Los
testículos son órganos de la fisiología masculina
por mucho sorprendentes y, en muchos aspectos,
poseedores de enormes atributos estéticos. A
diferencia de los órganos reproductores femeninos
(los ovarios) que están situados al interior del
vientre, los testículos están afuera del
cuerpo porque, entre otras razones, la producción de esperma sólo puede tomar
lugar en un medio ambiente ligeramente más frío que en
al interior de su cavidad pélvica. Además de su
función en las tareas reproductivas mediante la
producción de espermatozoides -alrededor de 150 millones
cada 24 horas-, este órgano mantienen al cuerpo bien abastecido
con testosterona, la hormona responsable del atractivo
sexual, genera vellosidad en el cuerpo, produce olor, erecciones,
dispara la libido
sexual y una serie de conductas y particularidades
físicas identificadas con el género masculino.
Para los
hombres cuya orientación es la homosexual, el
tamaño, forma y aspecto general de los testículos
juega un papel fundamental en la atracción sensual.
Si algo saben bien los varones, es que la
estimulación de este órgano durante el sexo es
básica.
Por
su vulnerable ubicación (al exterior del entrepierne
bajo la zona pélvica, pendiendo afuera del cuerpo
dentro del escroto), los testículos son indudablemente
un punto débil de los hombres; hay que decir que
desde temprana edad este hecho es identificado
plenamente por cualquier niño, sobre todo cuando se
experimenta el tan intenso dolor que causa un golpe
medianamente fuerte. No deja de asombrar, sin
embargo,
que los testículos sean dañados tan esporádicamente,
sobre todo cuando la masculinidad está tan vinculada
con el deporte, el ejercicio pesado y la
confrontación física (la lucha corporal). No hay
duda de que esto tiene gran parte de su explicación
en el diseño elaborado para este órgano por la
evolución y la naturaleza.
¿Qué hacen los testículos?
Fundamentalmente, diferentes áreas de los testículos fabrican la
testosterona y los espermatozoides. Los espermatozoides son fabricados por
las llamadas células
"germinales" y al interior de los
túbulos seminíferos;
a su vez, la testosterona
es producida por las células de Leydig,
mismas que ocupan los espacios entre los
túbulos. También, la parte de los testículos
responsable de la producción del líquido espermático ocupa
de un 60 a un 80% del volumen de los testículos del varón humano.
Es sorprendente constatar que los túbulos seminíferos están tan estrechamente enroscados
que, si se desenvolvieran y dispusieran en línea recta, cada testículo contendría
-en
promedio- alrededor de 360 metros de estos túbulos,
revestido todo con tejido productor de esperma.
En promedio, el par
de testículos produce alrededor de 150 millones de
espermatozoides por día y, en conjunto, los testículos
contienen alrededor de dos mil millones de
espermatozoides en cualquier momento. El proceso de producción de esperma -la transformación
de células normales en nadadores móviles que azotan sus
colas, con un sólo juego de cromosomas- es
extraordinario e involucra seis etapas de desarrollo. Quizá aún más notorio es el hecho de que cuando la
fertilidad de un hombre se deteriora al no poder
producir espermatozoides capaces de nadar, los médicos
puedan extraer de su testículo esperma en una etapa
temprana de su desarrollo e inyectarlos directamente en
el óvulo, superando así los caprichos de la naturaleza.
El desarrollo de los testículos
Parece haber un mito común que las testículos de un
chico descienden en la pubertad. Pero esto sencillamente
está equivocado. Los testículos comienzan su descenso
hacia el escroto en la 28° semana de embarazo, y el
proceso se completa en el 97% de los chicos en las 12
semanas posteriores al nacimiento.
Los testículos que no descienden pueden ser
problemáticos. Puede alterarse la producción de
espermatozoides y, si permanecen en el abdomen, hay un
riesgo aumentado de cáncer testicular. Esto puede estar
relacionado con la temperatura de los testículos: En el
hombre, están alrededor de 3 a 5 grados centígrados más
fríos que la temperatura abdominal, y alrededor de un
grado y medio más calientes que la piel del escroto. No
se sabe con certidumbre por qué debe ser esto, aunque
existen teorías que relacionan esto con la movilidad y
vitalidad de los espermatozoides..
La producción de esperma comienza en la pubertad, no es
sorpresivo, y depende de una complicada interrelación de
influencias hormonales en el cuerpo del varón. Una de
éstas es el nivel adecuado de testosterona (demasiada
testosterona actúa como un control de realimentación
negativa sobre el hipotálamo e impide que el cerebro
produzca las hormonas necesarias para la espermatogénesis, y entonces actúa como un
contraconceptivo masculino). Componentes de larga actuación similares a la
testosterona son en realidad la base de varios productos
bajo experimentación como contraconceptivos masculinos
por estos momentos. Uno de los efectos laterales de la
terapia de reemplazo de testosterona, entonces, es que
el hombre puede volverse, al menos temporalmente,
infértil y sus testículos se reducen. Estos cambios son reversibles cuando se detiene el
régimen de suministro de testosterona, excepto cuando el
suministro se administra en dosis tan extremas como para
no soportar ninguna relación con la normalidad.
Así, los físicoculturistas que toman testosterona en
dosis excesivamente altas se pueden encontrar que cuando
reducen los suplementos tienen permanentemente dañada su
habilidad del cuerpo para restaurar un balance natural
hormonal.
¿Qué tamaño tienen los testículos adultos?
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Seguramente recordarás que en la escuela
Secundaria, dentro de las revisiones
médicas, el doctor sopesaba con la palma de
su mano y también colocaba un aparato en tus
testículos. El orquidómetro es un aparato
utilizado para
medir los testículos de los niños y los hombres adultos.
Los testículos de un hombre desarrollado están
generalmente entre los 16 y 27 mililitros de volumen y
tienen aproximadamente 4 centímetros de largo.
Desde luego que ello varía en ocasiones
notablemente, pero este promedio se acerca a
la generalidad. Es curioso constatar que, por alguna razón
aparente, en el 80 por ciento de
los hombres el testículo izquierdo -mirado de frente -
es el más grande y está más abajo que su compañero. |
Los espermatozoides
son
mezclados y almacenados en el
epidídimo antes de ser
mezclados con el fluido proveniente de las vesículas
seminales y de la
próstata. Cada eyaculación
-que tiene un volumen entre 2 y 6
mililitros- contiene alrededor de 100 millones de
espermatozoides. Esto quiere decir que los
espermatozoides ocupan no más del 2 o 3 por ciento del
volumen de cada eyaculación.
Estructura de los testículos y eyaculación
Los
túbulos seminíferos corren a través del testículo y entran en el
epidídimo, que almacena el esperma un promedio entre 2 y
11 días, aunque los espermatozoides pueden vivir dentro
de él hasta dos semanas. (Después de alrededor de 2
semanas de abstinencia, los espermatozoides son
reabsorbidos por el cuerpo y salen en la
orina). Varias secreciones al interior del cuerpo mantienen
a los espermatozoides vivos
en el epidídimo, pero desde luego menos activos de lo que estarán
después de la eyaculación. El semen está formado
entonces de los
espermatozoides que vienen del epidídimo y de las
secreciones de las glándulas del tracto reproductor.
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Durante la excitación sexual y su conclusión en la
eyaculación, estas secreciones se liberan primero
por las glándulas de Cowper (también conocidas como glándulas bulbo-uretrales),
por la próstata y epidídimo, y después por las
vesículas seminales.
Las glándulas de
Cowper producen una secreción que
neutraliza la orina o acidez en la uretra; el epidídimo
y la próstata agregan espermatozoides y enzimas, y
finalmente las vesículas seminales contraen y expelen la
cantidad más grande de fluido y espermatozoides.
El líquido final es una mezcla de espermatozoides, zinc,
ácido cítrico, enzimas varias, PSA (antígeno específico
de la próstata) y fructosa, que pasa primero por la
uretra por la acción del sistema nervioso simpático. Entonces, es expelido forzadamente por el cuerpo en el
momento de la eyaculación por la contracción de los
músculos bulbo cavernosos (que se ubican en la base del
pene y del pasaje uretral).
|
Como
lo subrayamos insistentemente a través de nuestros
artículos sobre salud del varón homosexual, es un hecho
que las prácticas sexuales de los hombres que tienen
sexo con otros hombres tienen sus particularidades, lo
que implica también cuidados preventivos y problemas de
salud específicos.
Problemas de los testículos
Como lo hemos dicho, por su vulnerable ubicación y dada
su compleja fisiología, hay muchas cosas que pueden ir mal con los testículos y
-consecuentemente- deteriorar la calidad de tu vida
sexual. Por ello, permítenos darte información y algunos
consejos para conservarte sano.
- Torsión de los testículos.-
Quizás el problema más común
entre los hombres sea la torsión del
testículo, que se da cuando éste gira alrededor del cordón
espermático que lleva la arteria espermática, e impide
su propio suministro de sangre. Esta es una emergencia
médica y normalmente necesita cirugía en las siguientes
cuatro horas pues, de lo contrario, seguramente se dará
la pérdida del testículo. En ocasiones, los
médicos cosen el cordón espermático en su lugar para que no ocurra
esta situación otra
vez.
Hay que decir que es una dolorosa experiencia, pues al reducirse el suministro
de sangre los testículos gradualmente se vuelven rojos,
luego púrpura y finalmente azules. El dolor es atroz, y
es esencial el auxilio médico.
- Infecciones.-
Al interior de los testículos, hay infecciones del
epidídimo y de las
vesículas seminales. Usualmente son el resultado de
infecciones que provienen desde la vejiga y aún desde la
uretra. Cuando un
hombre se queja de dolor en el escroto, la epididimitis
aguda o crónica es el diagnóstico más común; sin
embargo, es recomendable realizar estudios de orina u
otros para descartar patologías de mayor complejidad (no
por ello no tratables ni solucionables).
- Cáncer y auto examen del escroto.-
El cáncer testicular es el cáncer más común en hombres
jóvenes e, irónicamente, es el más fácilmente tratable si se
detecta precozmente. El modo recomendado para hacer esto
es hacerse a sí mismo un examen testicular mensualmente.
Esto puede ser incluso divertido, especialmente si te ayuda
tu
pareja. Se trata de no encontrar protuberancias o
formaciones atípicas en el interior de los testículos (y
no del
escroto); en caso de tener dudas o encontrar
algo diferente en tus testículos, es recomendable que
hales con tu médico general o veas directamente a un
urólogo.
-
Orquitis.- Es la inflamación del testículo.
Puede deberse a una infección por bacterias o por virus.
Las paperas son la infección viral más frecuente. La
orquitis también puede dar al mismo tiempo que la
epididimitis (o inflamación de
epidídimo)
o que
una infección de la próstata. Algunos de los síntomas
son: dolor en el escroto, hinchazón (generalmente de un
lado del escroto) y sensación de pesadez en el escroto.
Sin tratamiento, la orquitis puede causar infertilidad.
- Varicocele.-
El varicocele es la dilatación de las venas que drenan
el testículo. Se siente como una bolsa de gusanos dentro
del escroto y es generalmente mucho menos obvio cuando
estás acostado que cuando estás parado.
Está presente en un 15% de la población masculina
general y en un 40% de hombres evaluados por
infertilidad.
Se desarrolla porque las válvulas de las venas que
llevan la sangre fuera del testículo dejan de funcionar,
permitiendo entonces a la sangre acumularse alrededor
del testículo. Una lesión testicular puede ocurrir
debido a este flujo de sangre anormal, que crea un medio
ambiente hostil para el desarrollo de los
espermatozoides.
Puede recibirse tratamiento mediante un procedimiento
médico ambulatorio. La efectividad del tratamiento en la
búsqueda de mejorar
la fertilidad permanece controvertida. El varicocele es
el resultado común de un golpe o patada en los
testículos, un hecho que conocen muchos atletas
y que les motiva para usar ropa protectora apropiada.
- Hidrocele.-
Se define como la presencia de una acumulación de
líquido dentro del escroto o bolsa escrotal que es la
bolsa o saco que contiene a los testículos. Ésta
acumulación líquida puede producirse en el lado derecho
o izquierdo del escroto o en ambos (hidrocele
bilateral).
La causa del hidrocele puede ser congénita, que se
observa habitualmente en los recién nacidos o en los
niños; en este caso la causa de la presencia de líquido
en el escroto se debe a una comunicación que existe
entre el escroto y el interior del abdomen y permite el
flujo de líquido entre estos dos sitios. En los adultos
en la mayoría de los casos no se puede determinar la
causa que genera la formación del hidrocele. Se
considera que el hidrocele se produce por una alteración
en la circulación del líquido dentro del escroto
(ingresa más líquido del que sale). Existen algunas
circunstancias como los traumatismos testiculares o
algunos procesos inflamatorios o infecciosos del
testículo que pueden generar la acumulación de líquido
dentro del escroto, situación conocida como hidrocele
reaccional. La acumulación del líquido es habitualmente
progresiva y puede alcanzar tamaños muy variables.
En general el
hidrocele no da síntomas y habitualmente el motivo de
consulta es el agrandamiento del tamaño del escroto
afectado. En algunos casos puede presentarse dolor o
sensación de pesadez en el escroto. No suele presentarse
como un dolor testicular intenso y de aparición súbita.
Durante el examen clínico del escroto puede ser difícil
la palpación de los testículos por la presencia de
líquido a su alrededor. En general el diagnóstico se
confirma a través de la realización de una ecografía
testicular bilateral, misma que determina la presencia
de líquido dentro del escroto y evalúa las
características del testículo permitiendo descartar
otras patologías que pueden afectar al escroto y su
contenido (los testículos).
En general el
hidrocele no es una amenaza para la vida del paciente.
En muchos casos puede estar presente sin generar ningún
tipo de inconveniente ni molestia. En otras
circunstancias la deformidad que el hidrocele genera y
la presencia de dolor o molestias puede hacer necesario
el tratamiento de la patología. La corrección quirúrgica
es la opción más segura y eficaz para resolver esta
patología. La punción con una aguja y evacuación del
líquido del hidrocele es una alternativa que no resuelve
el problema en forma definitiva, ya que en la mayoría de
los casos el líquido vuelve a acumularse y además es un
procedimiento que no esta exento de complicaciones. Sólo
se la utiliza en casos muy seleccionados, sobre todo en
pacientes de muy alto riesgo para someterse a una
cirugía.

Enfermedades en otras partes del cuerpo que pueden
afectar a los testículos
Básicamente cualquier enfermedad que pone al cuerpo bajo
estrés causa que el sistema hormonal salga de su
equilibrio y afecte el funcionamiento de los testículos.
El ejercicio físico extremo causa también una caída
marcada en la producción de testosterona, un hecho que
los atletas en entrenamiento avanzado pueden encontrar
muy provocador, porque la testosterona es necesaria para
el mantenimiento de la correcta densidad ósea en los
varones.
La anorexia, por otra parte, trastorna severamente la
producción de testosterona y, también, extrañamente, lo
hace la obesidad. La menopausia precoz masculina (o
andropausia), que
tiene importancia en la falla de la actividad
testicular, ha sido atribuida en parte al alcoholismo
fuerte, pues es un hecho que el alcohol es tóxico
y directamente daña a los testículos -entre muchos otros
órganos y componentes del cuerpo humano.
La hepatitis y la diabetes tienen también profundos
efectos en la actividad testicular, especialmente en la
producción de testosterona. También, se ha relacionado
al descuido de la
rubéola durante la infancia con afectaciones
testiculares, dado que uno de sus síntomas es el dolor
justamente en esta parte del cuerpo.
Finalmente, la quimioterapia
para el cáncer puede ser especialmente destructiva para
los testículos, pues éstos son también excepcionalmente sensibles
a la radiación ionizante. Son, para resumir, órganos muy
delicados, que probablemente no sean tratados con
suficiente respeto por muchos de sus dueños.
Daño testicular debido a sobrecalentamiento - calzoncillos ajustados, testículos retenido, y pañales
desechables
Períodos breves de temperaturas elevadas pueden reducir
la producción de esperma, un hecho que ha producido
historias de miedo sobre calzoncillos (trusas)
que reducen la fertilidad y pañales desechables que
ponen en peligro la futura capacidad reproductiva del
chico. Esta discusión aún no está resuelta.
Algunas autoridades en menopausia masculina
recomiendan ropa interior suelta -como los boxers- como parte de su
estrategia para su tratamiento. El tema de los pañales
desechables sin embargo, puede ser menos claro.
En los últimos cincuenta años, algunas autoridades
aseveran que ha habido una caída, tanto en calidad como
en el número de espermatozoides en el hombre promedio.
Esta es una aseveración controvertida, pero aquellos que
la sostienen han levantado el dedo de la culpa hacia
todo tipo de factores, siendo los contaminantes
ambientales el más alto en la lista, seguido de cerca
por el incremento en la temperatura del escroto causado
por cosas tales como ropa interior ajustada, trabajos de
escritorio y el uso repetido del baño sauna.
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De acuerdo a un trabajo de un equipo de científicos
alemanes, ha surgido un nuevo culpable para ambos, la
preocupante caída en la cantidad de espermatozoides y el
incremento del cáncer testicular entre los jóvenes
adultos: los pañales desechables recubiertos de
plástico.
Los autores, que trabajan en el departamento de
pediatría de la Universidad de Kiel, sugieren que un
aumento a largo plazo en la temperatura del escroto
causado por pañales desechables recubiertos de plástico
podría dañar el desarrollo de los espermatozoides.
Entonces, se propusieron investigar si los pañales
recubiertos de plástico tendrían algún impacto en la
temperatura del escroto y así, quizá, en el descenso de
la fertilidad. Colocaron termómetros diminutos ubicados
dentro de los pañales de bebés y niños. |
Los chicos usaron pañales desechables por un período de
24 horas, después pañales de algodón durante un segundo
período. Los termómetros medían la temperatura del
escroto cada treinta segundos.Los resultados fueron claros: los pañales
desechables
aumentaron la temperatura del escroto hasta un grado
centígrado comparado con los pañales de algodón,
mientras que la temperatura rectal de los bebés usando
cualquier clase de pañal era la misma.
Los
resultados de este estudio han desatado conclusiones
contradictorias y han merecido opiniones encontradas por
parte de científicos, empresarios y sociedad en general;
sin embargo, no existe a la fecha una relación
contundente entre la infertilidad y el uso de pañales
desechables. En todo caso, a pocos hombres
gays pareciera importar tanto la pérdida de capacidades
reproductivas como, por otro lado sí, la disfunción
eréctil.
Ciclismo de montaña, problemas en el escroto e
impotencia
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Siempre ha existido la idea de que la
práctica del ciclismo conduce a problemas
testiculares, lo que es parcialmente cierto
desde diversos puntos de vista. La práctica
de deportes extremos, como el ciclismo de
montaña, sí puede traer daños de no
instrumentar las medidas precautorias
necesarias. Un estudio publicado en el periódico británico médico
The Lancet, sugiere que un 96% de los ciclistas de
montaña mostraban anormalidades en el escroto, comparado
con un 16% de no ciclistas. Muchos de ellos también
informaban malestar y blandura al ser examinados.
El
problema parece ser la vibración constante y los golpes
del terreno escabroso. El autor del informe sugiere que
los ciclistas deben usar calzoncillos acolchados y
asientos diseñados ergonómicamente.
Pero los ciclistas
pueden estar exponiéndose ellos mismos a otros problemas
además del daño testicular: problemas de erección e
impotencia pueden ser también los principales efectos
laterales del ciclismo prolongado. |
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Hipogonadismo primario y secundario
La falla de los testículos de producir un nivel
apropiado de testosterona para el cuerpo es llamado
hipogonadismo primario.
La falla de los mecanismos hormonales que controlan los
testículos se llama hipogonadismo secundario. Se dispone
de una variedad de preparaciones a base de testosterona
que sustituyen, con mayor o menor grado de éxito, la
propia testosterona. Éstas incluyen preparaciones
orales, ésteres de testosterona inyectados dos o tres
veces por semana, parches, y gránulos implantados debajo
de la piel de larga duración.
Anorquia y testículos mal descendidos o no descendidos
La anorquia es la ausencia de uno o ambos testículos al
nacer. Ambos están ausentes en alrededor de 1 en 20,000
varones. Uno está ausente en alrededor de 1 cada 5,000
nacimientos. Un solo testículo es en realidad suficiente
para que un varón se desarrolle normalmente, de modo que
en la mayoría de los casos no se hacen tratamientos, más
allá de chequear que no queden atrapados dentro del
cuerpo remanentes de tejido testicular. Pero para el desafortunado varón que nace sin ambos
testículos, es necesario un tratamiento de testosterona
a partir de la pubertad para vivir una vida normal.
Para este chico, el grado de virilidad de su pene y de
otros órganos reproductores internos dependen de la
etapa de desarrollo alcanzado en la cual perdió sus
testículos (lo que, a propósito, puede ser causado por
la torsión testicular en el útero.) Aunque esta es una
condición distinta a los varones genéticos que parecen
mujeres al nacer -a través de un mecanismo llamado de
insensibilidad andrógena-, puede hacerse una decisión similar a la
hecha con respecto a la asignación del sexo al nacer.
Los testículos están generalmente en el escroto cuando
nace un bebé varón, pero su viaje puede interrumpirse de
modo que el bebé nace con los mismos no completamente
descendidos. El origen de estos casos a menudo no es
claro, pero tienden a estar relacionados con condiciones
más serias asociadas con problemas hormonales de uno u
otro tipo, como el síndrome de Klinefelter.
En otros casos son lo que los doctores llaman de un
origen multifactorial, y son anotados como anormalidades
genéticas o estructurales en el desarrollo del bebé. El
problema es que pueden conducir a un daño de la
fertilidad: Una clínica informa que entre la población
general masculina, la infertilidad se encuentra
alrededor de un 0,5%, mientras que entre los hombres
tratados con testículos aún mal descendidos, la cifra es
de alrededor del 8%.
Cuanto más tardan en ser tratados los testículos mal
descendidos de un bebé, tanto más probable es que tenga
problemas de fertilidad. Y desafortunadamente el riesgo
de tumor es varias veces superior en hombres con
antecedentes de testículos mal descendidos que entre la
población general.
Muy raramente un bebé varón desarrolla tres testículos;
un caso está documentado en la literatura médica donde
una vasectomía sobre dos testículos no funcionó y el
tercero aún fértil fue encontrado solamente cuando el
hombre en cuestión continuó produciendo descendencia
(sin dudas para sorpresa de todos). El informe no explica cómo los doctores y, en realidad,
el mismo hombre, hubiese fallado en no encontrar antes
su tercer testículo...
En 1540
-cuenta un relato-, Martín Lutero autorizó al conde Philip de Hes para tomar una
segunda esposa fundándose en que tenía tres testículos.

Testículos retráctiles - normales durante el sexo, y con
problemas al azar
Un grado de contracción testicular en condiciones de
frío o temor y en el punto de la eyaculación es muy
normal, y se llama reflejo cremastérico. Es causado
por los músculos del escroto retrayéndose y
levantando los testículos en lo que se convierte en
un escroto contraído, arrugado.
Algunos individuos
encuentran realmente que bajo estas condiciones de
frío, temor o excitación sexual, sus testículos se
retraen dentro de su cuerpo. Parece
también ocurrir mucho cuando están ligeramente
ansiosos. Médicamente la condición se conoce como
testículos retráctiles y se refiere a una situación
en donde los testículos no permanecen fuera del
cuerpo todo el tiempo, sino que se retraen en el
canal inguinal (que es el pasaje por donde salen
cuando descienden como bebés.)
A la mayoría de los
hombres, aún cuando su escroto se contrae
ligeramente en condiciones de frío o temor, no le
desaparecen sus testículos completamente dentro del
cuerpo. Aún así, los testículos retráctiles no son
una condición poco común entre la población de
varones y raramente tienen una significación
patológica. La
mayoría de los médicos dirían que aparte del hecho
de que a sus dueños no les gusta, no es un gran
problema.
Testículos retráctiles en el adulto
Los testículos retráctiles son muy comunes y eso
significa meramente que aunque cuelgan normalmente
en su escroto la mayor parte del tiempo, son
levantados por ciertos músculos hasta el área de la
entrepierna en ciertas circunstancias.
Nadar, en
especial en agua fría, casi siempre causará esto,
por la tendencia natural de los músculos en la piel
que rodea al escroto de contraerse en el frío. El
músculo cremáster levanta los testículos hacia
arriba y en algunos hombres dentro del canal
inguinal que está ubicado justo arriba y detrás de
la raya en la parte superior de la pierna donde se
junta con el abdomen.
Esto ocurre también cuando estás nervioso o ansioso como resultado de las
hormonas del estrés, así como también durante
actividades deportivas. Durante los ejercicios
físicos el flujo de sangre se desvía hacia los
músculos en ejercitación y sale de los genitales. De
nuevo como resultado los testículos son levantados.
Durante el deporte, el escroto se contrae para
proteger a los testículos de daño y, en realidad,
los testículos retráctiles tienen un valor de
protección en deportes de contacto por esta razón.
Los luchadores de sumo profesionales en Japón,
realmente masajean sus testículos hacia el canal
inguinal deliberadamente; así no son heridos durante
la lucha. Los testículos normalmente y naturalmente
se retraen durante el sexo, en especial antes de la
eyaculación. En tanto que esta condición es normal,
a veces puede ser incómoda. Puedes encontrar que usar
ropa interior más cálida le ayudará definitivamente
ya que su escroto se relajará tanto como en agua
caliente.

Testosterona
La testosterona es la principal hormona producida por
los testículos, junto con la 5-Alfa-dihidrotestosterona,
la androstenediona y algunas otras.
La androstenediona es importante en la producción de
estrógenos en el cuerpo del varón, o más exactamente, de
estradiol. Aunque esto tiene un número de efectos
importantes en la fisiología masculina (por ejemplo, es
crucial en el mecanismo de crecimiento de los huesos, o
más bien, en la cesación del mismo, en la pubertad),
puede ser muy inconveniente porque afecta la andropausia
al darse su carencia
La testosterona es transportada alrededor del cuerpo
unida a una proteína llamada Globulina de Unión de la
Hormona Sexual, o SHBG. En cualquier momento en el
torrente sanguíneo de un hombre solamente un 2% de la
testosterona está realmente libre de SHBG, y es
solamente esta proporción libre que es biológicamente
activa. El incremento en SHBG y el consecuente
decremento en testosterona libre parece ser un gran
factor -y no uno ampliamente reconocido- de por qué
parece que los hombres tuviesen niveles "normales" de
testosterona pero sufren los síntomas de menopausia o
andropausia cuando tienen más de 40 años de edad.
En los tejidos del hombre la testoterona se metaboliza
en otras dos moléculas que tienen también importantes
efectos hormonales. Como se mencionó arriba, una es
estradiol, la otra es 5-Alfa-dihidrotestosterona (DHT.)
A nivel celular, la DHT es el compuesto responsable de
la diferenciación y el desarrollo del feto varón -y
así, si debido a mutación genética, los tejidos de un
bebé varón tienen dificultad en convertir la
testosterona en DHT, puede parecer ser una mujer en
mayor o menor grado, con virilización incompleta.
Otra razón por la que los bebés varones -varones genéticamente, los que tienen el cromosoma XY-
pueden no desarrollar características completamente
masculinas, es que el mecanismo por el cual sus células
están influidas por la DHT o testosterona no trabaje tan
eficientemente como debieran; de nuevo, el proceso de
diferenciación estará incompleto en mayor o menor
medida.

Feminización testicular e intersexualidad
La insensibilidad andrógena es un estado en el que
las hormonas están presentes en cantidades
suficientes, pero no producen los efectos esperados
en los órganos a los que están dirigidos. Esto es
debido a deficiencias en el receptor de andrógenos
en las células individuales del cuerpo, que
constituye el mecanismo por el que la hormona que
fluye por el cuerpo impacta sobre las células. La
causa original de la resistencia andrógena es una
anormalidad genética bien definida de mayor o menor
severidad.
La feminización testicular completa siempre va
acompañada por una orientación psico-sexual femenina: no
sorpresivamente, quizá, al aparecer los genitales
externos como femeninos, aunque la vagina a menudo es
más bien corta, y el individuo ha sido asumido por todos
como mujer desde el nacimiento. El diagnóstico puede
hacerse cuando la "chica" es tratada por la ausencia de
períodos menstruales en la pubertad o por anteriores
hernias inguinales. Internamente, no hay útero ni
trompas de falopio, aunque puede haber gónadas hechas de
tejido testicular, que son incapaces de producir
espermatozoides y que a menudo desarrollan tumores. Los
estrógenos en el cuerpo de esta niña, ya sea
administrados como parte de un tratamiento médico o
producidos por los tejidos anormales de sus gónadas,
producirán un cuerpo de forma femenina, aunque ella no
tendrá vellos ni en las axilas ni en el pubis, lo que
depende de la hormona testosterona tanto en los varones
como en las mujeres.
En el pasado, cuando una mujer era diagnosticada con una
feminización testicular individual, el diagnóstico a
menudo no le era comunicado, fundamentado en daños
potenciales a su auto-imagen como mujer. Esta puede ser
una buena estrategia para algunos individuos, pero
aplicarla como una estrategia general para todos los
casos representaba seguramente el supremo nivel de la
arrogancia médica, al negarle a la paciente la
experiencia de su propia existencia. El cómo se le
debería decir a la paciente todavía es controvertido y
cualquiera sea el método que se adopte, una cosa es
segura: sería un individuo destacado que no necesitaría
ayuda de un consejero entrenado para reajustar su
auto-imagen.

Insensibilidad andrógena parcial y masculinización
incompleta
Una clasificación ordenada de la deficiencia masculina
en claras categorías, comenzando con la resistencia
andrógena completa que resulta en feminización
testicular, y siguiendo a través de un espectro hasta la
masculinidad normal, es demasiado simplista tanto para
la profesión médica como para la persona involucrada.
Lo que en realidad importa en la resistencia andrógena
es que la persona puede mostrar mayores o menores
características masculinas, e independientemente de lo
que la profesión médica pueda pensar, la inquietud
primaria de cada uno debe ser levantar fuertemente la
auto-estima independientemente de la apariencia física.
Hay opiniones violentamente opuestas sobre cómo puede
ser hecho esto. La profesión médica tradicionalmente han
tomado la visión que el sexo de una criatura debe ser
identificada tanto como sea posible con la posición más
realista, y que los cuidadores de los chicos nunca deben
desviarse de esa posición, lo que será apoyado por
cirugía de ser necesario.
Así, a menudo "chicas" intersexuadas con clítoris
grandes (producto de su sensibilidad a los andrógenos en
el útero) han sido objeto frecuentemente de reducción o
remoción de su clítoris, a veces quitando todas las
sensaciones sexuales y su capacidad de tener orgasmos.
Análogamente, los chicos con penes muy pequeños o
hipospádicos han sido sometidos a repetidas operaciones
quirúrgicas (que pueden fracasar) destinadas a darles un
pene "normal". Todo esto parece al menos altamente
cuestionable y ha surgido un bullicioso cuerpo de
opinión que apoya dejar las cirugías hasta que la
persona pueda decidir por sí misma con qué sexo desea
identificarse, y si desea o no que tome lugar la cirugía
en sus genitales para modificar la apariencia.
Frecuentemente, parece, su conclusión es que no quieren
cirugía.
En casos menos marcados de insensibilidad andrógena, los
genitales externos pueden parecerse a un pene pobremente
desarrollado o a un clítoris demasiado grande; si hay un
pene, puede tener hipospadias, con la abertura tan atrás
como el escroto; en la pubertad, los pelos púbicos y de
las axilas pueden ser normales, mientras que el pelo en
la cara está mucho menos marcado. Puede o no haber
menstruación o desarrollo del busto. Al oscilar la
condición hacia el fin varón del espectro, el niño tiene
genitales masculinos más reconocibles, pero el pene
puede ser pequeño y poco desarrollado. Estos son
síntomas suficientemente angustiantes, pero lo que es
mucho peor son los problemas que surgen cuando los
doctores han asignado un sexo al niño -a veces después
de rigurosos exámenes genéticos y bioquímicos, a veces
no- y el niño ha crecido con la convicción de
pertenecer al sexo opuesto. Biológicamente es muy
posible para el cuerpo y el cerebro no coincidir en este
camino: todo lo que se necesita es que el cerebro se
haya masculinizado más que el cuerpo por alguna
testosterona a la que el bebé haya sido expuesto en el
útero, o viceversa, y se tiene una persona que nunca
estará cómoda con su sexo asignado.

Precaución: manéjense con cuidado
Tener y conservar unos
testículos saludables es sólo
cuestión de buen cuidado y
precauciones mínimas. Si
practicas algún deporte,
cualquiera que éste sea, utiliza
protección adecuada (como
suspensorios o conchas); además
de reducir los riesgos de alguna
posible lesión testicular por un
accidente durante el desarrollo
de ejercicio, puede resultar muy
sensual y excitante el llevar
este tipo de prendas bajo tus
pantaloncillos.
Así mismo, si te gusta llevar
ropa ajustada para insinuar a
los demás lo sensual de tu
paquete, es apropiado que en tus
actividades cotidianas utilices
preferentemente ropa holgada.
En prácticas sexuales de tipo
sadomasoquista o identificadas
con el mundo leather, es
común utilizar anillos genitales
(o "cock-ring").
Este juguete sexual -ampliamente
utilizado entre la comunidad
gay- ayuda a mantener la rigidez
del pene ya que el torrente
sanguíneo es retenido en el pene
erecto, manteniéndolo de esta
manera durante un mayor tiempo.
Siendo ésta la mayor de sus
ventajas, sin embargo, cuando no
hay ciertos cuidados puede
convertirse en un grave riesgo
para la salud. Es recomendable
un uso moderado de este
aditamento, ya que las
variaciones en el flujo
sanguíneo a través de los
testículos puede generar
alteraciones y hasta lesiones en
venas y órganos.
Y, finalmente, no está de más
recomendarte que evites la
violencia física, pues dada la
particular situación de
vulnerabilidad de este delicado
órgano del cuerpo masculino,
siempre estará en la mente de tu
atacante soltarte un golpe
justamente ahí.
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