Por quinta vez, discuten la Ley de Convivencia

La ex diputada local Enoé Uranga entregó la primera iniciativa en 2001

Alberto Cuenca
El Universal
Lunes 06 de noviembre de 2006

Han pasado cinco años y tres legislaturas desde que se presentó la primera iniciativa, muy parecida a la propuesta actual. Desde entonces, la Ley de Sociedades en Convivencia se ha dictaminado en comisiones cuatro veces -todas a favor-, pero en ninguna se ha logrado su ratificación ante el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).

Hoy será la quinta vez en que los diputados locales discutan y aprueben el proyecto de dictamen de la iniciativa que, aseguran sus promotores, ahora sí pasará a un pleno donde por lo menos 38 de los 66 asambleístas apoyan la propuesta, incluida la mayoría perredista que en legislaturas anteriores se unió al PAN para evitar la aprobación del documento.

En el PAN, hoy no han tomado una postura definitiva y aunque es de destacar que a diferencia de años anteriores ahora muestran más apertura, pues en un hecho inédito sostendrán una reunión con integrantes de la comunidad lésbico-gay, han argumentado que la iniciativa está mal hecha.

El 26 de abril de 2001, la entonces diputada del Partido Democracia Social, Enoé Uranga, presentó la primera iniciativa de Ley de Sociedades que, a semejanza a la actual, contemplaba la unión jurídica entre personas de diferente o del mismo sexo, mayores de edad, que deseen establecer un hogar común, con voluntad de permanencia y ayuda mutua.

Al igual que en aquella propuesta, la iniciativa que ahora presentó el legislador de Alternativa, Jorge Carlos Díaz Cuervo, establece que se busca atender realidades sociales no reconocidas ni tuteladas por el Estado; además, no se pretende transgredir las formas de convivencia existentes.

La actual propuesta -respaldada abiertamente por PT, Convergencia, Alternativa y el PRD- deja fuera la posibilidad de que los "convivientes" adopten y no equipará a la sociedad en convivencia con el matrimonio.

En los considerandos de la iniciativa se destaca que de acuerdo con el Consejo Nacional de Población, de los 26.6 millones de hogares que hay en el país, 2.1 millones están conformados por personas sin parentesco.

Se agrega que, según la Sociedad Mexicana de Sexología Humanista Integral, cerca de 20% de la población mexicana tiene o ha tenido parejas del mismo sexo; además, según la Primera Encuesta Nacional sobre la Discriminación 2005, 94% de personas homosexuales se perciben discriminadas y 70% consideran que la discriminación ha aumentado.

Otra novedad es que las personas podrán acudir al Tribunal de los Contencioso Administrativo si las direcciones jurídicas y de gobierno de las delegaciones se niegan a aceptar y registrar solicitudes de sociedad en convivencia, como señala la ley.

Además se prevén sanciones, de acuerdo con la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, para los funcionarios que discriminen, actúen por omisión o negligencia.

Otro rasgo es que parientes consanguíneos en línea recta sin límite de grado o colaterales hasta en cuarto grado no podrán apegarse a esta ley.