La homosexualidad, chivo expiatorio de la derecha: Marina Castañeda


judith amador tello

México, D.F., 14 de noviembre (apro).-

En el contexto de la reciente aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia, votada en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal el pasado viernes 10 de noviembre, la psicóloga Marina Castañeda advierte, ante el rechazo que generó en algunos grupos, que puede haber una “homofobia reactiva”.

Una homofobia que no sólo rechaza la homosexualidad, sino que se opone a la aceptación de la homosexualidad:

“Cada vez que se aprueba el matrimonio gay o la unión civil, en alguna parte hay un tipo de violencia homofóbica, es la reacción”:

Entrevistada por Apro en su estudio de Coyoacán, añade:

“La derecha del mundo entero, sobre todo del mundo occidental, ha tomado a la homosexualidad como chivo expiatorio de muchas cosas, o sea, cuando la gente de derecha, reaccionaria o religiosa, se lamenta de la pérdida de los valores, de que las mujeres ya trabajan y no cuidan a los hijos, que hay mucho divorcios, mucha droga, violencia, sida, la homosexualidad se vuelve chivo expiatorio y eso pone a los gay en una situación especialmente vulnerable.”

La psicóloga acaba de lanzar su libro La nueva homosexualidad, publicado por Paidós, en el que plantea que en el mundo hay una tendencia a la “normalización” de la homosexualidad, traducida en una mayor y mejor aceptación del hecho, sobre todo entre los jóvenes menores de 20 años, y aun en las sociedades machistas y misóginas, que llevará a que en algunos años el tema se vuelva irrelevante.

Sin embargo, advierte también que sigue habiendo un rechazo, sobre todo en las generaciones mayores de 50 años, y considera que quienes lo ejercen son los que generalmente se oponen también al avance social:

“La gente que se opone al matrimonio gay es la misma que se opone al divorcio, a la anticoncepción, al aborto, a la identidad de género, la igualdad de oportunidades para las mujeres, etcétera.”

--¿Es un pensamiento retrógrado en general?

--Exactamente, la gente homofóbica hoy no sólo está rechazando la homosexualidad, está rechazando todos los avances sociales de los últimos 30 años. No nos hagamos bolas, la homofobia nunca trata sólo de la homosexualidad, hay además una capa un poco más escondida que va de la mano con el machismo y la misoginia. Y las dos cosas se refuerzan mutuamente: en los países machistas hay más homofobia y las sociedades homofóbicas siempre son machistas.”

Para ahondar en el hecho de que la tendencia es la aceptación, la psicóloga, autora también de El machismo invisible y La experiencia homosexual, comenta que empresas como IBM se han declarado gay friendly y reconocen los derechos de las parejas gay de sus empleados, incluso en Latinoamérica y México, mientras aquí se ha debatido tanto entre aprobar o no la ley de convivencia:

“A mí como mexicana me indigna que IBM dé más derechos a sus empleados en México de los que nuestro gobierno nos da. Me indigna que en España haya matrimonio gay con plenos derechos y que en México todavía nos estemos haciendo bolas para saber cómo votar la ley.”

Lamenta que pese a ser suscriptor de diversos convenios internacionales y ser parte de la comunidad internacional, México esté tan atrasado en esa materia. Ve un avance en las leyes de convivencia porque en su opinión una legislación sí cambia las situaciones, y pone como ejemplo cuando en Estados Unidos se despenalizó el matrimonio interracial prohibido hasta 1967.

“Todo el movimiento de derechos humanos a favor de la diversidad, la protección de las minorías, la legislación antidiscriminación, todo eso estará avanzando el estatus de los gay, igual que el de las mujeres... En los últimos diez, veinte años todos nos hemos dado cuenta de que formamos parte de una minoría u otra. Ya nadie forma parte de una mayoría, ya no hay mayorías, y ciertamente en un país como México todos formamos parte de una minoría, los que no somos gay, somos gordos, los que no somos gordos, somos negros, los que no judíos, o tenemos capacidades diferentes, etcétera.

“Todos somos minoría, ese es el significado del movimiento de identidad, lo cual hace que a todos nos interese el respeto a nuestros derechos y el respeto a la diferencia, y aquí es donde entra la homosexualidad: ni siquiera es necesario que los heterosexuales entiendan la homosexualidad, basta con que la respeten, igual que no es necesario que los blancos entendamos la historia de la esclavitud para respetar a los negros, debemos respetarlos tal cual aunque no sepamos de dónde vienen, quiénes son, como hay que respetar a los armenios, a los turcos. Esa es una tendencia global donde la homosexualidad está imbuida.”