Cáncer de próstata: prejuicios destruyen prevención

Son los estigmas sobre la masculinidad los que evitan que los hombres acudan al médico, sobre todo cuando se trata de temas relacionados con los órganos genitales, dicen especialistas

El Universal / Domingo 26 de noviembre de 2006

"Los hombres no deben llorar"; "los hombres no se quejan"; "los hombres se aguantan" son algunos de los estigmas que según Rafael Montesinos, del departamento de Sociología de la Universidad Autónoma-Iztapalapa, pesan, condicionan y predisponen desde temprana edad, la percepción de los varones en relación con su salud.

Para el también coordinador de la obra Masculinidades Emergentes es pertinente apreciar como la fortaleza del hombre está relacionada con el buen estado de su salud; de manera que evitan recurrir a los servicios médicos -a menos que se trate de un caso extremo- porque además de sentirse vulnerables, para muchos de ellos está en juego su virilidad, sobre todo, cuando se trata de temas relacionados con su genitalidad, dice.

"Los hombres tiene múltiples características que explican su resistencia a buscar ayuda médica, al considerar que su fortaleza se afirma siempre y cuando se mantengan en silencio, en privado; y adicionalmente, continúa Montesinos, ellos y la sociedad, (de manera errónea), consideran que las necesidades de salud de los varones son menores, ya que las enfermedades son consideradas del dominio femenino".

En este sentido, Jorge Jaspersen Gastelum, presidente de la Sociedad Mexicana de Urología, alerta que la salud de los varones tiene un rezago de 30 años en relación con la salud femenina, debido al vacío de información y cultura de prevención del sexo masculino; lo cual, ha causado no sólo el deterioro de la salud sino la pérdida de vidas frente a padecimientos que le son propios al hombre como lo es el cáncer de próstata.

"Vale la pena destacar que el cáncer de próstata tiene el mismo impacto que el cáncer de mama, con el agravante de que para los varones no hay una manera de autoexplorarse, por lo cual, deben acudir necesariamente con un especialista para tener la tranquilidad de no presentar un cuadro de este tipo que, a su vez, suele ser ´silencioso´".

Al respecto, y a decir del especialista, es urgente que en México se genere un mayor nivel de conciencia y cultura de información y prevención para la detección oportuna de enfermedades en el hombre, pues de acuerdo con el Registro Histopatológico de Neoplasias Malignas de la Secretaría de Salud, 87.6% de quienes desarrollan cáncer de próstata muere porque se niegan a realizarse análisis médicos preventivos y periódicos.

"La próstata es un órgano que crece durante toda la vida del hombre; sin embargo, en algunos casos, este crecimiento comienza a causar problemas en cuyo caso se está frente a una ´hiperplasia´ o crecimiento mayor de lo normal. Su incidencia aumenta progresivamente con la edad, de modo que según datos de la Sociedad Mexicana de Urología, a los 80 años, 80% de los varones presentan síntomas atribuibles a esta enfermedad.

"Cuando la enfermedad ha avanzado en forma significativa el urólogo debe realizar una intervención quirúrgica para extirpar el crecimiento anormal de la próstata; sin embargo, en algunos pacientes que son detectados oportunamente, el tratamiento médico puede evitar la intervención", agrega Jaspersen.

 

Segundo cáncer que más hombres mata

Silencioso, es considerado como el segundo cáncer que más hombres mata (en México cada dos horas fallece un hombre por cáncer de próstata). El Instituto Nacional de Cancerología reporta 70 nuevos casos anualmente; lo cual, a decir de los expertos, se debe en gran medida, a que en la mayoría de los pacientes se sigue detectando en etapas muy avanzadas debido a la negativa del hombre a realizarse análisis periódicos a partir de los 40 años; edad en la cual se incrementa el riesgo de desarrollar Hiperplasia Prostática Benigna (HPB), la cual consiste en el crecimiento de la próstata, que si no se detecta a tiempo puede evolucionar en cáncer de próstata. "A partir de los 40-45 años todos los varones podrían estar expuestos a padecer alguna enfermedad de la próstata y, aunque muchos ignoran para qué sirve y dónde está ubicada, se ha comprobado que este tipo de daños se presentan en 50 % de la población.

En este sentido, continúa Jaspersen, es necesario que los hombre acudan con el urólogo cuando menos cada dos años para realizarse exámenes médicos que consisten en la evaluación del análisis de sangre, que es el antígeno prostático específico, el cual necesariamente se efectúa conjuntamente con el examen rectal digital o tacto rectal prostático que permite documentar si hay cambios en la próstata que sugieran cáncer.

Para el doctor Mario Solares, médico adscrito al departamento de Urología del Instituto Nacional de Cancerología es importante dejar claro, que "deben ser ambos los procedimientos empleados para tener mayor información y certeza ante el paciente con problemas de próstata" (es decir, exámenes de análisis de sangre, así como tacto rectal).

"En su estadio inicial, el cáncer de próstata puede no incluir signos o síntomas; sin embargo, según crece el tumor pueden notarse ciertos síntomas que incluyen la necesidad de ir al baño varias veces durante la noche, eyaculaciones dolorosas, sangre en la orina o en el semen, dolor en huesos, débil chorro de orina así como dificultad para tener erecciones, entre otras.

"Sumado a esto, a medida que el hombre envejece, su próstata puede crecer y obstruir el flujo de orina o interferir con la función sexual. Una glándula prostática agrandada podría necesitar tratamiento con medicamentos o cirugía para aliviar los síntomas. Esta condición prostática benigna común, que no es cáncer, puede causar muchos de los mismos síntomas que el cáncer de próstata", agrega el especialista.

 

Efecto sobre la masculinidad

Según expertos algunos hombres no se efectúan la prueba del tacto rectal porque sienten que la invasión a su intimidad puede invalidar su hombría. Para algunos la virilidad o "virginidad" anal representa la seguridad de que no tiene ninguna tendencia homosexual.

"Incluso suele existir la preocupación de que el examen pudiera afectar su tendencia sexual, ya que se refieren al tacto rectal como una ´violación´ y ´humillación´, y esto se hace más relevante cuando el examen lo realiza un medico varón.

En este sentido, y a decir de los especialistas, la penetración coloca al hombre en el lugar de lo femenino, en el lugar de la mujer que es penetrada, y en el imaginario masculino el penetrado es el débil. Para muchos varones la zona anal es un órgano que debe ser libre de exploración, lo cual, a su vez puede conducir al hecho de que no se busque oportunamente atención en salud de próstata, configurándose un fenómeno denominado masculinidad marginalizada. "Es una realidad que los hombres incurren en una serie de prejuicios que les impiden cuidar de sí mismos por ese concepto de invulnerabilidad con que viven".

Para explicar lo anterior, Rafael Montesinos agrega que el hombre ciertamente siente temor a ser penetrado durante una revisión rectal, que es parte de un estudio médico para detectar cualquier problema en la próstata. Pero es un temor que comúnmente se asocia a la virilidad, por lo que es urgente eliminar este tipo de mitos; es una tarea que atañe a la sociedad en su conjunto".

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, en los próximos 50 años habrá un incremento de tres mil millones más de adultos mayores de 65 años que estarán incapacitados y enfermos; de ahí, que para cada uno de los especialitas entrevistados sea necesario planear e implementar sólidas acciones en educación de salud masculina dirigidas a la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz de enfermedades, ya que actualmente los hombres viven más y merecen una mejor calidad de vida para si mismos y su familia, aseguran.

"Existe una importante campaña nacional para la detección oportuna del cáncer cérvico-uterino y del cáncer de mama, pero ¿cuántos hombres hemos escuchado, o cuántas campañas hemos visto a través de los medios informativos sobre el cáncer de la próstata? Finalmente la información generada por una buena asistencia médica mejorará sustancialmente la "salud prostática" de los varones, agrega Mario Solares, especialista en Urología del Instituto Nacional de Cancerología.

"Tradicionalmente, es cierto que al varón no le gustaba hablar de su patología prostática pero este concepto debe cambiar ya que tiene una repercusión socio-sanitaria trascendente. Las estrategias de diagnóstico precoz y reconocimiento de la biología del cáncer de próstata avanzan considerablemente.

En este mismo sentido, la prevención, la optimización de los tratamientos actualmente disponibles y la identificación temprana de los tumores de mayor potencial maligno dentro de los propios cánceres de próstata, permitirán mirar al futuro con relativo optimismo frente a una enfermedad cuya incidencia y prevalencia está aumentando", concluye.

La Sociedad Mexicana de Urología recomienda exámenes anuales de la próstata para todo hombre de más de 40 años de edad y de forma inmediata para todo aquel que desarrolle síntomas persistentes. Para mayor información llamar a la línea de asistencia 01800 0176 600.