* "Sabemos que usted no apoya a criminales", expresan

Solidaridad de feligreses con el cardenal Rivera

* Nuevo deslinde por las intimidaciones a Joaquín Aguilar *"Le ofrecí mi ayuda, pero desgraciadamente la rechazó"

Lunes 2 de octubre de 2006

ALMA E. MUÑOZ

El arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, recibió ayer la solidaridad de sus feligreses, quienes reprobaron las acusaciones sobre el supuesto encubrimiento de un sacerdote pederasta, prófugo de las justicias mexicana y estadunidense.

"Señor cardenal: sabemos que usted no apoya a criminales", se leía en un cártel.

Los elementos de seguridad interna de la Catedral Metropolitana permitieron ayer la entrada de estas pancartas, a diferencia de lo que ocurrió la semana pasada con las cartulinas de grupos perredistas, en las cuales mostraban su desacuerdo por la intromisión del cardenal en los comicios del pasado 2 de julio.

Por separado, Rivera Carrera cuestionó a la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) por insinuar que él está detrás de las amenazas contra Joaquín Aguilar, quien lo demandó ante la Corte Superior de California, Estados Unidos.

"En ningún momento he atacado a la presunta víctima", refutó. Por el contrario, "el obispo Marcelino Hernández (uno de sus auxiliares) es testigo de que me he preocupado por él y le ofrecí mi ayuda, pero por desgracia no la quiso aceptar".

Sostuvo que luego del secuestro exprés del padre de Joaquín Aguilar, el pasado 24 de septiembre, "personalmente me he preocupado en pedir al procurador (capitalino) Bernardo Bátiz que se esclarezca todo acto de intimidación y se castigue a los delincuentes. Por mi parte, una vez más condeno públicamente todo acto de violencia e intimidación" en contra del joven y su familia.

En un desplegado publicado en este diario el miércoles pasado, CDD pidió al arzobispo su intervención para que el sacerdote prófugo Agustín Aguilar comparezca ante la ley.

"He respondido positivamente de manera pública" a la solicitud que "me hacen de colaborar, a fin de que el padre Nicolás Aguilar sea juzgado y castigado".

El obispo recordó que "es el Estado, con su sistema judicial, quien debe actuar con diligencia y aplicar todo el peso de la ley al que la ha infringido. Ya lo he dicho abiertamente y lo reitero: el sacerdote que delinque debe dar cuentas de sus actos ante Dios, la Iglesia y la justicia civil".

Coincidió con CDD en su afirmación de que "la jerarquía católica tiene la responsabilidad moral y ética de defender a niños y jóvenes del abuso sexual cometido por sus guías espirituales".

Apoyo de la feligresía

En nombre de las 52 agrupaciones que conforman la Comisión Arquidiocesana para Movimientos y Organizaciones Laicales, Ricardo Uribe señaló desde el altar mayor que a los fieles les "duele la infame campaña mediática, llena de odios y mentiras" que la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes propició con "sus acusaciones insidiosas y llenas de calumnias".

Señaló que el objetivo es atacar a la "santa Iglesia de Dios, usando inmoralmente, como carnada, a una persona inocente, que dice sufrir las terribles consecuencias de un presunto abuso sexual de un indigno sacerdote".

Expresó su "orgullo" por Rivera Carrera, quien respondió "personalmente a estos brutales ataques, y por tener el valor de desenmascarar sin miramientos a los extranjeros intervencionistas (los abogados de Joaquín Aguilar, que el 20 de septiembre ofrecieron una conferencia de prensa en el Distrito Federal para informar sobre la denuncia interpuesta contra el jerarca y el arzobispo de Los Angeles, Roger Mahony), que tienen como fin la deshonesta comercialización de la justicia, que sólo beneficia a sus intereses y al objetivo que ha quedado al descubierto: denigrar y calumniar a la Iglesia, como lo han hecho en Estados Unidos, donde han obtenido multimillonarias ganancias".

El pronunciamiento generó aplausos y porras para el cardenal, quien momentos antes de su homilía agradeció el apoyo de los feligreses, muchos de los cuales prendieron velas.

Desde el principio de la misa se mantuvieron en alto carteles en los cuales se leían frases como "Encendemos velas en unión con el señor cardenal", "Basta de calumnias contra la Iglesia", "Nicolás Aguilar, responde por tus actos", "La Iglesia unida en torno a nuestro pastor, cardenal Norberto Rivera Carrera", "Cardenal inocente, no apoya a criminales".

El obispo agradeció las muestras de apoyo. Dijo estar contento y agradeció "a la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), sobre todo a mis sacerdotes, a mis obispos, no solamente aquí en la Catedral, sino en las distintas comunidades que he tenido la oportunidad de visitar en estos días, el mismo cariño".

En la homolía se resaltó la carta que el viernes pasado enviaron, en nombre de todos los jerarcas católicos del país, los obispos José Guadalupe Martín Rábago y Carlos Aguiar, presidente y secretario general de la CEM, respectivamente, en la cual reconocen a Rivera Carrera la "valentía y aplomo para afrontar la situación con irrestricto apego a la verdad".

Valdemar aclaró que no responderán a más preguntas sobre el caso de Nicolás Aguilar por "estrategia legal".