LA NENA SUPER DOTADA

   

Me encanta ir a la disco que está en Polanco porque las nenas están hechos unos cueros, y muchas veces hay chance de darles un buen faje y a veces hasta me he llevado a alguna al hotel. Soy muy caliente..., ¡me encantan las viejas!..., y la verdad es que a veces aunque mis camaradas no puedan ir al antro, yo me lanzo solo para ver qué agarro.

El sábado pasado me lancé solo al antro y vi a la chavita más linda con la que me haya topado en años, de verdad, un cuerito. Me clave viéndola toda la noche e imaginándome lo rico que se movería en la cama..., ¡horas y horas viéndola bailar, caminar y sonreír!, y la verdad es que se me paró la reata en varias ocasiones. Cuando me di cuenta ya eran cerca de las 5 de la mañana y la verdad que pensé en lo lento que estaba siendo por no abordarla: venía sola con sus amigas; y realmente a ninguno de los chavos con los que bailó le dio entrón.

y de repente ahí estaba, parada en la puerta del baño de mujeres y volteándome a ver con sus lindos ojos azules y sus nalgas bien redondas

Cuando vi que se paró al tocador, me decidí a seguirla y esperar a que saliera para abordarla. La esperé un rato... y de repente ahí estaba, parada en la puerta del baño de mujeres y volteándome a ver con sus lindos ojos azules y sus nalgas bien redondas. Le sonreí, la saludé y le pregunté si no le molestaba platicar conmigo; aceptó con un poco de timidez..., y entonces me dijo que para romper el hielo le invitara una copa en la barra.

¡De inmediato la tomé del brazo y comencé a caminar con ella!..., ¡guau!, qué rico su perfume y su piel tan suavecita, qué manera tan sabrosa y femenina de caminar y mover su larga cabellera al ritmo del aire. Creo que la parte del cuerpo que más sentía yo en ese momento era mi verga y mis huevos...., me comencé a calentar cañón.

Me dijo que se llamaba Kenya, que era del norte y que acababa de llegar a la ciudad de México a trabajar, que estaba viviendo sola en un departamento que le dieron sus papás. Yo me traté de comportar lo más encantador para que no notara que mi intención era tirármela toda la noche.... o más bien toda la mañana. El caso es que nos dieron las 7 de la mañana cotorreando y cuando nos dimos cuenta sus amigas ya la habían dejado. "¡Chin!..., ¿ahora cómo me regreso al depa?.... no conozco bien el DF", dijo con preocupación. -Yo te llevo-, le dije y después de que recogió su abrigo nos fuimos a mi auto y me encaminé a su casa.

Una vez que llegamos me dijo que estaba muy agradecida, y me preguntó si quería tomarme una copa en su casa como agradecimiento a mi amabilidad. -¡Claro!, ¡vamos!-. le respondí de inmediato y pensando en que ya la había hecho, que finalmente me la iba a coger súper sabroso..., como toda la noche me la estuve imaginando,.... de perrito, con sus piernas en mis hombros..., trepada en mi verga..., ¡guau!, mientras subíamos por el elevador a mi se me empezó a parar la verga gruesísimo y creo que lo notó, pero lo disimuló.

Comenzaba a amanecer y ya estando en su departamento no aguanté las ganas y me le acerqué a su cuello para oler su perfume..., y eso parece que la excitó mucho. No sé en qué momento la comencé a besar en la boca y en unos minutos estábamos fajando riquísimo. De repente ella me detuvo y me dijo que mejor no, que ya le paráramos...., pero la volví a besar y esta vez metió su suave mano entre mis pantalones y mis trusas y me agarró la verga. ¡Casi me vengo!..., me puso de lo más cachondo..., no me podía detener.

Ella sacó su mano de mi verga cuando más dura se me puso, diciéndome de nuevo que mejor no, que no me iba a gustar nada lo que podía pasar entre nosotros. Le insistí..., yo quería seguir sintiendo lo rico que era estar con esa chavita que toda la noche estuve viendo y que me provocó más de ocho erecciones. -No te preocupes chiquita..., lo que te guste a ti me gusta, pero tengo muchas ganas de hacértelo-, le dije en un tono hasta desesperado....   "¿Lo que sea"?, me preguntó con un tono de voz medio ronco y picarezco, a lo que le dije que sí. 

Entonces me dijo que la esperara, que se iba a poner algo más cómodo y que si yo quería me pusiera cómodo también.

Yo de plano estaba tan excitado que me encueré todo, hasta los calcetines me quité, y me eché sobre el sofá de piel a sobarme la verga y los huevos, super caliente y esperando que ya saliera de su recámara para meterle mi pito por la boca, en su panochita y hasta por el culo. En eso la vi salir con sólo su ropita interior color de rosa y transparente, ¡preciosa en verdad!, y me excité tanto que comencé a apretar las nalgas porque sentía que la verga me iba a explotar. -¡Mira chiquita!..., es toda tuya..., ven, acércate"-, le dije agarrándomela y sacudiéndola. Ella mojó sus labios color rojo y fijó su mirada en mi verga..., ¡ya no aguantaba más!, la quería tener entre mis brazos ya. Entonces me preguntó si en verdad le gustaba tanto, y desesperado le dije que sí, que ya se acercara.

Entonces cerró las cortinas para que todo quedara a media luz, pues ya era de día, se acercó y me dejó caer sobre el pecho su suave y perfumada cabellera, y me preguntó si estaba dispuesto a "aguantarlo todo". -¡Claro mamita!...., ven, ven, tócame-, le dije ya desesperado por comenzar la acción. Entonces se sentó arriba de mi, de espaldas y poniéndome sus nalguitas en la cara...., se las comencé a apretar con mis desesperados dedos y entonces se empinó y me la comenzó a mamar.

 ¡Guuuuuaaaaauuuuu!, qué rica se sentía su boquita, húmeda y calientita, tragándose toda mi verga como si fuera un caramelo. Con sus manos jugaba con mis huevos y con mi entrepierne, y ocasionalmente me los lamía y hasta mis nalgas chupaba con ansiedad. Yo abrí las piernas para que lo que le gustaba quedara completamente expuesto... y por qué no, que le llegara con su lengua a mi culo..., ¡se sentía riquísimo!

 la vi salir con sólo su ropita interior color de rosa y transparente, ¡preciosa en verdad!

Nuevamente se detuvo cuando más caliente me tenía, y me dijo que mejor no, que no me iba a gustar lo que podría pasar. No aguanté y la volteé de frente a mí, acostándola sobre mi cuerpo..., ¡qué tetas tan sabrosas!..., sus pezones bien dibujados y parados..., con mis manos y mi boca recorrí esos lindos pechos, firmes y suaves a la vez. ¡Ya se la quería meter!...., y mientras la volvía a besar en la boca la agarré de las nalgas con mis dos manos y empujé su cadera hacia m verga. Ups!....., entonces sentí que ella traía algo en su pantaleta, y no precisamente una toalla femenina o un Tampax..., sino algo más duro y grande.  Entonces le agarré el resorte de sus pantaletas de cada extremo y se la bajé de un tirón. Entonces sentí que cayó sobre mi abdomen un enorme pedazo de carne caliente...., ¡ella tenía una vergota impresionante entre las piernas y no una panochita!..., en fracciones de segundo pasaron por mi cabeza mil sensaciones: enojo, excitación, miedo, indiferencia....., pero a final de cuentas recapacité que de alguna manera ella me lo había advertido y yo había insistido, que era una de las niñas más cueros con las que había estado..... y pues a chingar a su madre, ¡qué me importaba que se tratara de una vieja con pito, una guapísima trasvesti!..., simplemente con no tocarle el pito me la podía pasar como nunca....

Le dije en voz baja y temblorosa que me cogiera ella a mi..., se la saqué y me recoste sobre el brazo del sofá con las nalgas bien paradas

Se volvió a bajar a darme unas mamadas exquisitas...., parecía que se la quería tragar toda con todo y huevos, y ya no aguanté más y le dije que se la quería meter toda. Entonces me llenó la verga de lubricante, me puso un condón y se puso de perrito para que se la dejara ir. Me paré del sofá mientras ella abría las piernas enseñándome su culo, y se la dejé ir sin piedad. Ella estaba calientísima, se quejaba de placer sin cesar y se veía que la estaba disfrutando muchísimo...., ¡vaya!, hasta lagrimitas de placer le salían de sus lindos ojos azules.  Mientras me la cojía por el culo yo me preguntaba qué estaría sintiendo que la tenía tan excitada; sacudía su cabellera de un lado a otro y con una mano se abría más las nalgas para que le entrara más a fondo. -¿Qué se sentirá?-, me preguntaba mientras se la metía y se la sacaba.....

Y la verdad es que la curiosidad que comencé a sentir me excitó mucho más todavía, y ya decidido me lancé a agarrarle el pito..., ¡una vergota impresionante!, como nunca la había visto..., ni siquiera la de Eduardo "El Burro" se veía así de grande. Entonces ella me agarró la cadera para empujarme más duro hacia adentro de su culo..., y yo sentí tan rico que sus manos estuvieran tan cerca de mis nalgas, que me dieron ganas de que ella me metiera su chilote por el culo. Nunca lo había hecho, de verdad, pero estaba tan excitado que podía experimentar cualquier sensación nueva. Le dije en voz baja y temblorosa que me cogiera ella a mi..., se la saqué y me recoste sobre el brazo del sofá con las nalgas bien paradas. Me empezó a chupar el culo y yo sentía riquísimo que lo hiciera, y entonces le agarré la verga y se la comencé a jalar hacia mis nalgas. Me talló el culo con su mano y yo sólo escuchaba cómo abría y se ponía un condón...., luego le embarró una enorme cantidad de lubricante y me la metió de un solo tirón hasta el fondo.

 Uffff!!!!...., primero me dolió tanto que pensé que me iba a reventar el apéndice..., pero después de eso tuve una sensación de placer que nunca en la vida había experimentado. No pasaron ni 30 segundos cuando yo me comencé a venir a litros sobre el sofá de piel negro, y mis mocos se veían tan espesos y blancos que entendí lo mucho que me había gustado esa experiencia.  Ella me la sacó de un jalón, se quitó el condón y también se vino sobre el sofá.

Ya estando más sereno me di cuenta de lo que había hecho..., pero no sentí arrepentimiento ni pena..., sino por el contrario, pensé en que ella podía ser mi novia secreta con la que repetiría de vez en cuando momentos tan excitantes. Ella se fue al baño a ponerse una bata mientras yo me vestía..., cuando salió me dijo que mejor me fuera porque estaba agotada y despidiéndome en la puerta me dio una tarjeta con su nombre y teléfono:

 

K E N Y A

55 55 55 55 55

 

¡La verdad que te recomiendo esta experiencia!..., y pues si quieres vivir lo que yo, ahí te dejo el dato para que la llames..., ¡ella estará encantada de hacértelo a ti también!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

P.C / Octubre de 1999