Frenk: Seguro Popular es parte de las reformas democráticas

Advierte que el país no crecerá si no invierte en salud y educación

 

El Universal
Lunes 16 de octubre de 2006

 

MONTREAL.- El secretario mexicano de Salud, Julio Frenk, afirmó que el programa del Seguro Popular que se aplica en México debe ser visto como parte del proceso de reformas democráticas emprendido en el país.

"Una democracia no se termina con el ejercicio de los derechos políticos, como el voto. Debe también incluir el ejercicio de los derechos sociales, como es el derecho a la salud", sostuvo Frenk en entrevista telefónica con Notimex.

Destacó que el Seguro Popular tiene una gran importancia desde el punto de vista del desarrollo económico de México, porque el país "no crecerá económicamente si no invierte en su gente, y eso quiere decir invertir en salud y educación".

Un buen sistema de salud -dijo- contribuye al crecimiento económico porque las personas son más productivas, los niños pueden aprender mejor y las familias no tienen que liquidar todos sus ahorros para pagar las cuentas del médico.

No podemos seguir aceptando, indicó, que en cuestiones de salud o de vida o muerte haya diferencias sociales, porque la vida de todos los mexicanos vale lo mismo, y el programa de Seguro Popular está hecho para que todos los mexicanos tengan los mismos derechos.

Sobre la contribución de los asegurados, el secretario de Salud explicó que el programa nació porque se documentó que la mayor parte de lo que se gastaba en México en materia de salud provenía de los bolsillos de las familias en el momento de usar los servicios.

"Cuando la enfermedad se prolongaba o era grave, ese gasto directo estaba generando muchísima pobreza entre las familias".

El caso, por ejemplo, de una familia campesina que de pronto tiene una enfermedad grave y tiene que vender sus animales o implementos de labranza para pagar al médico, o sacar a un hijo de la escuela para que trabaje y cubra los costos de la atención médica.

"Nos pareció que no podía seguir ocurriendo que en el 2000 hubiera unos 4 millones de familias mexicanas que cada año se arruinaban porque les afectaba un episodio de enfermedad", afirmó.

Este es un problema que ocurre en todo el mundo en desarrollo y no sólo en México, pero en nuestro caso -dijo- el análisis nos reveló que este empobrecimiento por los casos médicos se debía a que la mitad de la población carecía de seguridad social.

La otra mitad, los trabajadores asalariados de empresas o instituciones públicas, tienen seguridad social, pero los que trabajan por cuenta propia o están desempleados carecían de atención médica.

"Por una decisión del Congreso se modificó la Ley de Salud y se creó un Seguro Popular, destinado a cubrir -en 2010- a los 50 millones de mexicanos que carecían de seguridad social", manifestó.

Este Seguro Popular -explicó- se financia fundamentalmente con dinero del gobierno federal, de los gobiernos estatales, y una aportación de las familias "según su capacidad económica", las más pobres no tienen que aportar al programa.

Pero, para que "compartan responsabilidades" con los objetivos del programa, estas familias deben cumplir con ciertas acciones de prevención, como las cartillas de salud que requieren pruebas contra el cáncer de mama o la vacunación de los niños.

El presupuesto federal de salud, en términos reales, descontada la inflación, creció 69% en los últimos seis años, un aumento que -señaló Frenk- es el más importante de las últimas décadas y que "quedó en la Ley".

El Seguro Popular contempla un periodo gradual de siete años para cubrir a los 50 millones de personas que carecían de seguridad social, de los cuales 22 millones ya están cubiertos, aseguró.

Frenk aseveró que en 2010 México dispondrá de cobertura social para todos los mexicanos.

Indicó que la reforma funciona con una gran eficacia y tiene elementos que pueden ser replicados por otros países que enfrentan problemas muy similares a los de México.

En México se ha reducido sustancialmente la mortalidad de los niños menores de cinco años por la aplicación de políticas muy consistentes, y no sólo en este periodo de gobierno, agregó.

"México es uno de sólo siete países (en desarrollo) que están en la trayectoria para lograr el objetivo -de Naciones Unidas- de desarrollo del Milenio, de reducir la mortalidad de los niños de menos de cinco años", afirmó.

En los últimos seis años, dijo, se ha triplicado el ritmo de descenso de la mortalidad materna gracias a una serie de medidas concretas que ahora está financiando el Seguro Popular, que también da cobertura de atención y medicamento a todos los casos de sida.

México asegura ya la cobertura de "enfermedades catastróficas" tales como el sida, el cáncer en los niños -segunda causa de mortalidad de niños en edad escolar-, y donde constatamos que muchos niños morían porque sus padres no podían comprar las medicinas.

La cobertura de enfermedades catastróficas -añadió- incluye el cáncer de matriz o cervical, y las operaciones de cataratas, que es la principal causa de ceguera evitable en los adultos mayores.

Julio Frenk destacó que con el propósito de compartir esta experiencia destinada a proveer una cobertura universal de salud, a principios de octubre se llevó a cabo en México una conferencia con representantes de 45 países que vieron que esta reforma está funcionando. "Es nuestra responsabilidad poner a disposición de otros países lo que México ha aprendido con esta reforma tan importante". (Notimex)