
Históricamente
ha sido muy difícil establecer la contribución que tiene el sexo
oral en la transmisión del VIH en su conjunto, dado que pocas
personas practican exclusivamente el sexo oral. En cambio, muchas
personas tienen además sexo anal y/o vaginal que se reconocen como
vías de transmisión del VIH.
Aunque ha habido un número de casos de
transmisión de VIH aparentemente por sexo oral, los profesionales de
la salud se han decantado por priorizar los esfuerzos de prevención
del VIH en las áreas que representan un mayor riesgo. Esta
estrategia podría, por equivocación, haber quitado importancia al
riesgo asociado con el sexo oral y dejar a algunas personas
confundidas sobre las opciones de reducción de riesgos.
¿Qué riesgo supone el
sexo oral?
La probabilidad que
el VIH se transmita de una persona seropositiva a una seronegativa
depende del tipo de contacto que se haya dado. Existe una mayor
facilidad de transmisión del VIH a través de una relación de sexo
anal o vaginal sin protección (es decir, sin condón), por compartir
material inyectable no esterilizado o en la transmisión vertical de
madre a hijo.
Se ha demostrado que el sexo oral es la actividad menos arriesgada
de todas estas prácticas, pero claramente no está exenta de riesgo.
Además, conviene recordar que otras enfermedades de transmisión
sexual, como la sífilis, el herpes y la gonorrea, se pueden
transmitir fácilmente a través del sexo oral.
Hace unos años se publicaron algunos estudios sobre el riesgo de
transmisión del VIH a través del sexo oral. Un estudio
norteamericano mostró que de 122 hombres gay con VIH, el 8% señaló
que el sexo oral fue su única práctica de riesgo. No obstante,
algunos de los participantes en este estudio que inicialmente
manifestaron que el sexo oral había sido su única actividad de
riesgo, admitieron a continuación haber mantenido sexo anal sin
protección. Un estudio reciente no encontró ningún caso de
transmisión del VIH por sexo oral en un período de 10 años en más de
100 parejas serodiscordantes, es decir, uno seropositivo y otro
seronegativo.
¿Cuándo es más
arriesgado el sexo oral?
Existe un riesgo
mayor de transmisión del VIH a través del sexo oral si el portador
padece alguna enfermedad de transmisión sexual que no ha sido
tratada. Existe un riesgo incrementado de infectarse con el VIH por
sexo oral si hay cortes, llagas o abrasiones en la boca o en las
encías, o si se tiene alguna infección, incluidas las de transmisión
sexual, en la garganta o en la boca que está produciendo
inflamación.
Las pruebas de carga viral indican que se pueden encontrar casi
siempre partículas de VIH en el semen. Tener una carga viral alta en
sangre puede indicar también una alta concentración de carga viral
en semen, pero no necesariamente al revés: aunque la carga viral en
la sangre sea indetectable, puede no serlo en el semen. Por
consiguiente, no es seguro asumir que tomando terapia
antirretroviral se reduce siempre la capacidad infecciosa del semen
o se protege a los compañeros sexuales.
En el caso del flujo vaginal los niveles de VIH varían.
Probablemente estos niveles son aún mayores en el período de
menstruación: cuando las células portadoras del VIH se desprenden de
la cerviz, hay una mayor probabilidad de que se encuentren en el
flujo vaginal, junto con la sangre. Por lo tanto, el sexo oral sería
más arriesgado durante el periodo de la menstruación.
¿Cómo se pueden reducir los riesgos?
Existen
muchas maneras de reducir los riesgos en el sexo oral.
Naturalmente, para cada persona, unas serán más aceptables que
otras, por lo que cada uno debe tomar su propia decisión sobre el
nivel de riesgo que considere admisible. Si deseas hablar de este
tema, solicita una cita con un agente de salud o con otro
profesional de la salud de tu centro de tratamiento o clínica
genitourinaria. Muchas de las siguientes estrategias también pueden
ofrecer protección contra otras enfermedades de transmisión sexual:
Fuente:
www.aidsmap.com
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