Arrasa en EU el cruel sarcasmo de Borat

Por Javier del Pino / 12 de noviembre de 2006

Se colocó por sorpresa como la cinta más taquillera con 26.3 millones de dólares

Washington.- Para ser una simple comedia rodada con aspecto de falso documental, Borat ha resultado ser un experimento cinematográfico con una sorprendente capacidad de revelación en su retrato de la sociedad estadounidense. Borat es un falso periodista de Kazajistán, tosco, antisemita, ignorante y profundamente pueblerino.

Su bochornoso viaje a través de Estados Unidos para "conocer y aprender" es hilarante y vergonzoso a partes iguales; enfrente, los protagonistas involuntarios de su reportaje proporcionan una aproximación única a los valores más profundos de este país.

Se presenta como Borat Sagdiyev, estrella de la televisión pública de Kazajistán. Supuestamente tiene el encargo directo de su Ministerio de Información de viajar a Estados Unidos para realizar un documental sobre los avances de la vida moderna que proporciona ese país -escaleras mecánicas, tiendas de armas- y su posible aplicación en Kazajistán.

La película Borat, dirigida por Larry Charles y protagonizada por Sacha Baron Cohen, es ese documental. En una paradoja que completa el círculo del absurdo, Borat, con su aspecto rural, como si fuera realmente la producción de una televisión pública de un país extremadamente pobre, ha sido la película más taquillera del pasado fin de semana en Estados Unidos, con 26.3 millones de dólares de recaudación.

En su viaje de Nueva York a California, Borat entrevista a políticos, activistas, religiosos, feministas y ciudadanos corrientes que proporcionan momentos escalofriantes. Borat traba amistad con un grupo de jóvenes en viaje de fin de carrera, ricos y borrachos, que lamentan el fin de la era de la esclavitud. Borat habla con el propietario de un espectáculo de rodeos, le dice que en Kazajistán a los homosexuales se les mete en la cárcel y luego son ejecutados, y el individuo le dice: "Eso nos gustaría a muchos que hicieran aquí".

Borat es, en ese sentido, una versión cómica de las películas de Michael Moore, un experimento cinematográfico que detecta al mismo tiempo los peores pecados de esta sociedad y el ansia por pertenecer a ella.

 

Servicio El País

Demandaría Kazajistán

La cinta 'Borat' ha provocado controversia por su fuerte carga irreverente y ofensiva que no ha dejado títere con cabeza.

La peor parte se la llevan los pobres habitantes de Kazajistán, vinculados ya de por vida al salvajismo aldeano con el que son retratados por Borat.

El Gobierno de ese país ha lamentado que la película divulgue una mala imagen de los ciudadanos de Kazajistán. y su ministro de Exteriores estudia demandar a los productores.

Cuentan que el mes pasado cuando el presidente Nursultan Nazarbayev visitó la Casa Blanca, mostró en el Despacho Oval su indignación por haberse convertido en el hazmerreír de la industria cinematográfica.