Prevalecerán los criterios jurídico, de derecho y equidad para su promulgación: GDF

La nueva ley, avance en tolerancia y garantías para las personas, coinciden

Combate a la discriminación y no sólo beneficia a parejas del mismo sexo: Rincón Gallardo

11 de noviembre de 2006 / Angel Bolaños , Carolina Gómez , Roberto Garduño , Georgina Saldierna , Andrea Becerril , Laura Poy y Gabriela Romero

La aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia en el Distrito Federal fue considerada por diversos sectores como un avance que no pone en riesgo a la familia, sino que responde a necesidades actuales, y deploraron que se haga "un escándalo" con el tema.

El jefe de Gobierno capitalino, Alejandro Encinas, dijo que esta ley es resultado de un proceso legislativo democrático, muy participativo, y ofreció que en un plazo de tres días a partir de que se le haga llegar el dictamen, el Consejo para Prevenir y Erradicar la Discriminación del DF emitirá una opinión y bajo ésta se normarán las observaciones del Ejecutivo local.

Llamó a terminar con la desinformación, los mitos, prejuicios y el fundamentalismo que han permeado el debate sobre esa ley, y ante posibles presiones para impedir que se publique en la Gaceta Oficial para su entrada en vigor, dejó en claro que "en nosotros prevalecerá el criterio jurídico, de derecho y de equidad, para no dejar desprotegido a ningún ciudadano, independientemente de su condición económica, étnica, social, o su preferencia sexual".

En la Asamblea Legislativa del DF, el diputado del PAN Miguel Angel Errasti reconoció que tras al resultado de la votación con que se aprobó la ley, su partido no tiene garantizadas las 22 firmas que requiere para interponer un recurso de controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. "Tenemos 17 firmas, pero buscaremos a Jorge Schiaffino, coordinador del PRI, para ver si nos respalda, tomando en cuenta que no aprobaron ninguno de los artículos que su partido se reservó, y a los diputados del PVEM que se abstuvieron". Anunció que adicionalmente realizarán foros para analizar la ley, cuyas conclusiones se enviarán al jefe de Gobierno para que las tome en cuenta al hacer sus observaciones.

Gilberto Rincón Gallardo, presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, señaló que es una ley "antidiscriminatoria", cuyos beneficios no se limitan a parejas del mismo sexo, sino que incluye a cualquier persona que establezca un hogar común con otra, como podrían ser un grupo de ancianos o de monjas.

Patricia Espinosa Torres, titular del Instituto Nacional de las Mujeres, consideró que "faltó discusión y tiene inconsistencias jurídicas", pero reconoció que "responde a necesidades de personas que viven juntas y tienen derecho a heredar como cualquiera que convive con otro".

Por su parte, Leonel Cota, presidente del PRD, dijo que su partido "la apoya porque es un avance que la sociedad reclama, y de ninguna manera México puede quedarse atrás", al tiempo que facilita que otros congresos locales aprueben leyes similares.

La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Rosario Ibarra, señaló que es necesario que se generalice esa legislación en todo el país, mientras su homóloga del PAN Teresa Ortuño, integrante de esa comisión, indicó que su partido está "totalmente en contra", pues "una cosa es defender los derechos de los homosexuales y otra establecer un contrato que, así sea vagamente, puede equipararse al matrimonio".

Josué Tinoco, especialista en sicología política e identidades de la Universidad Autónoma Metropolitana, aseguró que con esta ley se da reconocimiento jurídico y social a la diversidad de formas de vida, de lazos afectivos y familiares, lo cual permitirá a la sociedad mexicana "avanzar en el terreno de la tolerancia y el respeto a los derechos humanos". Mientras, Haydee García, vocera de Católicas por el Derecho a Decidir, lamentó que la jerarquía católica "se niegue a asumir los nuevos tiempos que vive la sociedad mexicana".