Da armas a republicanos aval a unión homosexual

Por Sheryl Gay Stolberg

Utiliza partido de Bush dictamen de Nueva Jersey con miras a las elecciones legislativas

WASHINGTON.- El debate sobre los matrimonios homosexuales en Estados Unidos surgió de nuevo el pasado jueves cuando el Presidente George W. Bush y los republicanos en todo el país intentaron utilizar un dictamen de la corte en Nueva Jersey para convocar a las urnas a los votantes conservadores desanimados.

El miércoles, la Suprema Corte de Nueva Jersey decidió que las parejas gay tienen los mismos derechos legales y beneficios financieros que las parejas heterosexuales.

La decisión ya produjo efectos inmediatos, especialmente en las contiendas del Senado en algunos de los ocho estados donde los electores consideran enmiendas constitucionales para prohibir el matrimonio gay.

Durante las campañas electorales del año 2004, el tema del matrimonio homosexual tuvo un papel predominante, pero este año se ha alejado de la opinión pública, por lo que los republicanos buscan retomarlo.

Bush destacó el tema al tiempo que hacía campaña en Iowa, estado que no tiene esa propuesta incluida en su boleta electoral.

Con Jeff Lamberti, candidato republicano a la Cámara de Representantes, a su lado, el Mandatario estadounidense, quien no había hablado sobre el matrimonio gay en semanas recientes, se esforzó para insertar una referencia en su confuso discurso en el que advirtió que los demócratas subirían los impuestos y harían a Estados Unidos menos seguro.

"Ayer en Nueva Jersey, tuvimos otro dictamen de una Suprema Corte activista que crea dudas sobre la institución del matrimonio", manifestó Bush, en una comida donde se recaudaron 400 mil dólares para Lamberti.

El Presidente se ganó los aplausos cuando reiteró su postura de siempre de que el matrimonio es una unión entre un hombre y una mujer.

"Creo que es una institución sagrada que es crítica para la salud de nuestra sociedad y el bienestar de las familias, y debe ser defendido", dijo.

El dictamen en Nueva Jersey le deja a la Legislatura la decisión de legalizar o no el matrimonio gay.

Aún así, la amenaza de que el matrimonio homosexual podría legalizarse vigorizó a los conservadores en un momento en el que los estrategas republicanos deciden qué hacer para que la base electoral conservadora salga a las urnas el 7 de noviembre, cuando se realicen las elecciones legislativas, lo que podría marcar la diferencia entre ganar y perder.

Con muchos analistas independientes prediciendo que los republicanos perderán la Cámara de Representantes y posiblemente el Senado, el equipo político del Presidente Bush cuenta con la votación en grandes cantidades del sofisticado elector del partido para contener lo suficientemente los avances demócratas para que los republicanos cuando menos puedan mantener el control.

Los demócratas predijeron ayer que el debate no alteraría dramáticamente la conversación nacional en una elección que ha sido dominada por la guerra en Iraq y por la corrupción y el escándalo en Washington.

Sin embargo en todo el país, los republicanos abrazaron rápidamente el dictamen de Nueva Jersey como una razón para que los electores los envíen al Capitolio.

Para los conservadores, el debate trae recuerdos de 2004, cuando se unieron contra un dictamen de una corte de Massachusetts que indicaba que las parejas del mismo sexo tenían derecho a contraer matrimonio.

The New York Times

Traducción: Jorge Armando López