If asked, don't tell

Por Félix Fernández / (21-Ene-2009)

"Don't ask, don't tell" reza una 'Ley compromiso' del rígido ejército estadounidense, que permite el ingreso discreto de homosexuales y lesbianas a las fuerzas armadas (en un país que condena como pocos la segregación de cualquier tipo), en respeto a una posición muy tradicional de su ejército.

El grado de homosexualidad y lesbianismo es, sin lugar a dudas, subjetivo y cultural. Se dice que más o menos el 10% de la población mundial tiene inclinaciones sexuales hacia su mismo sexo, lo que de antemano establecería un promedio de al menos dos gays en cada plantel de futbol, sin profundizar en grados o características.

En más de 15 años de convivencia diaria con futbolistas profesionales, no conocí uno solo que se declarara homosexual. En una actividad tan machista, esa aceptación significaría el auto entierro sin posibilidad de reivindicación.

Sin embargo, en cada plantel llamaban la atención los constantes juegos sexuales que difícilmente podrían tener justificación heterosexual y que, sin embargo, en los actores que tomaban la iniciativa, tales acciones debían tomarse como 'doblemente machistas'. Para colmo, tuve algunos compañeros de equipo quienes, tras los tradicionales asados que en todo plantel existen, y ya con unos tragos adentro, acudían ruidosamente a 'darle servicio' a un chico gay que gustoso les esperaba. Al día siguiente, contaban sus andanzas con gran orgullo y ¡sin ser tachados de homosexuales!

A mediados de los años 90 llegó un nuevo portero a nuestro equipo. En su presentación ante el plantel se condenó por una aclaración no solicitada: "Sé que tengo fama de maricón dentro del futbol, pero quiero decirles que eso no es verdad y aquí se encuentra un compañero que me conoce de mi anterior equipo; él puede apoyar lo que les digo". Para sorpresa de todos, ese antiguo compañero de mi colega, reaccionó de inmediato: "¡No, no, no! A mí ni me metas"...

En un mundo cada vez más intolerante, parece contradictorio, pero plausible, que los gays busquen manifestarse de manera más abierta en todo el mundo y obtengan mayores derechos. Sin embargo, esa apertura no parece tener cabida dentro del futbol, donde por un lado se condena de manera cruel el chisme sobre la tendencia sexual de algún jugador, pero por otro se practican juegos sexuales demasiado cercanos a la realidad homosexual.

"Don´t ask, don't tell" es la forma de solapar la intolerancia y la apertura sexual a la vez, dentro de un discriminatorio ejército estadounidense, que desde 1993 ha despedido a 12 mil 500 soldados por expresar su homosexualidad o por denuncias. Dentro del futbol profesional la 'ley compromiso', en un ambiente que no se quitará las ataduras de la apertura sexual, sería algo así como: "If asked, don't tell".

 

ffernandez@reforma.com