Pierde impacto salir del clóset

Por Mark Harris / 14 de noviembre de 2006

Cómo estrellas como Neil Patrick Harris han preparado el terreno para que una nueva generación de celebridades sea abiertamente gay

Cada vez se vuelve un poco menos impactante, ¿verdad?

Una semana, el mesurado T.R. Knight, parte del elenco de Grey's Anatomy, el programa número uno de la televisión, anuncia que es gay a través de un comunicado a la revista People en el que comenta, de forma bastante razonable, que espera que su homosexualidad "no sea la parte más interesante de mí".

Un par de semanas más tarde, Neil Patrick Harris, posiblemente el personaje más popular de la bien recibida serie de comedia How I Met Your Mother, de la cadena televisiva CBS, se describe a sí mismo (de nuevo, a People) como un "hombre gay complacido".

Tal vez en las próximas semanas escucharemos a Knight o Harris hablar al respecto en el programa matutino The View, de la cadena ABC, conducido por la abiertamente (y entusiasta y estridentemente) gay Rosie O'Donnell, o en The Ellen DeGeneres Show, que ha ganado el Premio Emmy al Mejor Programa de Entrevistas durante tres años consecutivos.

Hace nueve años, cuando DeGeneres declaró ser gay, la noticia acaparó la portada de la revista Time. Hoy en día sería más probable encontrar la revelación contada en dos frases en la página Monitor de esta revista.

De pronto, todas esas frases trilladas sobre cómo salir del clóset puede destruir el modo de vida de una celebridad parecen justificaciones viejas.

Y esas celebridades gay que continúan su lucha por hacerse pasar por heterosexuales parecen penosas antigüedades, "Liberaces" afectos a interponer demandas, en lugar de libertarios.

¿Qué ha cambiado? En parte, podría ser generacional: Knight y Harris tienen 33 años; son artistas que llegaron a la mayoría de edad en los 90 y evidentemente no sienten que una vida en el clóset sea un sacrificio aceptable a cambio de tener un empleo.

También es más difícil guardar secretos en una era de blogs de chismes creados por ciudadanos que hace el papel de periodistas, así como la conversación en internet, 24 horas al día y 7 días a la semana, de "¿adivina a quién vi?".

Sin embargo, lo más interesante es un cambio en estrategia para declararse gay que podría ser un modelo para conservar la carrera y credibilidad de alguien al tiempo que pone al descubierto la homofobia por lo que es.

 

Algunas reglas nuevas:

· Si no quiere que ser gay sea lo más interesante sobre usted, asegúrese de que no lo sea.

Tanto Knight como Harris laboran en programas televisivos de cadenas de señal abierta; ambos tienen trabajos (y, es de suponer, seguridad laboral) así como segundas carreras como actores de teatro a las cuales recurrir entre series. Salir del clóset no parece ser un intento desesperado por llamar la atención cuando ya se tiene un trabajo agradable.

· Trate de no haberse pasado la década anterior mintiendo.

Ni Knight ni Harris habían construido historias elaboradas de "sencillamente no he encontrado a la mujer adecuada" que luego tuvieran que admitir eran falsas; simplemente no habían hablado mucho sobre sus vidas personales. Es más fácil anunciar algo, que tener que anunciar algo y retractarse. (Ver cualquier cantidad de estrellas de cine; las encontrará al fondo del enorme agujero cavado por sí mismas).

· Suene aburrido.

Las declaraciones de ambos actores tuvieron un trasfondo de encogimiento de hombros, un dejo de "no sé por qué a la gente le importa esto en particular, pero soy gay y no tengo problema con ello". Por supuesto, esto es ligeramente falso; en un medio en el que los personajes gays están poco representados y en el que el número de actores que se mantiene dentro del clóset supera al de los que son abiertamente gay, saben precisamente por qué importa. Pero establecer el tono adecuado al principio -sin rastros de disculpa o grandiosidad- ayuda.

· Si va salir del clóset, hágalo en la prensa convencional.

No es accidente que la revista People, no la publicación para la comunidad gay The Advocate, repentinamente sea la primera parada más allá de la puerta del clóset; al colocar su noticia entre la mezcla de embarazos, divorcios y adopciones de niños de Malawi de las celebridades, uno se planta con firmeza en el mainstream de las noticias del mundo del espectáculo y de ese mundo mismo.

· Omita cualquier mención de auto-elogios por su valentía.

Deje que otros le den palmaditas en la espalda, pero, por favor, nada de discursos sobre cómo usted sabe que esto podría arruinar su carrera. Ese lamento entrecortado sobre cómo la "industria" nunca le permitirá interpretar un héroe de acción o un papel protagónico romántico en una película con Sandra Bullock debe quedarse en el clóset. Y por cierto, si todo lo que quiere sacar de una carrera como actor es interpretar a un héroe de acción o un papel protagónico romántico en una película con Sandra Bullock, considere ampliar sus horizontes.

· Prepárese: la gente gay chismeará sobre usted de todos modos.

Y lo llamarán actor de segunda. Y le tomarán fotografías con lente zoom. Y especularán interminablemente sobre su vida privada. Exactamente como si fuera heterosexual. Por otra parte, si de hecho se vuelve más famoso y exitoso, no tendrá que llevar a su publicista como pareja a los Óscares.

· Evite orgullosamente caracterizarse como "actuando como heterosexual" como si importara, especialmente cuando lleva 10 minutos fuera del clóset.

Lance Bass, nos referimos a ti. Suponemos que por eso lo llaman actuación

No hay motivo para fingir que las celebridades gay no enfrentan suficiente homofobia, desde devoradores ávidos de chismes que se quejan, "¿por qué no puede la gente mantener privada su vida personal?" a, en algunos casos, sus propios colegas.

En un mundo en el que Rush Limbaugh puede burlarse de Michael J. Fox (al decir que el actor fingía los temblores que lo afligen por padecer mal de Parkinson, en un anuncio pro estudio de células madre), no espere que la decencia común y corriente prevalezca en todo momento. Si así fuera, el reportado uso de la palabra "faggot" (marica) por parte de Isaiah Washington, de Grey's Anatomy, para describir a uno de sus coestrellas habría sido una noticia más importante que la homosexualidad de Knight.

Sin embargo, algo está en proceso de cambiar cuando la declaración de: "Pues sí, soy gay" de Ellen, le abre paso al modelo 2006: "Pues sí, soy gay, ¿quieren armar un alboroto al respecto?". Resulta ser que en realidad no. Sin embargo, Harris y Knight tienen bastantes colegas gay que aún no salen del clóset, y estamos seguros que a estos dos actores no les importaría algo más de compañía en las crecientes filas de la gente sincera.

Traducción: Alicia Gómez