Pacientes con VIH, propensos a padecer cáncer de colon

Por: Agencias / Martes 14 de Noviembre de 2006

Los pacientes seropositivos de más de 50 años tienen más riesgo de tener un tumor de colon que sus congéneres no afectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH); un dato que los especialistas deberían tener en cuenta a la hora de incluirles en los programas de detección precoz de este tipo de cáncer.

El de colon es un tumor que, si se detecta a tiempo, puede curarse por completo. Los programas de detección precoz (‘screening’) incluyen la realización de un análisis de sangre oculta en heces, sigmoidoscopias, colonoscopias, enemas opacos o, más recientemente, colonoscopías virtuales con el fin de detectar la lesión en fases aún iniciales.

Las recomendaciones actuales indican que deberían incluirse en estos programas a pacientes mayores de 50 años, una práctica que podría ayudar a reducir la mortalidad por esta enfermedad de forma significativa.

Gracias a los tratamientos antirretrovirales, en los últimos años ha aumentado el número de individuos seropositivos mayores de 50 años. Como estos pacientes están crónicamente inmunodeprimidos debido a la acción del VIH en su organismo, es lógico suponer que tienen mayor riesgo de desarrollar tumores que la población general. Sin embargo, hasta ahora nunca se había estudiado el caso concreto del cáncer de colon.

Un grupo de investigadores del Hospital de Veteranos New York Harbor, ha publicado los resultados de un estudio en el que se valora el exceso de riesgo de tumores de colon en pacientes seropositivos sometidos a una sigmoidoscopia como parte de un programa de detección precoz de este tumor.

Programas de ‘screening’. Los resultados, que se han dado a conocer en la revista Archives of Internal Medicine, confirman que los pacientes afectados por el VIH tienen un riesgo más de dos veces superior de tener un cáncer de colon que los sujetos seronegativos.

El estudio se hizo con dos mil 382 participantes, de los cuales 165 eran seropositivos. Todos ellos eran mayores de 50 años. La presencia de adenomas (lesiones premalignas) y adenocarcinomas fue de un 25.5 por ciento en los pacientes VIH positivos y de un sólo 13.1 por ciento en el caso de los negativos.

Un 7.3 por ciento de los pacientes seropositivos estudiados tenía una cáncer avanzado cuando se hizo el estudio frente a un 3.8 por ciento de los seronegativos.

Cuando se completó la colonoscopia en los pacientes que tenían lesiones tumorales (el sigmoidoscopio sólo inspecciona la parte final del colon, mientras que el colonoscopio examina todo el tubo digestivo grueso), se confirmó que la presencia de tumores en la parte más próxima del colon también era más frecuente en los seropositivos. El riesgo global, una vez tenidos en cuenta la edad y el sexo de los pacientes, era un 88 por ciento superior en portadores del VIH.
“Hay más de un millón de personas que viven con el VIH en EU y gracias a los tratamientos, el número de afectados que supera los 50 años cada vez es mayor” comentan los autores en el estudio. “Saber que tienen un riesgo elevado de cáncer de colon nos pone en alerta para intentar detectarlo lo antes posible, y así poder tratarlo de forma adecuada”.
Hasta ahora no se había detectado un aumento en los casos de cáncer de colon en pacientes seropositivos, por lo que los autores del estudio señalan que es importante confirmar estos hallazgos y ver su repercusión. Pero mientras estos estudios se lleven a cabo, “no está de más que se tenga en cuenta este posible riesgo a la hora de planificar el estudio adecuado para una detección precoz del cáncer de colon en estos pacientes”.

Células inmunes podrían predecir la neoplasia

El tipo, densidad y localización de las células inmunes que se hallan en los tumores de colon podría ser un buen indicador de la evolución de la enfermedad. Según un estudio que publica la revista Science, esta información podría ser más útil para predecir las recaídas que las pruebas convencionales que actualmente se emplean.

Hasta ahora ya se ha comprobado en investigaciones con animales que el sistema inmunológico controla en gran parte el crecimiento tumoral.

Un equipo francés, liderado por Jèrôme Galon, del Instituto Nacional de la Salud estudió varias muestras diferentes de pacientes con cáncer colorrectal. Después, comparó el valor pronóstico de los tradicionales análisis de tamaño y extensión del tumor con los datos inmunológicos.

El análisis de las células inmunitarias presentes en las muestras de tumores permitió predecir con gran exactitud el curso clínico de la enfermedad, indicando, por ejemplo, la supervivencia global o el tiempo que tardó en reaparecer el tumor.

Así, los sujetos que no habían recaído tenían mayor densidad de células inmunes en ambas regiones del tumor (centro y márgenes). Esto volvió a repetirse cuando los científicos analizaron tumores en diversos estadios. Los pacientes con una intensa respuesta inmune en el centro y los bordes del tumor tenían un pronóstico muy favorable, independientemente de la extensión local de la lesión o de si ésta había afectado ya a los ganglios linfáticos. Por el contrario, las reacciones defensivas más débiles se correspondían con una peor evolución, incluso en lesiones poco invasivas.