Aumentan las quejas contra el sector salud

Sólo la supera la Procuraduría capitalina, de acuerdo con un informe de la CDHDF

Por: Elia Baltazar
03/11/2006

Después de las instituciones de procuración de justicia, la Secretaría de Salud local es el área de gobierno que mayor número de quejas y recomendaciones ha recibido por la Comisión de Derechos Humanos del DF.

Sólo en lo que va del año suman cinco las recomendaciones emitidas por el ombudsman capitalino en contra de la Secretaría de Salud, en comparación con las tres que se emitieron en 2005, una en 2004 y otra más en 2003.

En materia de quejas, las cifras se han multiplicado: de 2003 a 2005, la Secretaría de Salud del DF acumuló dos mil 118. La mayoría, sin embargo, no se emitieron contra los servicios en hospitales y centros de salud del DF, sino por deficiencias en la atención a internos en reclusorios capitalinos.

Las últimas cinco recomendaciones a la Secretaría de Salud involucran faltas u omisiones médicas en hospitales locales, que en algunos casos tuvieron como consecuencia la muerte de las víctimas o afectaciones graves a su salud.

Es el caso de los documentos 9/2006, 10/2006 y 13/2006, este último emitido el miércoles 1 de noviembre por la muerte de una mujer a la que se le practicó una cesárea en el Hospital Materno Infantil de Cuautepec. Junto con ésta se emitió la 12/2006, que involucró la violación a los derechos a la salud de un interno del reclusorio sur, a quien se le diagnosticó VIH-sida sin padecerlo.

El primer documento fue emitido porque el retraso en la atención de una joven que llegó al hospital de La Villa con dolor de estómago, ocasionó complicaciones que la dejaron en estado de coma con riesgo de muerte. La 10/2006 fue emitida por “la violación al derecho a la protección de la salud” en agravio de María Luisa Gómez Viloria, quien perdió a su bebé por la deficiente atención médica en hospitales del gobierno capitalino.

La Secretaría de Salud del DF no soslaya la responsabilidad, dice su titular Ricardo Barreiro, quien asume que aún hay rezagos, aunque pide dimensionar los hechos y considerar que la mayoría de las quejas provienen de un medio tan complejo como el penitenciario.

“De como encontramos la red hospitalaria a como se encuentra actualmente hay un mundo de diferencia. No solamente en calidad y trato, sino en instalaciones: se han invertido 130 millones de pesos en equipo y hemos resuelto el problema de abasto, aunque hay dificultades que son de mercado y no dependen de nosotros.”

Barreiro acepta que hay que mejorar áreas de su institución, pero destaca que ningún hospital podría tener una respuesta tan eficiente frente a la demanda que enfrentan los hospitales capitalinos. “Se daña mucho la imagen de la institución pública, se genera incertidumbre en la población, cuando en realidad la respuesta es cada vez de mejor calidad, con mayor capacidad, mejor instrumentada, con mayor equipamiento, con mayor tecnología.”

Por eso, agrega, no se vale que metan incertidumbre y le digan a la población: no vayan a los hospitales de gobierno porque allí matan a la gente.

“No se vale, porque en el DF se acabaron los tiempos del Rubén Me-muero (en referencia al hospital público Rubén Leñero)”.