Listos para formar una sociedad de convivencia

El Universal
Martes 14 de noviembre de 2006

Daniel Santoyo y Arturo Márquez iniciaron su relación amorosa hace apenas seis meses y ya aguardan con impaciencia que entre en vigor la Ley de Sociedades de Convivencia en el Distrito Federal para establecerse formalmente como pareja.

De 25 y 18 años de edad, respectivamente, estos jóvenes dicen haber platicado a fondo sobre el tema y saber lo que quieren en la vida, por eso antes de que esta norma fuera aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, el jueves pasado, tenían previsto registrar su unión de manera simbólica en el evento masivo que realiza cada 14 de febrero el colectivo lésbico-gay, bisexual y trasvesti en el Hemiciclo a Juárez.

"Aunque no fuera aprobada la ley de todas formas queríamos estar juntos", dice Daniel, quien afirma contar con todo el apoyo de su familia para hacerlo, por lo que su pareja no tendría que sufrir de su rechazo.

No obstante reconoce que Arturo no cuenta con el respaldo de su padre en esto: "Todavía no lo asume porque es el único hijo varón", pero su madre y sus hermanas no tienen problema de asumir su homosexualidad.

A Daniel y Arturo no les preocupan en absoluto las opiniones contrarias a su estilo de vida, ya tienen sus planes. El primero, quien labora en una empresa de frituras, tiene previsto solicitar su crédito Infonavit y con ayuda de su pareja, quien trabaja en una empresa familiar, comprarán los muebles que necesitan para iniciar una vida juntos.

Por ahora ambos residen con sus familias, pero en unos meses compartirán anhelos y responsabilidades con el respaldo jurídico de una nueva ley que también beneficiará a parejas heterosexuales, de amigos, amigas o quienes no tienen lazos de parentesco en línean directa.

Daniel tiene claro lo que desea en la vida: "Hay personas que no saben lo que quieren, pero yo sí sé a dónde voy y él, a pesar de su corta edad, está muy consciente y de acuerdo con los planes".

Afirman que con sus parejas anteriores nunca formalizaron nada y que el hecho de registrar su unión de manera legal no les asusta en lo más mínimo. "Queremos ser como cualquier pareja".