* Excluidos del sistema educativo, 98% de los niños con alguna limitación

Insuficientes, los avances para evitar la discriminación: Rincón

Martes 31 de octubre de 2006

JOSE ANTONIO ROMAN

El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez, señaló que nuestro país tiene ante sí el reto de "armonizar" su legislación interna en materia de derechos humanos para personas con discapacidad con los estándares internacionales en la materia, de los cuales, México ha sido fuerte impulsor.

Al inaugurar el seminario internacional Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, el canciller destacó la activa participación que el gobierno mexicano ha tenido en foros internacionales a fin de promover la protección de los derechos humanos y presentar iniciativas dirigidas a grupos especiales como los indígenas, los migrantes y los discapacitados.

Derbez se refirió a la importancia del seminario, en el que participan legisladores y especialistas nacionales y extranjeros, académicos y organizaciones civiles, para generar políticas públicas y garantizar un diálogo plural que impulse, en breve, la ratificación de la convención internacional sobre el tema aprobada recientemente por mayoría en el seno de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.

Por su parte, el presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Gilberto Rincón Gallardo, dijo que a pesar de los avances en materia jurídica para evitar la discriminación, todavía existe un abismo entre la ley y la práctica, por lo que se requiere una reforma cultural y plural en la materia.

Asimismo, pidió al presidente electo, Felipe Calderón, marcar una ruta precisa para que dicho camino tome fuerza y se incluya en las prioridades nacionales. "Vamos a ver hasta dónde podemos integrar a la política social estos temas que son tantísimos porque estamos hablando de 10 millones de personas que son excluidas hasta de la educación", indicó en breve entrevista.

La lección de Derbez

Al comentar algunas cifras de discriminación, dijo que sólo dos de cada 100 menores con discapacidad van a la escuela, por lo que la inmensa mayoría se queda en sus casas, lo que repercute más tarde en su vida cotidiana en los ámbitos laboral y cultural, en la falta de convivencia, de atención a sus derechos y oportunidades.

En su intervención pública, en la sede de la cancillería, el secretario Derbez citó que su interés tiene también un matiz personal, "pues una hija sorda, que ha sufrido y sufrió durante mucho tiempo discriminación por sus limitaciones físicas, y un hermano paralítico, me han enseñado, sin duda, la importancia de que México cuente con una legislación de ese tipo".