Los 60 de Bill Clinton

Los Stones dieron un gran concierto en su honor

El Universal
Lunes 30 de octubre de 2006

Aunque cumplió sus seis décadas de vida el pasado 19 de agosto, el ex presidente estadounidense Bill Clinton tuvo una celebración especial este fin de semana, con un programa de festejos que incluyó un concierto de los Rolling Stones y una cena de gala que costó a cada asistente 60 mil dólares, mil por cada año que ha cumplido Clinton. Eso sí, todo ello con fines benéficos.

Según precisó el ex presidente Clinton en un comunicado, la celebración, que comenzó el sábado 28 y continuó ayer 29 de octubre, tiene el objetivo de recaudar fondos para la Fundación Clinton, que serán utilizados en diversas causas como la lucha contra el sida, la obesidad y el calentamiento global.

Como pistoletazo de salida a los dos días de celebraciones, organizados por su mujer, Hillary, y su hija, Chelsea, se ofreció un multitudinario brunch.

  

 

A Clinton no le gustó cumplir 60

A pesar de entrar al club de los sesentones, celebró con una gran velada a la que acudieron magnates que pagaron 60 mil dólares por estar en el festejo

El Universal
Lunes 30 de octubre de 2006

Como parte de los festejos del 60 cumpleaños de Bill Clinton, los Rolling Stones ofrecieron un concierto privado en el Beacon Theater de Broadway, con capacidad para tres mil personas (que fue filmado por el director de cine Martin Scorsese, quien prepara una película sobre la banda de rock británica).

"Estoy muy emocionado con la idea de que mis amigos, mi familia y los Rolling Stones se unan en apoyo de mi fundación", dijo Clinton, quien había pronosticado "un gran fin de semana para mí, para Hillary y para Chelsea", en alusión a su mujer e hija.

Además, en el neoyorquino Museo de Historia Natural se realizó una cena de gala en la que cada uno de los invitados donó 60 mil dólares, y se comprometieron a asistir la mañana de ayer a un torneo en el Bayonne Golf Club de Nueva Jersey.

Sólo unos pocos afortunados, pudieron cenar en la mesa junto al homenajeado y vivir desde bastidores el concierto de sus "Satánicas Majestades", como se conoce popularmente a los Stones.

Entre los invitados figuran el multimillonario Ron Burke; el empresario Daniel Abraham; el magnate de la comunicación de Chicago Fred Eychane; el fundador de Gateway, Ted Waitt; y el matrimonio Weiner, Susan y Mark, amigos personales de los Clinton.

El ex presidente estuvo arropado además por numerosos miembros del partido demócrata, entre ellos el presidente del comité nacional, Terry McAuliffe.

También confirmaron su asistencia los dos máximos donantes financieros del partido demócrata: Haim Saban, ex propietario de la plataforma de televisión Fox Family, y el productor y filántropo Steve Bing.

Sin tiempo para descansar, la celebración continuó ayer por la mañana con el torneo de golf en el Bayonne, donde, ya entrada la noche, concluyó con un coctel de despedida.

Bill Clinton, subrayó: "He llegado a una edad en la que ya no importa demasiado lo que le pase a uno. Sólo pretendo -añadió- que nadie muera antes de tiempo, y pienso que cada uno de nosotros tenemos posibilidades enormes para resolver problemas, salvar vidas humanas y ayudar a que la gente tenga un mejor futuro".

A Clinton no le ha hecho ninguna gracia entrar en club de los sesentones: "Lo odio, pero es verdad", dijo sobre su cumpleaños.

Y eso a pesar de que, cuando llegó a la Casa Blanca en 1992, con 46 años, fue el tercer presidente estadounidense más joven, tras John F. Kennedy y Theodore Roosevelt. Su rostro picarón luce más arrugas que nunca y su pelo plateado apenas muestra ya algo más que canas.

Además, su estado físico todavía delata pasadas incursiones en restaurantes de ambiente cálido y raciones generosas, pese a que practica deporte con regularidad y ha mejorado de su sobrepeso.

Causas humanitarias

Sin embargo, ni la edad ni el cuádruple bypass al que se tuvo que someter en 2004 por problemas coronarios han impedido que Clinton siga llevando una intensa vida pública y reparta sonrisas en actos relacionados con causas humanitarias.

Uno de ellos es su aparición en programas de televisión para niños en los que les recuerda la importancia de que sigan una dieta sana.

La fundación que lleva su nombre dedica gran parte de sus esfuerzos a la lucha contra el sida, la erradicación de la pobreza en África y el calentamiento global de la Tierra.

Acostumbrado siempre a ser "el más pequeño de la clase", Clinton no tiene reparos en admitir que le disgusta muchísimo que ahora, muchas veces, es la persona de mayor edad en la sala.

El fin de semana tuvo como preámbulo la celebración de otro cumpleaños, en este caso el 59 aniversario de Hillary, que el pasado jueves fue agasajada por más de un millar de personas en un conocido restaurante de Central Park, donde su marido y ex presidente de Estados Unidos, tocó la guitarra.

La nota curiosa fue el regalo de cumpleaños que pidió a su esposo la senadora por Nueva York y según muchos aspirante a ser la candidata demócrata en las elecciones presidenciales de 2008.

Hillary no solicitó otra cosa que su marido le apoyara en tres mítines electorales de cara a las elecciones legislativas del 7 de noviembre, en las que ella pretende renovar su escaño de senadora y el partido demócrata recuperar el control del Congreso de Estados Unidos.

Clinton también cede su carisma, intacto y reluciente, para apoyar a su mujer, y más de una vez ha jugueteado -medio en broma, medio en serio- con la posibilidad de volver a la Casa Blanca como presidente consorte. Agencias