados por un pene).

 

 
     
 

  

Cómo se hace.-

"Esto es lo que sucede en el fist-fucking: Usualmente, la persona que lo recibe ha sido ya penetrada por su pareja con el pene y los músculos de su ano están relajados. Habitualmente, el pasivo ya se ha aplicado un enema a fin de expulsar cualquier resto de excremento del intestino inferior y del recto. La persona que realiza el fist -el activo- cubre su mano y su antebrazo con una espesa capa de lubricante, usualmente una manteca vegetal. A lo largo de todo el proceso, se aplica más y más grasa en la mano y el antebrazo. El que fistea, desde luego, se quita anillos y pulseras de las manos, corta sus uñas y lima cualquier borde áspero. El manicure no se hará ordinariamente en la cama, sino en privado y mucho antes de tener sexo.  De cualquier manera, si la persona que será fisteada -el pasivo- nota que las unas de su pareja están largas o afiladas, deberá pedir a su pareja que se las arregle ahí mismo y en ese momento.

"El fist-fucking inicia con la inserción de uno o dos dedos en el ano.  Mientras el músculo se va abriendo, un tercer o cuarto dedo se puede introducir. Algunas personas ingieren Quaalude -un potente tranquilizante-, otras pastillas para dormir o relajantes musculares para reducir la tensión así como para bajarle a sus inhibiciones. La constante inhalación de poppers incrementa la excitación, produce fantasías salvajes y suprime la sensación de dolor.

"Una vez que los cuatro dedos están adentro, el que fistea jala su mano para afuera, dobla su dedo gordo sobre la palma y desliza su mano entera nuevamente hacia adentro.

 

 

"Hay que notar que, hasta este punto, la hazaña implica -a pesar de su nombre- solamente la mano. La parte más difícil de la maniobra es pasar la mano entera a través del esfínter.  Una vez estando adentro, la muñeca y el antebrazo encuentran menos resistencia. El puño es abrazado por el recto al interior.

"El hombre que es fisteado se pondrá en diferentes posiciones para facilitar la entrada. Algunos se recuestan sobre su espalda y suben sus piernas al aire; algunos otros se ponen en cuatro patas. Quizás la mejor posición es arrodillarse y lentamente ir sentándose sobre un antebrazo vertical (...).

 

 

"¿Cómo llegan al clímax quienes lo practican? Muchas veces se masturban ellos mismos, otras se saca el puño y se termina con una penetración con el pene; pero también, en ocasiones se introduce el pene junto con el puño y se masturba adentro de su compañero. (...)"

 

Qué precauciones se deben tomar.-

Siendo una práctica extrema que puede implicar complicaciones físicas y hasta un desenlace fatal, es necesario tomar una serie de precauciones.

1. Higiene y limpieza: El  que tiene el rol activo, el que penetra su puño dentro del recto del otro, debe tener cuidado con la higiene de sus manos. Hay que lavar bien la mano que vaya a introducirse para evitar pasar cualquier tipo de infección a su compañero. Como lo hemos reiterado, el cuidado de las uñas es un principio básico. Deben estar lo más cortas posibles, limadas y sin durezas ni raspaduras, para evitar cualquier tipo de arañazo o herida en el interior. Recordemos que estamos hablando de tejidos tan delicados como una toalla de papel o una servilleta húmeda.

2. Guantes de látex: Siempre es recomendable utilizar guantes de látex ya que, además de facilitar el deslizamiento a través del ano lubricado, ayudan a evitar posibles infecciones -como el VIH u otras. Además, usando guantes las uñas quedan resguardadas para evitar lesiones en el ano o en el sigmoideo.

3. Lubricante en abundancia: Es primordial la utilización de todo el lubricante que sea necesario -y hasta más-, tanto en la zona anal como en la mano. Aunque existen lubricantes vegetales que tradicionalmente se usaron para esta práctica, los lubricantes con base de agua son mucho mejores, pues además cuentan con compuestos antisépticos y anestesiantes que ayudan a la dilatación. En las sex-shops es relativamente fácil adquirirles.

 

Cuando el fister proceda a la introducción de la mano, es mejor hacerlo con el puño abierto o extendido, únicamente juntando los dedos por la punta, ya que la forma que adquirirá la mano facilitará mucho el trabajo. Aunque también hay otras maneras de hacerlo como por ejemplo el puño cerrado o incluso con las dos manos juntando las palmas. En este último caso estaríamos hablando de doble fisting.

 

 

Seguridad y salud

Hablando de la fisiología del ano, tanto en hombres como en mujeres, éste posee dos esfínteres: el externo, controlado por el sistema nervioso voluntario; y el interno, que es controlado por el sistema nervioso independiente.

De tal manera, al realizar esta práctica debe tenerse en cuenta que el esfínter interno no se logra dilatar de manera voluntaria y, por eso mismo, es necesario tener cuidado cuando se está realizando el fisting con el fin de evitar el dolor intenso o lesiones derivadas de la tensión involuntaria del músculo anal. Es importante anotar que el intestino puede ser insensible al dolor durante la penetración, por lo que pueden producirse perforaciones muy graves que -como lo hemos anotado arriba- no se manifiestan de inmediato o, también, sufrir desgarros muy dolorosos en el ano con necesidad de una intervención quirúrgica de emergencia por hemorragia.

Por ello, es imprescindible una dilatación previa de los músculos así como el conocimiento técnico de esta práctica.

Después de un fist-fucking anal muchos vasos sanguíneos del recto quedan abiertos a causa del trauma anal y rectal, por lo que es imprescindible ponerse un preservativo si posteriormente se pretende realizar una penetración anal, ya que el riesgo de infección de VIH es muy elevado.

Infórmate, puntual y desprejuiciadamente, respecto de cualquier duda referente a tu sexualidad.

 

 

 

Fuentes:

El Blog de Sexo: http://www.elblogdesexo.com/

The Joy of Gay Sex, an intimate guide for gay men to the pleasure of a gay lifestyle; Dr. Charles Silverstein & Edmund White; Crown Publishers, Inc., Ney York, USA. 1977.

Wikipedia, la enciclopedia libre: http://es.wikipedia.org/wiki/Fisting

Espiando la zona oscura; Página 12: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-333-2008-09-26.html

 

Investigación, traducción y texto: Paco Calderón, para GAY MÉXICO, Enero de 2009.