Chiapas: crece pobreza tras un año de ´Stan´

Persisten reclamos de viviendas, trabajo y en apoyos a las tierras de cultivo; aumenta migración e inseguridad, acusan; organizaciones independientes indican que el programa de reconstrucción apenas se ha cumplido en 70%

Óscar Gutiérrez
El Universal
Lunes 02 de octubre de 2006

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis.- La agudización de la pobreza extrema, la marginación y migración, son la realidad social de los 41 municipios golpeados por el huracán Stan, debido a la falta de programas efectivos de reconstrucción, advirtieron organizaciones de derechos humanos en la región.

A dos días del primer aniversario del paso del meteoro por la entidad, organizaciones independientes indican que el programa de reconstrucción apenas se ha cumplido en 70%, a tres meses de que concluyan los gobiernos de Vicente Fox y Pablo Salazar Mendiguchía.

Rosemberg López Samayoa, uno de los voceros de la red de Derechos Humanos del Soconusco -organización que se constituyó ante la falta de respuesta a los afectados por el huracán-, aseguró que a casi un año de la llegada del huracán, la pobreza y la marginación se acentuaron para miles de chiapanecos damnificados.

Esto es, explicó, que la población es más vulnerable, ya que al perder viviendas, fuentes de trabajo y tierras de cultivo, aumentó la migración rural y urbana hacia otras regiones del país y Estados Unidos, y creció la espiral de inseguridad y los problemas de salud pública por la falta de condiciones e infraestructuras sociales.

López Samayoa, quien además encabeza la organización Una Mano Amiga en la Lucha Contra el Sida en Tapachula, dijo que el gobierno no puede argumentar que en Chiapas, a diferencia de Cancún, exista una reconstrucción efectiva y que vaya a dejar satisfechos los reclamos y necesidades de los damnificados.

"Que el gobierno se ponga las pilas y le apure, porque le falta 30% de los trabajos, que complicará más la crisis para el gobierno entrante, debido a la confusión política que provocan los cambios de administración".

Grupos sociales como la Red Fronteriza de Derechos Humanos, el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova y la Organización por la Superación de la Mujer, advierten que, tras el paso de Stan, la pobreza y la marginación se ahondaron en los municipios afectados, pese a los reiterados anuncios de reconstrucción y ayuda del gobierno.

Falló el programa de reconstrucción en la Costa, Sierra y Soconusco -indicaron las ONG-, porque persisten los reclamos de viviendas, de apoyo a las tierras de cultivo, mientras que las reubicaciones se realizaron lejos del lugar de origen de los damnificados, lo que provoca incertidumbre al no tener trabajo ni oportunidades de desarrollo.

Sin embargo, el comisionado para la Reconstrucción, Horacio Schroeder Bejarano, señaló que la reconstrucción registra un avance de 80% y aseguró que existe el compromiso de concluir los trabajos antes de que finalice el gobierno de Pablo Salazar.

Aclaró que dejarán a la próxima gestión la restauración de los suelos, así como los esquemas de desazolve y obras de protección fluviales.

El también secretario de Seguridad Pública Estatal sostuvo que la reconstrucción se realiza en obras de desazolve de ríos y afluentes, así como en la edificación y rehabilitación de viviendas, puentes, carreteras y sistemas de agua potable y alcantarillado. Y señaló que en la actual reconstrucción fue necesario reubicar y reconstruir 14 mil viviendas, además de que dentro del programa de demolición en zonas de alto riesgo, a la fecha se han tirado más de 2 mil casas.

Casas muy pequeñas

Jesús Orozco Trampe, representante de 220 familias, de 16 comunidades, comentó que como damnificados por el meteoro, el Instituto de la Vivienda (Invi) les compró un predio en la comunidad Pamalá, del municipio de Comitán, donde construyó una unidad habitacional.

Integrantes de 15 familias que ya habitan las viviendas aseguran que los dejaron sin drenaje, con calles sin relleno y sólo con fosas sépticas.

Albañiles trabajan a marchas forzadas para terminar las viviendas de hormigón de cinco por seis metros, de dos recámaras y un traspatio de 10 por 20 metros. Son casas demasiado pequeñas para familias de 13 a 15 miembros, dicen los damnificados.

Entre muchas irregularidades, dicen que el block que está usando la constructora, es "de baja calidad" porque "está muy poroso", pero en algunas casas, está mal pegado porque hay "varias rendijas".

"Vamos a ir a pelear a Tuxtla. Dejamos nuestra tierra allá en la sierra, por venirnos aquí para recibir un pedacito de casa", explica el dirigente de los damnificados que el 17 de agosto entregó al comisionado para la reconstrucción en Chiapas, Horacio Shroeder Bejarano, una nueva solicitud: la compra de terrenos para siembra.