Fomentan homofobia policías de Monclova

MONCLOVA, COAH. OCTUBRE 26, 2006 (VANGUARDIA).-

Denuncias recibidas por la cuarta visitaduría de la CDHEC revelan que en Monclova elementos de la Policía Municipal fomentan la homofobia, al incurrir de forma reiterada en la violación de los derechos de los homosexuales, a quienes hostigan hasta hacerlos perder el empleo.

“La homosexualidad no es un problema, la homofobia sí”, es una de las leyendas de los carteles de información que exhibe en sus oficinas la cuarta visitaduría de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila, cuya titular María del Rosario Álvarez Vázquez reconoce que aunque no se da en grandes dimensiones, en esta ciudad sí existe.

En lo que va del año, el organismo ha recibido tan sólo en Monclova cinco denuncias de personas con preferencias sexuales diferentes, que acusan a elementos policiacos de violar sus derechos y hostigarlos hasta hacerles perder sus empleos, tratándolos como prostitutos sin serlo.

La mayoría de los homosexuales se desempeña laboralmente como meseros o cantineros; sin embargo, los prestadores de servicios les exigen pagos por distintas cantidades y sus tarjetones de salud, violando así sus derechos al grado de hacerles perder el trabajo.

Por amenazas y temor a los policías que los hostigan —a quienes no han podido identificar—, los afectados dejan en el olvido sus quejas interpuestas por discriminación en Derechos Humanos, lo que ha imposibilitado a la comisión para presentar recomendaciones a la autoridad municipal.

Álvarez Vázquez indicó que de continuar las denuncias de los homosexuales implementará una campaña de información, en la que se difunda que éstos no deben ser rechazados sino tratados como personas normales que sólo tienen preferencias sexuales distintas.

“Sus derechos son los mismos, a un trabajo digno, a la educación, a ser protegidos por la ley; sin embargo, estos derechos les son vulnerados y por ello les recomendamos que entablen denuncias penales contra aquellos servidores públicos o personas que los discriminen”, indicó la cuarta visitadora de la CDHEC.

Según declaraciones de gays, a quienes por razones obvias se les mantiene en el anonimato, los policías preventivos acuden hasta los bares donde se desempeñan como meseros para sacarlos y en muchos de los casos llevárselos presos.

“Si estas personas tienen un patrón y éste les tiene en un registro de empleados con tal categoría u oficio, debe intervenir en su defensa o cuando menos asegurándoles el trabajo, ya que no dan más servicio a la clientela más que como meseros”, indicó María del Rosario Álvarez.

Para impulsar una nueva cultura, la comisión acude a las escuelas para informarles a los niños y jóvenes que tienen derecho a la igualdad, que todos somos iguales frente a la ley, independientemente de las preferencias sexuales, religiosas, creencias o educativas.

Explicó que el rechazo de sus familias no se ha detectado, debido a que los homosexuales por lo regular se independizan ante la situación que viven.


RECHAZO

La homofobia es la aversión (antipatía, odio, aborrecimiento) o rechazo hacia los homosexuales. Fobia es un temor irracional, de carácter injustificado, del cual el sujeto no se puede liberar; pero también se aplica el término a una aversión apasionada, como ocurre en este caso.

Muchas veces la discriminación proviene del miedo hacia un virus que es transmisible, incurable y potencialmente mortal, como lo es el VIH; sin embargo, tiene otras causas como el prejuicio contra los grupos que fueron más fuertemente golpeados durante las primeras etapas de la epidemia, tales como hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.

Se presume que los homosexuales han sido objeto de reacciones negativas, que comprenden maltrato físico y verbal, pérdida del hogar, de empleo, de cónyuges y amigos y de la violación de los derechos humanos básicos de las libertades fundamentales, incluso en los servicios de salud.