12 de enero de 2010
El papa Benedicto XVI
vinculó el lunes la oposición de la Iglesia al
matrimonio entre homosexuales con la preocupación por el
medio ambiente, sugiriendo que las leyes “en nombre de
la lucha contra la discriminación atentan contra el
fundamento biológico de la diferencia entre sexos” dijo,
además de asegurar que eran una amenaza para la
creación.
Así lo manifestó ante los
embajadores de los 178 países que mantienen relaciones
diplomáticas con el Vaticano, a los que recibió en la
tradicional audiencia de comienzo del año, en la que el
Papa pronuncia un discurso de marcado carácter político.
El papa Ratzinger dijo
que las criaturas son diferentes unas de otras y que,
como muestra la experiencia cotidiana, “se pueden
proteger o poner en peligro de muchas maneras… Uno de
estos ataques proviene de leyes o proyectos que, en
nombre de la lucha contra la discriminación, atentan
contra el fundamento biológico de la diferencia entre
los sexos. Me refiero, por ejemplo, a países europeos o
del continente americano”, afirmó el Obispo de Roma.
Con esas palabras condenó
de nuevo de manera implícita los cambios de sexo,
reiterando su línea de que Dios creó al ser humano como
“hombre” y “mujer”, así como los matrimonios entre
homosexuales.
Holanda, España, Bélgica,
Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal y varias
entidades de Estados Unidos reconocen el matrimonio
entre personas de mismo sexo y recientemente el gobierno
de Ciudad de México promulgó varias reformas al Código
Civil local que permitirán a estas parejas contraer
matrimonio y adoptar niños en igualdad de condiciones
que los matrimonios heterosexuales.
En California, el rechazo
del estado al matrimonio gay tenía previsto ser llevado
ayer a juicio, un caso federal que los demandantes
esperan llegue al Tribunal Supremo de ese país y sirva
para revocar prohibiciones en el resto de la nación.
El pontífice aseguró que
la libertad no puede ser absoluta, ya que el hombre no
es Dios sino imagen de Dios y que por ello “el rumbo a
seguir no puede ser fijado por la arbitrariedad o el
deseo (del hombre), sino que debe más bien consistir en
la correspondencia con la estructura querida por el
Creador”.
En un encuentro con la
Curia romana el pasado año, Benedicto XVI ya criticó el
cambio de sexo y abogó por una “ecología del hombre, que
le proteja de la autodestrucción” y pidió que el orden
de la creación hombre y mujer sea respetado.
En aquella ocasión
también comentó que, al igual que la foresta tropical
necesita la protección del hombre, éste tiene que ser
protegido, “ya que como criatura de la creación lleva
escrito un mensaje que no significa contradicción de
nuestra libertad, sino las condiciones”.
El pontífice, que hizo
los comentarios durante su evaluación anual de los
acontecimientos del mundo, tomó como tema principal del
discurso el medio ambiente y la protección de la
creación.
En su discurso ante los
diplomáticos de más de 170 países, Benedicto XVI repitió
los temas expuestos con ocasión del Día de la Paz
Mundial de la Iglesia, el 1 de enero.
El Papa dijo que los
países industrializados deben reconocer su
responsabilidad en la crisis medioambiental, frenar su
consumismo y adoptar estilos de vida más sobrios.
Cambio climático
Benedicto XVI dijo a los
diplomáticos que estaba preocupado por el fracaso de
lograr un acuerdo en la cumbre sobre cambio climático
del mes pasado en Copenhague.
“Comparto la gran
preocupación que causa la resistencia de orden económico
y político a la lucha contra el deterioro del ambiente”,
dijo, añadiendo que esperaba que fuera posible un
acuerdo en las futuras reuniones en Bonn y Ciudad de
México.
Se trata de algo muy
importante puesto que lo que está en juego es el destino
de algunas naciones, en particular, ciertos estados
insulares”, añadió.
En otras partes de su
discurso pronunciado en francés, Benedicto XVI repitió
los llamamientos para una “gestión correcta” de los
recursos naturales, en especial en los países
económicamente más desfavorecidos.
Dijo que enormes recursos
se destinaban a gasto militar para mantener y
desarrollar arsenales, mientras faltaba dinero para
ayudar a los pobres.
El Papa condenó la
“indiferencia” ante conflictos como los de Darfur,
Somalia y la República del Congo.
Mismo discurso
Joseph Ratzinger pidió en
su sermón del 28 de diciembre a los católicos que actúen
en defensa de la familia, “basada en el matrimonio entre
un hombre y una mujer”.
El 15 de diciembre, el
papa indicó que “son conformes a la equidad sólo
aquellas leyes que respetan la dignidad del matrimonio
entre un hombre y una mujer”.
En la visita de la
baronesa de Holanda, dijo que “una sociedad que promueva
modelos alternativos de vida doméstica por el bien de
una supuesta diversidad corre el riesgo de consecuencias
sociales que no llevan al desarrollo humano integral”.