“El matrimonio gay y el cambio climático amenazan la creación”: Benedicto XVI

Agencias en Ciudad del Vaticano / MUNDO / 12 de enero de 2010

El Papa Benedicto XVI lanzó ayer un duro ataque contra los matrimonios gays, acompañado de una condena implícita a aquellos legislativos que han aprobado este tipo de uniones entre ambos sexos, como el recientemente sancionado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), que convierte a la capital mexicana en la primera ciudad de la católica América Latina que permite bodas del mismo sexo.

“La legalización del matrimonio entre homosexuales atenta contra el fundamento biológico de la diferencia entre los sexos. Me refiero, por ejemplo, a países europeos o del continente americano”, denunció el Pontífice en referencia a las legislaciones que han permitido este tipo de uniones, aprobadas en ocho países ––Holanda, España, Bélgica, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia y Portugal––, cinco estados de EU ––Massachusetts, Connecticut, Vermont, Maine y Iowa–– y dos capitales: el distrito de Columbia y el Distrito Federal.

Según el Papa, “el matrimonio entre personas del mismo sexo, al igual que el cambio climático, amenazan la creación”.

Ante los embajadores de los 178 Estados que mantienen relaciones diplomáticas con la Santa Sede, Ratzinger advirtió, sin embargo, que “la libertad no puede ser absoluta, ya que el hombre no es Dios, sino imagen de Dios: su criatura. Para el hombre, el rumbo a seguir no puede ser fijado por la arbitrariedad o el deseo, sino que debe más bien consistir en la correspondencia con la estructura querida por el Creador”.

El Papa recordó que Dios creó al ser humano como “hombre” y “mujer”, y reiteró su pedido de una “ecología del hombre, que le proteja de la autodestrucción”; además, pidió que el orden de la creación hombre y mujer sea respetado.

Benedicto XVI dijo que al igual que la selva tropical necesita la protección del hombre, éste tiene que ser protegido.

Votos para éxito en México. En su tradicional mensaje de Año Nuevo ante el cuerpo diplomático, dijo que 2010 comienza marcado por la crisis “dramática” que ha golpeado a la economía mundial, y subrayó que la raíz de la misma está en la “vigente mentalidad egoísta y materialista”.

Mostró su “preocupación por el deterioro del ambiente” e hizo votos para que en las próximas reuniones en Bonn y en México se adopten medidas eficaces, “ya que está en juego el destino de algunos Estados insulares”.