Hacen dos llamados de atención a Salud del GDF

Claudia Bolaños
El Universal
Jueves 02 de noviembre de 2006

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) emitió dos recomendaciones dirigidas a la Secretaría de Salud y una de ellas a las autoridades penitenciarias, debido a falta de personal especializado que presuntamente ocasionó la muerte de dos mujeres tras dar a luz, y a un caso de tortura psicológica de un interno al que diagnosticaron el VIH, cuando en realidad no estaba infectado.

La Recomendación 13/2006 dirigida al secretario de Salud del Distrito Federal, Ricardo Barreiro, es por dos casos registrados en los hospitales Materno Infantil de Tláhuac y Cuautepec.

El 13 de diciembre de 2004, en el primero de estos nosocomios, perdió la vida Blanca Esmeralda González, de 17 años, tras habérsele practicado una cesárea y no recibir la atención oportuna que desencadenó otras complicaciones y su muerte.

El 31 de enero del 2005, la falta de un anestesiólogo ocasionó que Sandra Carvajal Galindo, muriera tras alumbrar a una niña.

Según los datos que las autoridades médicas dieron a la (CDHDF), se requería que estuviera presente un anestesiólogo y con los componentes sanguíneos para realizarle una transfusión.

El esposo de la víctima dio a conocer al organismo de derechos humanos capitalino que un médico le informó que su esposa había autorizado que le extirparan la matriz, de lo cual derivaron las complicaciones que provocaron su deceso; sin embargo, en ningún momento le mostraron el documento con la firma su cónyuge.

Por otra parte, en la Recomendación 12/2006, también dirigida a la Secretaría de Salud del DF, la cual se encarga de los servicios médicos al interior de los reclusorios, y hacia la Dirección General de Prevención y Readaptación Social del Distrito Federal, se narra la angustia que padeció un interno al que erróneamente le diagnosticaron VIH.

El 1 de abril de 2004, Vidal López Morales interpuso una queja ante la CDHDF, debido a la serie de irregularidades que se cometieron en su contra, tras pedir que le autorizaran la visita conyugal.

Le realizaron estudios clínicos que le detectaron el virus; sin confirmar con una nueva valoración que el reo solicitó, fue llevado a la Penitenciaría del DF y ubicado en el dormitorio 8, destinado para personas con VIH.