Fotografían mecanismo de defensa contra el Sida

+Científicos obtienen imagen de estructura del sistema inmune


Washington, EUA, 3 de noviembre de 2006 (FIA).- Mientras intentaban descubrir por qué algunas personas resisten los estragos del sida, científicos lograron obtener una instantánea de la estructura del sistema inmune que podría ayudarlos a diseñar un fármaco para mejorar las defensas del organismo contra el virus.

Tener una imagen de la enzima, llamada A3G, podría ayudar a los investigadores a crear un medicamento que imite sus efectos y proveer, quizás, la primera medicación para mejorar la habilidad del cuerpo para luchar contra el sida, dijo el equipo del Centro Médico de la University of Rochester en Nueva York. Un pequeño porcentaje de personas infectadas con VIH nunca se enferman de sida. A ellas se las conoce como "no progresores a largo plazo" o pacientes de "elite".

"Todos sabemos que el VIH escapa de la terapia creando muchas mutaciones", dijo Harold Smith, profesor de Bioquímica y Biofísica que ayudó a dirigir la investigación. "Esta enzima tiene la capacidad de impulsar mutaciones en el VIH hasta donde el propio genoma de los virus falla. Si protegemos esta enzima, tenemos la posibilidad de llevar al VIH al fracaso", explicó Smith durante una entrevista telefónica.

El VIH contraataca a la enzima A3G con un gen denominado vif. En la mayoría de los casos, el VIH aplasta a la A3G, ya que ataca el sistema inmune. "Son como constantes guerras celulares. Es el número de vif y A3G que una persona posee el que marca la diferencia", añadió Smith.

En un artículo en la edición de esta semana de Journal of Biological Chemistry, Smith y sus colegas indicaron que habían tomado una imagen aproximada de la estructura de la A3G. No obstante, los expertos no pudieron lograr una cristalografía de rayos X, que toma imágenes de estructuras a nivel atómico.

Saber cómo es la estructura puede ayudar en un proceso conocido como diseño farmacológico racional, en el cual los científicos construyen un nuevo medicamento molécula por molécula, para apuntar a un blanco preciso. "Aquí hay un factor de defensa huésped que el virus intenta eliminar y si tuviésemos alguna forma de protegerlo, podríamos ayudar a los glóbulos blandos a defenderse a sí mismos", manifestó Smith.

La estructura defiende contra otros virus similares, incluidos el de la hepatitis C, agregó el investigador. "Creemos que este trabajo conducirá al desarrollo de nuevos tratamientos que permitirán a los pacientes aprovechar mejor los mecanismos de defensa naturales", expresó Smith. El virus del sida infecta a 40 millones de personas en todo el mundo, y ya causó la muerte de 25 millones. A pesar de que hay unos 20 fármacos diferentes para ayudar a controlar el virus, por el momento no existe cura ni vacuna.