Aíslan marcha gay en Israel

El acto se tuvo que realizar en un estadio universitario por el rechazo de los ultraortodoxos a los homosexuales

Por: AFP y AP

11/11/2006

JERUSALÉN.- "La Ciudad santa es de todos", exclamó una organizadora del encuentro de gays y lesbianas en Jerusalén, al cual se unieron defensores de los derechos civiles, indignados por el odio que suscitó esta celebración del "Orgullo Gay".

"¿Por qué en Jerusalén? Porque es mi ciudad, la capital de Israel y donde se deben respetar los derechos de todos, independientemente de su identidad sexual", agrega bajo una salva de aplausos Elena Canetti, presidenta de "Casa abierta", la asociación de defensa de gays y lesbianas de Jerusalén.

Protegida por un impresionante dispositivo policial, la reunión de cientos de homosexuales se desarrolló en calma, en un clima festivo, sin las habituales excentricidades de los desfiles del Orgullo Gay en Tel Aviv u otras ciudades.

La única condición para entrar en el estadio era ponerse en la muñeca una cinta distribuida por los agentes de seguridad, de color rosa para marcar la ocasión.

En el podio se desplegó una bandera con la inscripción "Amor sin fronteras" sobre una tela con los colores del arco iris, y uno de los grupos de hip hop más populares de Israel.

Llegaron al lugar con carteles con los lemas "Jerusalén, libre y orgulloso", o "Hay muchas maneras de ser judío".

El ambiente festivo contrastaba con la violencia de los ultraortodoxos y los extremistas de derecha que precedió la manifestación, considerada por éstos últimos como una "profanación" del carácter sagrado de Jerusalén.

Cerca de cuatro mil manifestantes, la mayoría de ellos jóvenes, se congregaron en el estadio de la Universidad Hebraica para el quinto Orgullo Gay que se celebra en Jerusalén, pero contrariamente a ocasiones anteriores, éste no fue precedido por un desfile por el temor a incidentes violentos.

Jerusalén se encuentra además bajo estado de alerta frente a eventuales atentados suicidas palestinos en represalia al ataque israelí en Beit Hanun, que dejó el miércoles 18 palestinos muertos, muchos de ellos niños y mujeres, y el mayor saldo de víctimas en una sola operación en varios años.

El desfile era extremadamente impopular. Según un sondeo, un 75 por ciento de los israelíes, un 50 por ciento de ellos laicos, se oponían a que tuviera lugar.

En el propio seno de la comunidad gay, algunos estimaron que la marcha era una provocación inútil hacia todos los creyentes.

4 mil homosexuales participaron en el marcha que se celebró en Jerusalén