Apoyan por internet a jóvenes transgénero

Por Georgina Montalvo / 19 de noviembre de 2006

Acusan discriminación de su misma comunidad. Crean un sitio que ofrece información para familiares y un directorio de especialistas

Nacieron y fueron educados como hombres o mujeres, pero no se sienten como tales; es decir, viven disforia (lo contrario a experimentar euforia) de género.

Ellos y ellas se preguntan qué pasa, por qué se sienten así, les asusta asumir que no están a gusto con su cuerpo, viven angustiados porque no saben cómo comunicarlo a su familia y amigos, y les aterran las consecuencias que tendría en su ámbito escolar o laboral ser como realmente desean ser.

Familia y amigos tampoco saben cómo hablar del tema y les cuesta trabajo entender que esta situación, además de ser posible, la vive alguien cercano a ellos.

Brenda Wolf padeció una situación como esta, pero no se quedó con los brazos cruzados. Después de buscar información y encontrar la mayoría en inglés, decidió crear, junto con otras dos amigas, la página www.disforiadegenero.org

"Creamos la página con el objetivo de que otras personas tengan la información y el apoyo que nosotras no tuvimos", asegura Jessica Paola Gómez, coadministradora del sitio web.

La página cuenta con un directorio médico a nivel nacional e internacional, de especialistas en psicología, psicoterapia, cirugías reconstructivas y procesos de feminización, entre otros.

 

Aprenden en cabeza ajena

La página también tiene un espacio construido únicamente por sus usuarios. Ellos y ellas, en proceso de ser ellas y ellos respectivamente, pueden contar cómo viven diariamente en los espacios donde se desenvuelven, en la sección llamada Diario de transición.

Algunas cuentan desde cómo fue que se dieron cuenta de su condición, en qué momento lo comunicaron a su familia o amigos, la discriminación que padecen casi a diario, hasta cómo viven la toma de hormonas para propiciar poco a poco cambios en su aspecto físico.

"Se trata de llevar una bitácora de todo lo que uno tiene que pasar para que a otros les sirva; y como va por fechas, puedes ver que no es cosa de uno o dos días decirle a tu familia lo que vives, son meses para aceptarte y para juntar el valor de buscar apoyo", comenta Jessica. 

 

Más allá de la web

El diseño de la página ha permitido que haya comunicación estrecha entre los usuarios, que ya no conversan sólo en el chat.

"Nuestro grupo no se apoya en el clóset de la computadora, rebasamos la barrera de la pantalla y nos reunimos para platicar sobre los procesos de transformación", asegura Jessica.

Fue en esas reuniones donde nació la idea de conformar un grupo de apoyo para intercambiar experiencias entre ellos, sus familiares, amigos o cualquier interesado, reflexionar sobre la discriminación que aún existe en la sociedad y proponer qué hacer para cambiar el panorama.

"Se supone que somos parte del Colectivo Lésbico Gay Bisexual y Transgénero (LGBT), pero de parte de los homosexuales hay mucha discriminación hacia nosotros; y dentro de los transgénero también hay discriminación, están las que no se juntan con las que son feas e incluso no quieren tener nada que ver con las que no pasan perfectamente como chico o chica", cuenta Jessica.

Cómo insertarse a la vida social es otro de los problemas que vive la comunidad transexual por el arraigo hacia los mitos y prejuicios, comenta la joven de 24 años.

"No todas nos tenemos que dedicar forzosamente a la prostitución, ni al show travesti o a cortar el cabello, tenemos mucho talento, que la sociedad no nos deje demostrarlo es otra cosa", dice.

 

Ávidos de información

A poco más de un año de vida, www.disforiadegenero.org tiene el siguiente récord:

1,070 usuarios registrados

500 visitas diarias

12 años es la edad mínima de los usuarios

 

Así lo dijo

"No me juzgues a mí por lo que se dice del transgénero, juzga al transgénero por lo que se dice de mí".

Comunidad transgénero

Frase aceptada entre sus miembros