Adopciones como de película

Los famosos utilizan su popularidad y dinero para adoptar a uno o varios niños, a costa de lo que sea; las celebridades que adoptan no son privativas de esta época, ni comenzaron, como hemos oído decir, cuando Angelina Jolie impuso una moda al convertirse en la más célebre de las mamás adoptivas viajando a Camboya y Etiopía para adoptar a sus hijos

Andrea Avila
El Universal
Lunes 23 de octubre de 2006

Si de personas famosas se trata, quién no ha oído hablar del filósofo Aristóteles, preceptor de Alejandro el Grande, quien, según consta en la historia, adoptó a Nicanor de Stagirus.

Las celebridades que adoptan no son privativas de esta época, ni comenzaron, como hemos oído decir, cuando Angelina Jolie impuso una moda al convertirse en la más célebre de las mamás adoptivas viajando a Camboya y Etiopía para adoptar a sus hijos: Maddox, un chico camboyano de 3 años (que la actriz conoció cuando tenía apenas uno), y Zahara, en 2005, una bebé cuya madre murió de sida.

La característica que Angelina aportó al mundo de las adopciones de famosos fue que éstas se integraban a su campaña general de apoyo a causas humanitarias.

Además, se trataba de una de las solteras más hermosas y cotizadas del mundo del espectáculo quien, al no encontrar al hombre perfecto, decidía dedicar la vida a esos pequeños.

Con el tiempo el hombre perfecto llegó a su vida en la persona del guapo actor Brad Pitt y ahora Angelina es también mamá biológica, lo que según dice, es el clímax de su felicidad.

Prefieren niños extranjeros

Personajes como Madonna, Mia Farrow, Meg Ryan y hasta Isabel Pantoja buscaron en otros países, al chico que adoptarían

 

El Universal
Lunes 23 de octubre de 2006

Las reglas son para romperse

La cantante Madonna se vio contagiada por esta oleada de buena voluntad hacia el continente negro. Además de donaciones y visitas para promocionar acciones en favor de la investigación para erradicar el sida, decidió adoptar un niño malawaiano de un año. Al principio (como en la mayoría de los casos de adopciones internacionales), la información se retuvo pues ponía en riesgo el proceso legal.

Al cabo, cuando se suponía que la adopción era un hecho, un grupo de derechos humanos protestó pues, según las leyes de Malawi, una persona debe vivir un año como mínimo en el país para que las autoridades la conozcan y sepan si sería bueno o no para el niño vivir con esa familia. Madonna, aparentemente, no pudo creer que alguien pudiera no "conocerla" y movió cielo mar y tierra para que le dieran la custodia legal del niño. Tuvo que sacarlo del país en un jet privado con una niñera particular y guardaespaldas. Cada quien tiene su forma de hacer el bien.

La primera y la más triste

Mia Farrow, ex esposa del pianista Andre Previn, tiene 13 hijos: 10 adoptados y tres biológicos. Con su marido tuvo a los gemelos Matthew y Sascha en 1970. Tres años después, Mia comenzó a adoptar niños en situación precaria. Ella y Previn dieron hogar a tres niños coreanos: Soon-Yi, Lark Song, y Daisy.

Se separó del pianista en 1979 y tiempo después inició una relación con el director de cine Woody Allen (con quien nunca se casó ni vivieron bajo el mismo techo). Con él tuvo a su tercer hijo biológico, Ronan Seamus Farrow (quien guarda con ella un parecido increíble). Al cabo, la pareja adoptó a Moses y Dylan.

Finalmente, 20 años después de convertir legalmente con su hija Soon Yi Previn, Woody Allen tuvo un affaire con la chica, lo cual terminó con la relación de Farrow y Allen. Soon Yi se casó con el director de cine en 1997 y tienen un hijo.

A pesar de que, en su momento, la situación devastó a Mia, se repuso y ya como madre soltera, pidió la custodia legal de cinco niños de China, India y Angola.

Esta actriz fue una de las primeras de Hollywood en dedicar tiempo a los niños de países pobres o en conflictos bélicos. La UNICEF la nombró su embajadora de buena voluntad en 2000 reconociendo que, desde mucho antes, Mia tenía una verdadera cruzada en favor de la niñez.

Otros famosos padres adoptivos

Meg Ryan, la estrella de Cuando Harry conoció a Sally, adoptó a una niña china a quien llamó Daisy, en enero de este año. Meg viajó hasta el país asiático para conocer y adoptar a la bebé de unos meses de nacida.

Divorciada desde 2001 del también actor Denis Quaid, Meg tiene un hijo suyo, Jack, ahora de 14 años.

Ewan McGregor se casó en 1994 con Eve Mavrakis (él tenía 24 años). Después de nueve años de matrimonio, adoptaron a una niña de cuatro, nacida en Mongolia.

Unos meses después, comenzaron los trámites para hacerse de su custodia legal. Además, tienen dos hijas biológicas: Clara Mathilde y Esther Rose, a quienes protegen con la vida. McGregor tiene un acuerdo firmado con agencias de prensa para impedir que los paparazzi tomen fotos o video de cualquiera de las tres.

Cuando aún estaba casada con Tom Cruise, él y Nicole Kidman adoptaron a Connor e Isabella en su propio país. Nicole, quien es embajadora de Buena Voluntad de la ONU desde 1994 (Jolie obtuvo el mismo nombramiento en 2001) siempre ha dedicado recursos económicos y trabajo en favor de los niños huérfanos en Australia y el mundo entero. A pesar de que estuvo embarazada (en la época en que se estaba divorciando de Cruise) sufrió un aborto y no ha vuelto a tratar de concebir.

Otra que también era soltera cuando decidió adoptar es Michelle Pfeiffer quien no viajó a otro continente para conocer a su hija Claudia Rose. Consiguió la custodia en 1993 y, meses después, comenzó una relación con el abogado y productor David Kelley con quien se casó y, nueve meses después, tuvo a John Henry.

La cultura de las adopciones no es privativa de los actores de Hollywood. La fallecida cantante española Rocío Jurado tenía una hija biológica de su primer matrimonio y dos adoptados con su segundo esposo, el torero Ortega Cano. Los colombianos José Fernando y Gloria Camila, llegaron a sus vidas cuando las carreras de ambos estaban en la plenitud.

Tampoco los problemas legales han sido exclusivos de las estrellas estadounidenses. Isabel Pantoja adoptó a una niña peruana de un año de edad. Luego de la muerte de su primer esposo, el torero Francisco Rivera "Paquirri" (con quien tuvo a su hijo Francisco José) apenas unos meses después del nacimiento del primogénito, se hundió en una profunda depresión . Cuando se recuperó, a mediados de los 90, decidió dar un hermano a su hijo, además de beneficiar a algún pequeño en un país pobre.

Finalmente, en Perú conoció a Isabel y decidió adoptarla. En medio de una gran controversia, fue acusada de pagar 80 mil dólares al ex jefe de inteligencia peruano Vladimiro Montesinos para acelerar el proceso. Pantoja siempre lo negó. No fue sino hasta hace unos meses cuando un tribunal dictaminó que la adopción (ocurrida cuando la niña tenía un año) se había dado con total legalidad.