Ganan terreno otras formas de convivir

La Ley de Sociedades de Convivencia salvó un escollo más en la ALDF

Por: Redacción Excélsior - 07/11/2006

Durante más de 120 minutos, legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y de la coalición Social Demócrata consideraron que era ya una obligación reconocer los derechos de los grupos minoritarios de la sociedad, y argumentaban la pertinencia de su debate debido a que han discutido el tema por al menos seis años.

Los diputados panistas José Antonio Zepeda y Jacobo Bonilla, declararon que dicha ley se contrapone a otros ordenamientos legales y se ofrecieron a presentar, el próximo, jueves ante el pleno de la ALDF, reformas al Código Civil capitalino para entrar al debate de fondo sobre los derechos de las minorías.

Según los panistas, la iniciativa tiene muchos errores legales por lo que no se puede aprobar un documento en esas condiciones. Presentaron 68 observaciones al documento.

Enrique Pérez Correa, de Alternativa Socialdemócrata, reclamó a los panistas que desde hace tres años utilicen la misma estrategia para detener el dictamen y los llamó a fijar una postura clara respecto a los derechos de las minorías.

El diputado acusó a los panistas de intentar darle la vuelta a un problema político atravesando el ámbito jurídico.

Los votos emitidos en favor de la iniciativa corresponden a cuatro diputados del PRD y uno del Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina, mientras que las posiciones en contra fueron de tres panistas y una diputada del PVEM.

La legisladora Paula Soto, del PAN, se reservó los 25 artículos que contiene la ley. A pregunta expresa, consideró que "son los otros los que no están tomando el tema con la seriedad necesaria y quiero aprovechar una frase que escuché en la sesión, ‘a problemas jurídicos les damos salidas políticas y a problemas políticos les damos salidas jurídicas’, no se vayan a estar mordiendo la lengua los que hicieron esta iniciativa".

Los albiazules trataron de convencer en cuatro ocasiones al presidente de las comisiones unidas, Juan Bustos, del PRD, para que decretara un receso, con el fin de integrar sus propuestas al dictamen, sin embargo, la intención se desechó por votación.

Bustos reaccionó a las declaraciones de la Iglesia y afirmó que más que recalcitrantes, los partidos de izquierda son sensibles y "convocamos a la sociedad en su conjunto y a la derecha misma a guardar respeto por la diversidad de las formas de vida que ya existen. Yo respeto su postura ya que fui educado como católico, así que respeto incluso las posturas religiosas, sólo espero que no pretendan excomulgarme por esto", ironizó.

El jueves, en la sesión plenaria de la Cámara local, se espera que la discusión de la iniciativa desate otro debate.

Arrancan las reacciones

La Unión Nacional de Padres de Familia amenazó con emprender una cruzada de descrédito contra el PRD e interponer un amparo si se aprueba en la ALDF la Ley de Sociedades de Convivencia.

 Legislación acorde con la sociedad

La Ley de Sociedades de Convivencia es una legislación necesaria en México, porque reconoce y otorga derechos a las nuevas estructuras familiares que se están integrando en el país, coinciden las investigadoras Mercedes Barquet y Rosa María Álvarez.

Mercedes Barquet, investigadora de El Colegio de México y especialista en género y políticas públicas, comenta que la Ley de Sociedades de Convivencia que se propone para el Distrito Federal es “altamente conveniente para una sociedad tan plural y que se ha modificado en tal magnitud como la sociedad mexicana”.

Una legislación así permitiría que la legislación esté acorde “con una sociedad que ya está en proceso de transformación y que requiere de leyes que le den certidumbre, así como a una ciudadanía que cada vez es más conciente de sus derechos”.

Barquet considera que, desde la perspectiva de los derechos ciudadanos, la aprobación de la ley por parte de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, sería “un avance enorme”, sobre todo porque establece derechos y obligaciones a “todo tipo de sociedades de convivencia, que no necesariamente son parejas homosexuales. Eso es un avance ciudadano muy importante”.

Por su parte, la doctora en derecho, Rosa María Álvarez González, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, resalta que la sociedad actual requiere y amerita un tratamiento legislativo serio, sobre todo cuando existen nuevas formas de constitución de grupos familiares, que no necesariamente son los tradicionales derivados del matrimonio o el concubinato y que son los únicos reconocidos hasta ahora en el Código Civil.

“Es conveniente que exista una legislación específica que permita reconocer jurídicamente nuevas formas de constitución de la familia. Con estas leyes se amplía el panorama de reconocimiento de los derechos de las personas”, destaca la especialista.

-Thelma Gómez Durán

Qué ampara esta ley

Esta ley tutelará la convivencia entre personas que, sin relación de parentesco y al margen de su preferencia sexual, decidan establecer un compromiso de permanencia, ayuda mutua y vida en común. Las sociedades de convivencia no riñen con el matrimonio ni el concubinato y no desafían a las familias convencionales, pues se trata sólo de una figura jurídica que reconoce los lazos de solidaridad y otorga un marco de seguridad jurídica. En las sociedades de convivencia, si una de las partes muere, la otra podrá disponer del patrimonio que de manera conjunta generaron. Las personas que signen este contrato no podrán compartir protección médica ni créditos mancomunados o del Infonavit.
 

–Elia Baltazar