Párroco pide cautela con la Ley de Convivencia

Es una manera de legalizar los matrimonios ‘gay’, afirma, el párroco

Silvia Macias / Lunes, 13 de Noviembre de 2006

El párroco del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, Gustavo Sánchez Prieto, advirtió ayer que se tiene que tener cuidado con la “Ley de Convivencia” porque, aunque consideró que es una normatividad amplia que beneficia a muchas personas, puede ser un disfraz para trazar el camino de la legalización de los matrimonios entre homosexuales en el país.

El religioso precisó que esa opinión es personal y no representa la postura oficial de la Iglesia Católica, ni de la Diócesis de Chihuahua.

Destacó también que “el texto tal y como se aprobó recientemente en el Distrito Federal, lo desconozco. El comentario lo hago con la información que se ha publicado”.

Sánchez Prieto comentó que “es obvio que el contenido de esa ley es favorable para muchas personas en distintas situaciones, pero es ingenuidad ignorar que detrás de esta propuesta está el ir caminando a la legitimación de los matrimonios homosexuales”.

“En honor a la verdad, por la información que tengo en este momento, los actores involucrados en la materia han especificado que no pretenden equiparar la sociedad de convivencia con los matrimonios”, dijo.

No obstante, manifestó que “los promotores de esta misma iniciativa reconocen que éste es un primer paso para que, más adelante, se pueda llegar a los matrimonios de personas del mismo sexo”.

Por lo tanto, el párroco del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe hizo hincapié en que “aunque es verdad que no se puede reducir la ley a justificar uniones homosexuales, el hecho es que las incluye y prepara el terreno para que el día de mañana se pueda llegar a concretar ese hecho”.

El sacerdote insistió en que “de entrada podemos decir que esta ley no se puede reducir simplemente al tema de las uniones o matrimonios homosexuales, puesto que es una normatividad más amplia”.

“En la medida en que es amplia y beneficia a más personas, no hay problema; pero en la medida en que disfraza el tema de las relaciones homosexuales hay que estar atentos”, añadió.

Sánchez Prieto destacó que el Episcopado Mexicano hizo ya una declaración en torno a que “en la mediada en que esta ley se refiere a relaciones homosexuales, va en contra de la naturaleza humana”.

Asimismo, comentó que “a veces el motivo para buscar este tipo de iniciativas, es con la justificación de que actualmente ese tipo de uniones se dan, por lo cual los iniciadores alegan que no están promoviendo nada, sólo están dando un marco jurídico; pero imagínense si lo mismo se dijera con otras tantas situaciones, que de hecho se dan, como es la corrupción, por mencionar algunas”.

Gustavo Sánchez Prieto puntualizó que “como sacerdote tengo que decir que los homosexuales también son hijos de Dios, los bautizados son también hijos de la Iglesia, de modo que la Iglesia en ningún momento pretende estigmatizar a la persona homosexual, tampoco pretende negarle sus derechos, reducirle en su dignidad”.

“En lo que insiste la Iglesia, es en que la homosexualidad necesita ser atendida para que la persona, humana y cristianamente, pueda superarse”, resaltó.

“La Iglesia Católica reconoce a la homosexualidad como una situación impropia de la persona. Es como si se dijera que la Iglesia ve mal a una persona alcohólica. A la persona hay que verla como una persona, pero el alcoholismo hay que ayudarle a que lo supere. A la persona homosexual hay que verla como persona y por lo tanto ayudarla a que supere la homosexualidad”, recalcó.

Finalmente, Sánchez Prieto insistió en que el tema de la Ley de Convivencia debe analizarse con cuidado y estar muy atentos a ello.

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