¿Por qué las esbeltas son las meras meras?

Por Fernando Toledo / 18 de noviembre de 2006

Los modistos las prefieren delgadas. Frente a la polémica de la anorexia vale la pena recordar por qué las estilizadas son las favoritas

Lo dijo Coco Chanel en 1926, las modelos tienen que ser como ganchos, perchas sin muchas curvas para que la ropa caiga perfecta. Así, la famosa diseñadora se estaba de alguna manera describiendo a ella misma, ya que era muy flaca, desgarbada y se paraba siempre con los ilíacos hacia fuera.

Desde entonces, incluso antes, ésta parece ser la tónica que han seguido los diseñadores del mundo, muchas veces tachados de odiar a las mujeres reales, para encontrar a sus esqueléticas musas.

Y es que según la estética de la moda actual, es mejor tener a una mujer muy alta y delgada para que la ropa caiga como una cortina sobre el cuerpo, como afirmó en su momento el gran Christian Dior y casi todos los modistas contemporáneos (salvo algunos, entre ellos la española Elena Miró, quien prefiere a "mujeres Botero" para sus pasarelas).

Así, desde siempre, y por razones obvias, se ha buscado que las modelos se alejen de la media de las mujeres de la calle para volverse ídolos aspiracionales, casi inexistentes, como las estrellas de cine.

"Se trata de encontrar mujeres excepcionales para que las otras puedan soñar", afirmaba el genio Yves Saint Laurent.

De esta manera, las modelos han tenido siempre que ser más blancas, más bronceadas, más redondas o más delgadas que todas las demás, esto dependiendo del tipo de figura que se marque en cada etapa de la historia.

En Inglaterra de la "belle epoque" (1910-1914), las modelos exageraban sus curvas con corsets muy ajustados que apenas las dejaban respirar, se adornaban con túnicas griegas creadas por Madame Vionnet o con diseños orientalistas del genial Poiret. La guerra marcó un receso austero para las figuras largas y cansadas, más tarde resplandecerían otra vez por medio de chicas con gran estilo y algunas formas.

Llegan entonces los años del glamour con estrellas como Joan Crawford, Greta Garbo, Marlene Dietrich y muchas más que fueron las primeras modelos que, sin ser llamadas como tal, hacían suspirar y despertaban la envidia de las mujeres.

 

Los primeros íconos

Son los finales de los años 50, en París, cuando surgen las primeras modelos como tal. Altas, delgadas y sofisticadas, aparecen nombres como Anne Gunning, Susy Parker, Jean Shrimpton y otras más que empiezan a ser conocidas por sus nombres de pila, aunque los sueldos eran bastante precarios.

Inglaterra también se apunta con las suyas y es Twiggy la primera modelo, cuyo aspecto andrógino, sin busto y sin caderas, llamó la atención del gran público y la convirtió en la primera superestrella, que más tarde emularía una paisana suya que sigue haciendo historia, Kate Moss.

A Twiggy le seguirían Verushka, favorita de Saint Laurent y con gran busto, y muchas otras que empiezan a llenar el firmamento del glamour con su estilo.

Llegan los 70 y los diseñadores proliferan con nombres como Valentino Garavani, Paco Rabanne, Pierre Cardin, Ungaro y Mary Quant, quienes mostraron a modelos muy estilizadas y exóticas en las pasarelas. Es entonces cuando las negras hacen su aparición y conmocionan el mundo de la moda. Su secreto: figuras estilizadísimas y pocas curvas.

Los 80 arriban, a ritmo de aerobics y videos de Jane Fonda, con estrellas norteamericanas, sanas y más terrenas, como Lauren Hutton, alta y espiritifláutica y con los dientes separados; Janice Dickinson, una morena explosiva que fue severa juez en el programa "America's Next Top Model", y Gia Carangi, la primera modelo lesbiana declarada y que trágicamente muriera de SIDA (de hecho, existe una película sobre su vida con Angelina Jolie como protagonista).

 

Las supermodelos

Y en los 90 llegaron las "tops", mujeres delgadísimas que hicieron historia en la moda ayudadas por el genio mercadológico de Gianni Versace. Nombres: Claudia Schiffer, Christie Turlington, Naomi Campbell, Cindy Crawford (más redonda y saludable) y Linda Evangelista, vestida con grandes prendas pop y quien declaró que no se levantaba de la cama por menos de 10 mil dólares.

A partir de entonces, surgió el culto a las figuras supercuidadas de estas modelos que parecían adelgazar a voluntad y que cobraban lo que querían, hasta el punto de llegar a eclipsar los productos y las prendas que pretendían vender.

Y entonces llegó Kate, de la mano de Calvin Klein, el cual la propulsó a la fama con sus anuncios de jeans. Superdelgada, chaparra, si se le compara con las otras "jirafas", esta inglesa es un ser camaleónico que ha logrado sobrevivir hasta la fecha y que a pesar de su proclamada anorexia y su adicción a la drogas, es la modelo que más campañas tiene actualmente al grado de convertirse en el ícono del glamour contemporáneo.

En la actualidad, las modelos son particularmente delgadas, como ejemplo Lily Cole, Gemma Ward, Daria Werbowy y muchas más, aunque la brasileña Gisele Bündchen ha puesto su toque de curvas con su latina figura. Sin embargo, hasta la fecha predomina la "línea silbido".

Y entonces, llegó la prohibición de Cibeles, en Madrid, que exigió a sus modelos un peso mínimo.

 

¿Qué es la anorexia?

Es una enfermedad de causa genética, aunque el entorno (la presión social y los modelos estéticos existentes) sean sus desencadenantes. Consiste en una distorsión de la percepción de imagen que hace que la persona nunca se sienta suficientemente delgada.

Se calcula que la padece un 2 por ciento de la población, la mayoría, nueve de cada diez, son mujeres adolescentes. De los enfermos, se cura aproximadamente un 60 por ciento y la mortalidad es del 5 por ciento.

 

¿Qué es la masa corporal?

Es el resultado de dividir el peso entre el cuadrado de la estatura. En España, para poder desfilar en la Pasarela Cibeles, se pidió un mínimo de 18.

 

Y las gordis

Aunque muchos diseñadores han tratado de impulsar figuras más llenas, hasta ahora los intentos han quedado en experimentos que arrancan tímidas sonrisas. La excepción, Elena Miró, de España, que ha triunfado en Milán con sus amigas plenas.

Otras firmas que apuestan por las tallas extras son Marina Rinaldi y Ángela Rojo.

 

Supermodelos

Algunas chicas que a través de la historia han contribuido a ensalzar las siluetas estilizadas:

· Jean Shrimpton

· Anne Gunning

· Twiggy

· Susy Parker

 

Las 'tops'

Marcaron la década de los 90, formaron un frente común, eran conocidas por su nombre de pila y cobraban millones. Algunas aún sobreviven.

· Cindy Crawford

· Kate Moss

· Naomi Campbell

· Claudia Schiffer