Vira Serna a lo intimista

Por Érika P. Bucio / 31 de octubre de 2006

En 'Fruta verde', hace a un lado al escritor disciplinado para abrir paso al insolente

Después de navegar en el género policiaco, la picaresca y la novela histórica, el escritor Enrique Serna (Ciudad de México, 1959) rinde tributo a sus muertos en Fruta verde, una novela de corte intimista donde el sentimentalismo actúa como contrapeso al humor corrosivo de su pluma.

En la novela, Serna explora la intimidad de Germán Lugo, joven aspirante a escritor en pleno despertar sexual; su madre Paula Recillas, ama de casa divorciada cuya moral titubea ante las insinuaciones amorosas de un adolescente, y el dramaturgo homosexual Mauro Llamas, empeñado en seducir a Germán.

"El impulso original fue resucitar a los muertos más queridos de mi tzompantli familiar. Desde que comencé la novela me di cuenta de que debía conformarme con crear seres imaginarios, personajes de ficción con vida propia aunque no fueran iguales a los modelos originales", afirma.

Después de publicar Ángeles del abismo y El seductor de la patria, novelas de corte histórico, en Fruta verde (Planeta) reaparece el "narrador insolente" de El miedo a los animales, Amores de segunda mano, El orgasmógrafo y Uno soñaba que era rey.

"Dentro de mí hay dos escritores con voces y estilos diferentes: uno es un escritor disciplinado que reconstruye acuciosamente épocas remotas de nuestra historia, y el otro es un escritor más provocador e insolente que se burla del escritor serio desde una trinchera contracultural".

Serna escribió una novela de aprendizaje que, dice, entronca con una tradición que va desde La educación sentimental de Flaubert hasta Los detectives salvajes de Roberto Bolaño.

Al atemperar la ironía de su escritura, asegura haber conseguido una mayor compenetración con sus personajes al abordar el tema de la libertad amorosa.

"De esta manera se pueden crear personajes más complejos, en lugar de reducirlos a la caricatura. Después de nueve libros con un nivel de humor ácido, me hacía falta escribir una novela como Fruta verde, donde el sentimentalismo sea un contrapeso de la ironía".

Serna examina la atracción que despiertan los adolescentes en las personas maduras, quebrando las convenciones familiares y sociales de la clase media mexicana.

"Quería explorar los mecanismos sicológicos que entran en juego en un proceso de seducción, sobre todo cuando una persona educada en la moral convencional recibe una propuesta transgresora que le inspira una mezcla de curiosidad y miedo", explica.

También ofrece una versión moderna de la relación entre el filósofo Sócrates y su efebo Alcibiades a través del vínculo entre Mauro Llamas y Germán Lugo.

"Entre los filósofos de la antigua Grecia había una pedagogía erótica, donde tomaban a su cuidado un joven efebo a quien iniciaban en la filosofía y las ciencias, y parte de esa educación consistía en seducirlo".

El escritor, quien afirma que esta novela ha sido el trabajo más pesado de su carrera por la introspección que le exigió, explica que el bolero rige las emociones de sus personajes, razón por la que eligió como título Fruta verde, una composición de Luis Arcaraz. "El bolero es el mejor arte de amar que conozco; me encantan los pecaminosos y prostibularios, desde Agustín Lara hasta Roberto Cantoral; los boleros más fresas como los de Armando Manzanero nunca me han gustado".

Fruta verde se presenta el 8 de noviembre a las 19:00 horas en la Librería Rosario Castellanos (Tamaulipas 202, Condesa).

 

'Nudismo literario'

Enrique Serna ha decidido con Fruta verde desnudarse ante sus lectores.

"Lo más dañino para la creatividad literaria es la búsqueda de prestigio, por eso nunca me ha gustado adoptar la actitud de un escritor que sienta cátedra desde el Olimpo, sino tutearme con mis lectores.

"Sé que una novela como Fruta verde podría dañarme si fuera un buscador de prestigio, porque en México está mal visto caer en el 'nudismo literario', pero estoy seguro de que mis lectores me aprobarán o me reprobarán por el interés novelesco que pueda suscitar este libro, independientemente de los chismes o indiscreciones que pueda contener".