*  La fábrica acudió a un laboratorio privado

Nuestros condones aprobaron segundo análisis, afirma Trenkes

Miércoles 11 de octubre de 2006

ANGELES CRUZ MARTINEZ

Para la fábrica de condones Trenkes, el procedimiento administrativo por la decisión de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de asegurar y retirar del mercado los preservativos de esta firma "está en pañales". Las leyes General de Salud y de Metrología y Normalización prevén la posibilidad de defensa de la empresa y, en principio, solicitar una segunda prueba sobre la calidad de su producto.

El segundo análisis se debe efectuar en un laboratorio privado, tercero autorizado por la propia Cofepris, comentó Alfonso Treviño, representante legal de Trenkes, quien además opina que el organismo dependiente de la Secretaría de Salud (Ssa) se excedió al ordenar retirar del mercado las ocho marcas de condones que vende en el sector privado.

Si acaso, dijo, debió solicitar la salida de las dos marcas en las que supuestamente se detectaron las fallas a la prueba de estallamiento (por presión y volumen), pero estrictamente se tenía que haber ceñido a los tres lotes que la Cofepris dice haber analizado.

No obstante, de estos tres lotes (A 203, A 214 y B 231) la empresa solicitó certificados de calidad al tercero autorizado desde hace varias semanas. Los resultados de las pruebas para verificar la calidad fueron aprobatorias, aseguró Treviño.

Detalló que la norma oficial mexicana (NOM) 016 que establece las especificaciones que deben reunir los condones, plantea que en las pruebas de volumen y presión son aceptables siete fallas; a la octava el producto es reprobado. En el caso de la realizada a las muestras del lote A 214 se reportó una sola falla, mientras en los exámenes de orificios visibles y envejecimiento salieron sin ningún problema, indicó.

En tanto, hace dos semanas Trenkes solicitó un nuevo certificado sobre la calidad del lote A 203, el cual está en circulación desde el primer trimestre de 2006, y de acuerdo con los resultados entregados ayer por el tercero autorizado, el producto cumple con la NOM.

Por lo que se refiere al lote B 231, todavía está en el proceso de elaboración en la fábrica de Trenkes en Acapulco. Ahí, comentó Treviño, se hicieron mil 600 verificaciones, de las que apenas cuatro fallaron la prueba.

Treviño planteó severos cuestionamientos al dictamen de Cofepris, porque "resulta increíble que el tercero autorizado me diga que los condones están bien, incluso pasados en cuanto a lo que solicita la NOM, y la Cofepris asegure que no cumplen con la normatividad".

El lunes pasado, Alfonso Caso y Miguel Lombera, comisionados de Fomento Sanitario y Autorización Sanitaria de la Cofepris, respectivamente, informaron de la decisión de asegurar los tres lotes mencionados, así como el retiro del mercado de todos los condones fabricados por Trenkes, debido a su falta de calidad. Dijeron que también se habían asegurado 12.5 millones de preservativos, pero omitieron comentar que se encuentran en proceso de fabricación.

Treviño también comentó que si los resultados de la segunda prueba de calidad de sus condones sale bien, tendría que acudirse a un tercer examen de "desempate".

Mientras tanto, insistió en que existen claras evidencias de que los productos de su competencia, Profilatex, no cumplen con la normatividad. En particular se refirió a los condones del lotes 060428 y 060550 -de los cuales La Jornada tiene una muestra-, propiedad de esta empresa, que actualmente se distribuyen en el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Dijo que las leyendas de los empaques primarios de esos condones afirman que "si se usan correctamente son altamente efectivos, ayudan a la planificación familiar y reducen el riesgo de embarazo o de contagio por VIH/sida y otras infecciones transmitidas sexualmente".

La NOM marca que la leyenda debe decir que los preservativos "pueden ayudar a reducir el riesgo de contagio por VIH/sida y otras infecciones transmitidas sexualmente". Además se puede mencionar que también previenen el embarazo.

Para el empresario éste es un riesgo sanitario grave, porque se induce a los usuarios a creer que con dichos condones tienen una reducción de riesgo garantizada. Resaltó que el embarazo no está considerado riesgo o daño a la salud.

En este punto, Treviño resaltó la actitud parcial que ha tenido la Cofepris al pasar por alto estas irregularidades, sobre todo en productos que ya se distribuyen en el sector salud.