Gerardo
Arreola
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 13 de
enero de 2010, p. 22
La
Habana, 23 de enero.
En Cuba
hay una lista de resistencias a reconocer los diversos
derechos sexuales, pero al mismo tiempo surgió una
discusión espontánea en la calle que llega hasta la
dirigencia nacional y genera contradicciones para tomar
decisiones, dijo este martes la sexóloga Mariela Castro
Espín.
Eso es muy bueno, agregó
la directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex),
porque al haber contradicciones hay movimiento y hay
opiniones.
Con una campaña que
emprendió hace seis años, el Cenesex consiguió la
autorización para que se realicen cirugías de cambio de
sexo, la apertura de debates públicos sobre diversidad
sexual, la defensa legal de personas que sufren abusos
por su preferencia sexual y la creación de grupos de
apoyo mutuo de transexuales, homosexualess y familiares,
entre otros objetivos.
Pero no ha obtenido la
legalización de las uniones de personas del mismo sexo y
del cambio de identidad para los transexuales que no
quieran someterse a la cirugía de reasignación.
Mariela, hija del
presidente Raúl Castro y de la desaparecida dirigente
femenil Vilma Espín, dijo que sigue tocando puertas, a
ver si en este 2010 logramos esas reformas. Aunque hay
apoyo oficial para la política de diversidad sexual, los
prejuicios están en la base de toda la resistencia,
subrayó la funcionaria.
En la discusión local
hubo oposición a que las uniones del mismo sexo fueran
consideradas como matrimonio, por lo que la propuesta
del Cenesex eliminó esa fórmula y ahora sólo pide el
reconocimiento de derechos de una pareja en convivencia;
también hubo rechazo a la adopción entre homosexuales y
esa parte de la iniciativa se eliminó.
Como parte de la
polémica, Mariela dijo que entiende la reacción adversa
de la Iglesia católica a la campaña del Cenesex. Ellos
hacen su trabajo por el bien de las personas desde su
punto de vista; nosotros hacemos el nuestro.
El Partido Comunista
abrió un diálogo con la jerarquía católica sobre ese
punto, mientras que el Cenesex recibió el respaldo de
parte de la comunidad protestante.
La sexóloga cubana
felicitó a la capital de México por la reciente
legalización del matrimonio entre homosexuales y dijo
que la comunidad científica en ese país tiene un
desempeño excelente en materia de diversidad sexual.
Lástima que no tengan todo el apoyo político que se
merecen.
Organizado por el
Cenesex, la semana próxima sesionará aquí el quinto
Congreso Cubano de Educación, Orientación y Terapia
Sexual, en que, además de los locales, participarán
unos 250 expertos de América Latina y Europa.