Critica ONU política genocida ante el sida

El mal se extiende en el este de Asia, Europa Oriental y Asia Central; la epidemia global de sida está creciendo y hay aproximadamente 39.5 millones de personas en todo el mundo

 

El Universal
Miércoles 22 de noviembre de 2006

GINEBRA/SANTIAGO DE CHILE (Agencias).- El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH-sida (Onusida) condenó ayer las "políticas genocidas" de algunos gobiernos en torno al mal, al asumir la prevención con un enfoque religioso por encima del científico.

La epidemia global de sida está creciendo y hay aproximadamente 39.5 millones de personas en todo el mundo infectadas con el mortal virus, según el informe mundial de 2006 presentado ayer.

El síndrome ha causado 2.9 millones de muertes en este año y otros 4.3 millones de personas resultaron infectadas con el VIH, de acuerdo con el reporte anual de la ONU sobre la epidemia. La diseminación de la enfermedad es más notable en el este de Asia, Europa Oriental y Asia Central.

El coordinador del Onusida para el Cono Sur, el brasileño Pedro Chéquer, dijo en Santiago de Chile que "omitir la información científica y omitir la promoción de los medios científicos para la protección de la salud, es genocidio".

"El Estado no puede tener una política genocida" en lo que se refiere a la prevención de la epidemia, añadió el funcionario, al criticar la negativa de algunas autoridades a promover el uso del preservativo entre la población sexualmente activa.

En América Latina, 1.7 millones de personas están infectadas con el VIH, de las cuales 140 mil lo contrajeron en 2006. Un total de 65 mil personas murieron este año en la región a causa de la enfermedad.

En México, pese a la baja prevalencia nacional del VIH, unas 180 mil personas estaban viviendo con el virus el año pasado, frente a 160 mil que estaban contagiadas en 2003, de acuerdo con los datos de los reportes 2005 y 2006.

El sida ha matado a más de 25 millones de personas desde que fue reportado el primer caso en 1981, lo que lo convierte en una de las enfermedades más destructivas en la historia.

"En un cuarto de siglo, el sida ha cambiado drásticamente nuestro mundo", dijo el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en una reunión con su personal el lunes, en Ginebra. "El sida, la tuberculosis y la malaria son el trío más mortal que ha conocido el mundo", dijo.

Pueden vivir más

El informe reconoce que el acceso a tratamientos para el mal ha mejorado grandemente en años recientes, lo que permitió a muchas personas infectadas vivir por más tiempo. Agregaron, sin embargo, que aún queda mucho por hacer, especialmente en lo que se refiere a la prevención.

Al igual que antes, la África subsahariana fue la más afectada por el virus de inmunodeficiencia humana: allí viven casi dos tercios de todos los infectados (63%). Si bien el porcentaje de infectados se redujo en algunos países de la región, la tendencia sigue siendo fuerte y amplia como para debilitar realmente la epidemia, según subrayó Onusida. Casi tres cuartos (72%) de todos los casos de muerte por sida se registran en el sur de África (2.1 millones).

El mayor aumento de infecciones con VIH se registra, de acuerdo con el informe, en Asia Central y Oriental y en Europa del Este. Allí hubo, en 2006, cerca de un quinto (21%) más infectados que en 2004.

En todo el mundo, según Onusida, sólo un cuarto de los 6.8 millones de infectados reciben la medicación. Sobre todo, falta mucho dinero en la lucha contra el sida: para 2006 hay a disposición 8 mil 900 millones de dólares para todo el mundo, cuando en realidad se necesitan 14 mil 900 millones de dólares. Numerosas organizaciones de ayuda se quejan de que los países ricos no cumplen con los fondos prometidos.

Las dos terceras partes de los 1.7 millones de infectados en América Latina viven en los cuatro países más grandes: Argentina, Brasil, Colombia y México. La prevalencia del virus es muy baja en algunos países sudamericanos, como Chile y Venezuela, pero se han registrado tasas de prevalencia entre 2.8% y 6.3% en ciudades de Argentina, y de 6% entre profesionales del sexo en algunas partes de Brasil, el país con mayor población de América Latina, donde hay unos 620 mil infectados.

Una de las causas por las que el número de infectados no se reduce, es la creencia de que gracias a los nuevos medicamentos "el VIH ya no es una condena a muerte", explicó el director de Onusida, Bertil Lindblad.