Proyecta Morelia al documental

César Huerta
El Universal
Sábado 14 de octubre de 2006

Desde su inicio el Festival Internacional de Cine de Morelia, que hoy comienza su cuarta edición, funcionó bajo dos premisas: apoyar al documental y corto mexicano, así como a los nuevos talentos.

Así ha ocurrido con varios, como el cineasta Roberto Fiesco, quien en 2004 pensaba que su ciclo había concluido, pues desde hacía tiempo se dedicaba a la producción de cintas como El mago y no pensaba volver a estar detrás de la cámara.

Por ahí había rodado el cortometraje David, de temática gay, luego de haber ganado un concurso de Imcine, pero no esperaba repercusiones.

De pronto, para su sorpresa, ese trabajo fue seleccionado por el Festival y entró en la sección oficial de corto de ficción. Y ganó.

El premio lo ha ocupado en toda su amplitud; el dinero lo gastó; el tiempo de sala de sonido lo aprovechó para el largometraje Cielo dividido, del que fue productor; y las latas de cinta que obtuvo, las tiene guardadas para usarlas en su próxima historia.

Por si fuera poco, David ya traspasó fronteras con la proyección en la pasada Semana de la Crítica del Festival de Cannes, con la que Morelia tiene un convenio.

"El hecho de ganar me dijo que quizá no lo hacía tan mal (la dirección) y eso me benefició. Ya pienso en hacer otro corto", cuenta Fiesco.

Daniela Michel, directora del certamen cuya cuarta edición comienza esta noche, dice que una de las prioridades del evento es precisamente apoyar a los jóvenes cineastas.

El festival, creado por Michel y la cadena Cinépolis tuvo como origen el apoyo al documental y el corto.

En su sección oficial ha contado con filmes nacionales como Toro negro, ganador en San Sebastián; Ocho candelas y Recuerdos, estrenados este año, y La canción del pulque, que entra en pantalla antes de fin de año.

Fue ahí donde se dio a conocer el año pasado Ambulante, proyecto ideado por Gael García y Diego Luna, consistente en una gira documentalera a través de Cinépolis.

Trópico de cáncer , de Eugenio Polgovsky, no sólo fue en 2005 el Mejor Documental, sino que formó parte del proyecto de los charolastras .

"Morelia fue el primero en aceptarlo, lo vieron algunos miembros de Sundance y me dijeron que valía la pena inscribirlo, me animé y al año siguiente estaba en la sección Frontera", recuerda Polgovsky.

En México el documental y el cortometraje han visto en Morelia una veta para su crecimiento. De acuerdo con cifras de los organizadores, este año se inscribieron más de 600 trabajos, contra los 490 del año pasado.

Elena Fortes, directora del Festival Ambulante, anunció hace unas semanas que en Morelia se detallará la nueva edición del evento que preside, donde se incluirá un taller de producción.

Para esta nueva edición se espera una asistencia superior a los 50 mil asistentes. Habrá30 largometrajes de estreno en México, entre ellos Morirse en domingo, de Daniel Gruener, que compitió en San Sebastián, y El violín, de Francisco Vargas, que estuvo en Toronto. Pero aún así, Michel asegura que el Festival de Morelia no apunta para caer en el gigantismo.

"No va a ser grande, pero sí esperamos más audiencia. Este año hicimos un reajuste para que haya más exhibiciones, para que luego no haya pretexto de que no se pudieron ver. Si en algo estamos obsesionados es que no crezca en tamaño, sino en público, y seguir apoyando a las promesas del cine mexicano", asegura.