En puerta, nuevo fármaco contra el sida

Sábado 4 de noviembre de 2006

REUTERS

Washington, 3 de noviembre. Mientras intentaban descubrir por qué algunas personas resisten los estragos del sida, científicos lograron obtener una instantánea de la estructura del sistema inmunológico, lo que podría ayudarlos a diseñar un fármaco para mejorar las defensas del organismo contra el virus.

Tener una imagen de la enzima, llamada A3G, podría ayudar a los investigadores a crear un medicamento que imite sus efectos y proveer, quizá, la primera medicación para mejorar la facultad del cuerpo para luchar contra el sida, manifestó el equipo del Centro Médico de la University of Rochester en Nueva York.

Un pequeño porcentaje de personas infectadas nunca se enferman de sida. A ellas se conoce como "no progresores a largo plazo" o "pacientes de elite".

"Todos sabemos que el VIH escapa de la terapia mutando", expresó Harold Smith, profesor de bioquímica y biofísica, quien ayudó a dirigir la investigación.

"Esa enzima tiene la capacidad de impulsar mutaciones en el VIH, hasta que el propio genoma de los virus falla. Si protegemos esa enzima tenemos la posibilidad de llevar el VIH al fracaso", explicó en entrevista.

El sida contrataca la enzima A3G con un gen denominado vif. En la mayoría de los casos, el VIH aplasta a la A3G, ya que ataca el sistema inmunológico.

"Son como constantes guerras celulares. Es el número de vif y A3G que una persona posee lo que marca la diferencia", añadió.

En un artículo de la edición de esta semana de Journal of Biological Chemistry, Smith y sus colegas indicaron que habían tomado una imagen aproximada de la estructura de la A3G.

No obstante, los expertos no pudieron lograr una cristalografía de rayos X, que toma imágenes de estructuras a nivel atómico.

Saber cómo es la estructura puede ayudar en un proceso conocido como diseño farmacológico racional, en el cual los científicos construyen un nuevo medicamento molécula por molécula para apuntar a un blanco preciso.

"Aquí hay un factor de defensa huésped que el virus intenta eliminar, y si tuviésemos alguna forma de protegerlo podríamos ayudar a los glóbulos blancos a defenderse", manifestó Smith.