Querer también tiene sus límites

Entre nos
Claudia Pérez
13 de noviembre de 2006

En la primera parte de este artículo (publicado el pasado lunes), hablé de lo necesario que es amarnos a nosotros mismos.

¿Por qué?, pues para poder amar a los demás sin renunciar a nuestra esencia. Agradezco las opiniones y cuestionamientos que recibí sobre este tema, muchos de los cuales me hicieron reflexionar, especialmente sobre la crisis de valores por la que atraviesa actualmente la sociedad.

El individualismo en el que vivimos provoca un vacío muy grande en hombres y mujeres, unos optan por ensimismarse en sus asuntos sin involucrarse emocionalmente con nadie, mientras que otros buscan ansiosamente compañía, independientemente de que exista o no compatibilidad. Con tal de “poseer” a alguien permiten incluso que su dignidad resulte pisoteada.

De esta forma sólo se obtienenromances efímeros basados en estereotipos. Si queremos cosechar amor, debemos sembrar en tierra fértil, es imposible que alguien obtenga lo mejor de ti cuando tu corazón está árido como un desierto.

La peor enfermedad del humano no es la influenza, el cólera, ni el VIH, sino el egoísmo, originado por el miedo. Éste se propaga a la misma velocidad que cualquier gusano cibernético, la diferencia es que no podemos comprar un software que lo detecte.

Hay quienes prefieren los encuentros pasajeros; cada quien sabe qué es lo que quiere y hay que respetar estas decisiones, pero ¡por favor, no prometan nada que no puedan cumplir! Si éste es su caso, busquen a personas con experiencia en lugar de a inocentes y sean honestos desde el principio. Por culpa de los que engañan, sin distinción de género, otros han dejado de confiar en el amor, y si lo sienten, tienen miedo a manifestarlo pues hoy en día quienes expresan sus verdaderos sentimientos son considerados ingenuos y hasta cursis, y suelen terminar heridos.

Algunos logran sanar, pero son muchos los que quedan marcados por cicatrices de orgullo, resentimiento y deseos de venganza.

 

¿Cuando establecer límites?

1. Si tu pareja no escucha seriamente tus quejas.

2. Cuando no puedes disponer de tu tiempo y tus cosas.

3. Si empiezas a pedir permiso.

4. Cuando tu pareja te vigila.

5. Si las obligaciones te asfixian.

6. Si te estancas como persona.

7. Cuando debes justificar y explicar cada comportamiento frente a tu pareja como si ella fuera un juez.

 

Si deseas saber más sobre los límites del amor y quieres compartirme tu historia, escríbeme.

lahojaenblanco@gmail.com