Pega a gays republicanos el caso Foley

 Por Mark Leibovich 9 de octubre de 2006

Se multiplican injurias. Amenazan activistas con hacer pública lista de homosexuales en el Congreso

WASHINGTON.- El caso del legislador Mark Foley, que ha sacudido a la clase política de Washington, impuso una especie de sitio, e incrementó las sospechas sobre los republicanos homosexuales, denunciaron miembros de esta comunidad.

Algunos grupos conservadores echaron la culpa del escándalo Foley al estilo de vida gay y la fuerza creciente de la agenda homosexual.

Otros equipararon la homosexualidad con la pedofilia, un vínculo que desde hace mucho tiempo ha indignado a hombres homosexuales y lesbianas.

Blogs y sitios en internet conservadores señalaron que miembros homosexuales del personal del Congreso desempeñaron papeles importantes en investigar el caso Foley, sugiriendo que el partido fue traicionado por gays que trataron de ocultar la mala conducta de uno de los suyos.

Mientras tanto, un grupo de activistas gays, molestos por lo que consideran la hipocresía de republicanos homosexuales, han empezado a circular un documento conocido como "La Lista", una relación de miembros homosexuales del personal del Congreso y sus jefes republicanos.

"Se puede ver cómo sería fácil para algunas personas echarle la culpa a los homosexuales de algo que podría derribar al partido en el Congreso", expresó Brian Bennett, un consultor político republicano homosexual.

"Estoy esperando a que alguien en una posición de autoridad convierta esto en un asunto gay", dijo Bennett sobre el caso Foley.

La presencia de homosexuales en posiciones clave del partido ha sido un factor duradero aunque en gran medida oculto de la vida republicana durante décadas, y particularmente en años recientes.

Conocidos por algunos como la Mafia de Terciopelo o los Elefantes Rosas, los republicanos homosexuales tienden a ser menos abiertos en su orientación sexual que sus homólogos demócratas.

Aunque el Partido Republicano se representa como promotor de la tolerancia, es percibido como hostil por muchos hombres homosexuales y lesbianas.

Los republicanos han promovido una agenda de valores tradicionales, mientras que algunos conservadores han convertido la subcultura gay radical en un confiable villano de las campañas.

Y hay pocos modelos a seguir visibles en el partido; el Representante Jim Kolbe de Arizona es el único republicano abiertamente gay en el Congreso.

Al tiempo que la culpa en el caso Foley ha sido repartida en días recientes, algunas personas en Washington sugirieron que la respuesta inadecuada del liderazgo republicano al caso Foley nació de la aprensión para tratar un asunto homosexual.

Foley siempre se había negado a hablar de su orientación sexual, un tema que atraía cada vez más atención cuando consideró postularse para el Senado en el 2004. En medio de crecientes rumores sobre su vida personal, decidió no hacerlo.

The New York Times