La ley provocará más homofobia: Iglesias

Alma Muñoz , Gabriela Romero y Raúl Llanos / 8 de noviembre de 2006

Las Iglesias católica y evangélicas, así como el grupo parlamentario de Acción Nacional de la Asamblea Legislativa, condenaron la inminente aprobación de la ley de sociedades de convivencia para el Distrito Federal, por considerar que va en contra de la moral. Provocará, según la primera, más homofobia y rechazo, en tanto para las cristianas, una "sociedad totalmente distorsionada".

Al cardenal Norberto Rivera Carrera, según le ha comentado a Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis de México, este tipo de propuestas no le espantan, pero pide que se tomen con seriedad, se discuta "civilizada y democráticamente", y se escuchen todas las voces.

Que se tome el parecer de toda la sociedad, reiteró el sacerdote Valdemar en entrevista, pero quienes la respaldan no lo hacen porque saben que "en México la familia es bastante tradicional, que estas cosas no se aceptan socialmente y, lejos de ayudar a que se admita a estas personas (los gays), crean más homofobia y rechazo de las mismas. Esto es lo condenable", lamentó.

Resaltó la carta que la Barra Nacional de Abogados Cristianos envió el lunes a la Asamblea Legislativa, a nombre de casi 300 iglesias cristianas evangélicas ­como la metodista, la presbiteriana, nazarena, Asamblea de Dios y La puerta de salvación, entre otras­ también condenando la iniciativa, por ir en contra de los preceptos religiosos.

Alfonso Farrera González, presidente de la barra, en entrevista posterior enumeró las consecuencias que a su juicio traerá la aceptación de la ley. Antes resaltó que la Biblia prohíbe las uniones entre personas del mismo sexo. Explícitamente dijo que "fornicar y el homosexualismo". Sin embargo, subrayó, siempre seremos respetuosos de esos individuos, aunque no los aceptaremos.

Hoy, la Conferencia del Episcopado Mexicano emitirá una postura al respecto. Pero de antemano reiteró que para la Iglesia la iniciativa de ley "pretende legitimar las relaciones de las sociedades de convivencia, y veladamente quiere dar origen a una legislación que fomenta mecanismos que aprueben los matrimonios entre personas del mismo sexo, incluso con el derecho de adoptar niños, pues la naturaleza les imposibilita engendrarlos entre sí".

Por otra parte, la vocera de la bancada de Acción Nacional de la Asamblea Legislativa para este tema, Paula Soto, demandó a los diputados del PRD no legislar al vapor y "no aceptar una iniciativa que más que jurídica es política, que no es responsable, congruente y mucho menos eficaz".

En un documento de 23 cuartillas, Soto expuso los argumentos que su fracción esgrimirá como voto particular sobre el dictamen de la ley de sociedades de convivencia, ratificando que su sufragio será en contra.

Reiteró que la iniciativa es deficiente de origen y más que beneficiar perjudicará tanto a quienes existen con un pleno reconocimiento jurídico en cuanto a la forma de convivencia, como a quienes la requieren o necesitan.

Enfatiza que "argüir, mediante una ley, que atiende a un sentir político más que a una verdadera creación de derechos y obligaciones a un sector de la población, es una posición carente de responsabilidad, congruencia, dignidad y eficacia. Más aún, es discriminatorio y perjudicial".

Subraya que su fracción no está en contra de la realidad, sino de una legislación inoperante e ineficaz, porque la citada iniciativa no "aporta de pleno derecho ninguna modificación al estatus de la persona, ni tampoco beneficia en cuanto a la dotación de derechos de quienes los reclaman y necesitan".

El documento fue entregado ayer a cada uno de los 34 diputados del PRD.