¿Cómo protegerse de las aflatoxinas?

El Universal
Jueves 12 de octubre de 2006

Las aflatoxinas son un grupo de micotoxinas (metabolitos secundarios tóxicos) producidas por hongos del género Aspergillus. Actualmente se conocen unas 20 de elevada toxicidad y efecto cancerígeno (se les considera unas de las sustancias cancerígenas más potentes que se dan de manera natural).

Las aflatoxinas fueron descubiertas en 1960 por un grupo de investigación británico. Su nombre procede de la toxina del Aspergillus flavus y fue propuesto en 1962 por sus descubridores.

Afectan principalmente a las oleaginosas (nueces, pistaches, cacahuates, etcétera), cereales (maíz y sorgo, sobre todo), frutas secas, las especies (pimienta, mostaza, etcétera), chiles y la leche y sus derivados (quesos, cremas, yogur).

Aparecen en panes, tortillas y demás alimentos como un moho verde olivo (no confundir con el verde azuloso del hongo Penicillium) o amarillo verdoso.

Llegan a causar vómitos, diarreas, hemorragias internas, así como cirrosis, hepatitis, síndrome de Reye, abortos, malformaciones (teratogénesis) y síntomas parecidos a los del sida, como inmunosupresión (supresión o disminución de las reacciones inmunitarias).

Para protegerse de ellas y para que el organismo sea capaz de eliminarlas, hay que comer de todo un poco, alternando los alimentos.

Puede ayudar también el consumo de alimentos anticancerígenos como los cítricos, el brócoli y los diferentes tipos de col (de Bruselas, morada, blanca, etcétera).