La norma, lamentable, opinan unos; un avance, dicen otros

Mónica Archundia
El Universal
Viernes 10 de noviembre de 2006

Reacciones a favor y en contra recibió la aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia entre distintos grupos de la sociedad, así, mientras para unos el hecho mereció el calificativo de "lamentable", para otros fue conssiderado como un "avance".

Guillermo Bustamente, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia, consideró lamentable que la primera iniciativa de ley aprobada por los diputados locales vaya en el sentido de "legalizar lo antinatural, que es la relación homosexual cuando hay asuntos muchos más urgentes en el Distrito Federal, como empleo y salud; es incomprensible esto".

Anunció que junto con legisladores panistas, de Nueva Alinaza, del Partido Verde Ecologista de México y probablemente también del Revolucionario Institucional, así como con muchas organizaciones civiles presentarán un recurso de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte.

A su vez, el Consejo Episcopal de la Arquidiócesis Primada de México, conformada por obispos y sacerdotes, condenó la aprobación de la "farsa de ley", al considerar que contiene una serie de inconsistencias jurídicas y que fue avalada menospreciando el parecer de la mayoría de los católicos.

En contraparte Luz Rosales Esteva, directora del Instituto de las Mujeres del DF, se dijo contenta por lo que consideró "un avance que era necesario dar en la ciudad, reconociendo los derechos que tiene la gente sobre la decisión de cómo conformar su familia".

Los derechos adquiridos, dijo, son los mínimos que pueden tener quienes deciden hacer un plan de vida juntos, pues les da seguridad en patrimonio.

Por su parte Mario Arteaga, de la organización Orgullo México, dijo que la aprobación de la iniciativa de ley es un momento gratificante para el movimiento lésbico-gay porque concreta una demanda que generó un discusión de cinco años.

Para el escritor Carlos Monsiváis la ley es un acto muy positivo, pues no pueden pedirle a la gente que pague costos y luego negarle derechos y consideró que se avanzó hacia una sociedad moderna. "Se dio el paso de hacer pensable lo que la derecha consideraba impensable", dijo. (Con información de Juan Solís)